actos y cultos

San Francisco y la Catedral servirán como templos de refugio en Semana Santa

  • El Consejo elabora nuevamente un 'Plan de Lluvia' y trabaja en hacer otro especial con motivo de la procesión magna

El peor enemigo que puede tener una cofradía en la calle es el tiempo. Pero no el que marcan los relojes y hacen que un cortejo llegue puntual o se retrase en un determinado punto del itinerario, sino el que puede provocar que el cielo se cubra de nubes y la lluvia amenace o llegue a hacer acto de presencia. Esto último, desgraciadamente, cada vez es más habitual en la Semana Santa, siendo numerosas las cofradías que en estos últimos años han experimentado las sensaciones que supone suspender una salida procesional o, lo que es peor, verse sorprendidas en plena calle, teniendo que regresar apresuradamente a sus templos o buscar cobijo durante unos minutos en el interior de la Catedral.

Para estos últimos casos, precisamente, es para lo que el Consejo de Hermandades ha vuelto a elaborar un Plan de Lluvia. Desde el año 2010 viene la permanente que lidera Martín José García estableciendo este sistema, que volverá a estar operativo para la venidera Semana Santa. Con esta medida, se facilitaría que en caso de que una hermandad se viera sorprendida por la lluvia en mitad del recorrido, hubiera templos preparados para abrir sus puertas y ofrecer refugio (algo que no ha sido necesario en las dos semanas santas en las que viene estableciéndose este Plan de Lluvia).

Al igual que el pasado año, la iglesia Catedral y la de San Francisco serán las que se habiliten como templos de refugio. En este sentido, hay que tener en cuenta por un lado las condiciones del callejero de la ciudad y, por otro, las dimensiones de las puertas de muchos templos del casco antiguo, que imposibilitan la entrada de la mayoría de los pasos procesionales, lo que limita bastante la designación de estos templos refugio.

En cualquier caso, desde el Consejo se matiza que aún existiendo estas iglesias como posibilidad para que una cofradía se resguarde ante un imprevisto meteorológico, será la propia hermandad afectada, en su caso, la que tome la decisión que crea conveniente (es decir, la que opte por utilizar uno de esos templos o la que decida seguir su camino o volver sobre el mismo).

Este plan también requiere la habilitación de itinerarios alternativos que pudieran acortar el tiempo de llegada de una hermandad desde el punto del recorrido en el que se vea sorprendida por la lluvia hasta el templo de refugio que decida utilizar.

En este mismo sentido, el Consejo está trabajando ahora en un plan similar pero de cara a la procesión magna del Sábado Santo. Sobre esto, hay que tener en cuenta que la jornada abarca desde primera hora, cuando los pasos realicen sus traslados a Catedral para la exposición matutina, hasta el filo de la medianoche. Y esto conlleva a que un pronóstico pudiera variar a lo largo del día, sea en el sentido que sea. Por ejemplo, ¿qué pasaría si amanece con lluvia el Sábado Santo pero después se despejan los cielos y aseguran que no volverá a llover a lo largo de la tarde-noche? Para ello, precisamente, trabaja ahora el Consejo, en la línea de buscar fórmulas alternativas de horarios por si hubiera que activar un tipo de plan B para ese día.

Este dispositivo de precaución será presentado próximamente a la comisión de la magna, para su estudio y aprobación y para el traslado a las cofradías participantes en este evento extraordinario del Sábado Santo.

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