Empresas

Profesionales gaditanos ponen en marcha un centro de negocios en Cádiz

  • Miradores de Cádiz, que ya se encuentra ocupado en un 80%, ha creado nueve despachos en Sánchez Barcaiztegui

Uno de los profesionales atiende a una persona en su despacho del Centro de Negocios Miradores de Cádiz. Uno de los profesionales atiende a una persona en su despacho del Centro de Negocios Miradores de Cádiz.

Uno de los profesionales atiende a una persona en su despacho del Centro de Negocios Miradores de Cádiz. / Julio González

La capital gaditana cuenta con un nuevo centro de negocios situado en la calle Sánchez Barcaiztegui, en el tramo situado entre la calle San Francisco y la avenida Cuatro de Diciembre de 1977. En un momento en el que este tipo de centros auspiciados por la iniciativa pública van desapareciendo, como han sido los casos del IFEF e Isabel La Católica, y otro languidece como el del Casino Gaditano (todos ellos del Ayuntamiento), un grupo de gaditanos comandados por el economista Antonio Rosado ha puesto en marcha esta iniciativa que en tan sólo dos meses ya tiene el 80% de las instalaciones ocupadas.

El centro de negocios recibe el nombre de Miradores de Cádiz y nace cuando a través de un estudio de mercado estos gaditanos ven la necesidad que tienen muchos profesionales para poder acceder a unos despachos.

En este sentido, en una antigua oficina que ocupaba una notaría, han creado este centro de negocios que cuenta con nueve despachos de distinto tamaño situados entre los 16 metros cuadrados y los 28.El gerente de Miradores de Cádiz es Emilio Trigueros López, y asegura que los socios de este centro de negocios son profesionales liberales y, por lo tanto, “cada una de las oficinas se han hecho como si fueran para cada uno de nosotros”. En este sentido, todas cuentan con una mesa escritorio, otra mesa-confidente, las sillas correspondientes y un armario en unos despachos que son independientes unos de otros. Como espacio común tienen un hall de entrada y un office con una mesa común y una pequeña cocina. A ello se le unen servicios comunes como el wi-fi, la limpieza y la vigilancia.

En un principio se barajó la posibilidad de que se dejara un espacio para coworking, pero lo desecharon porque creían, a través del estudio de mercado antes mencionado, que no había una oferta real en la ciudad para ello.

Emilio Trigueros afirma que una de las ventajas que tiene este centro de negocios es que “está abierto 24 horas, los siete días de la semana y 365 días al año”.

Tanto Trigueros como Antonio Rosado coinciden en que los precios de este centro de negocios es adecuado al mercado y destacaron el hecho de que se encuentra en pleno centro financiero de Cádiz y en un lugar donde hay un aparcamiento subterráneo a unos pocos metros, y los principales medios de transporte interurbanos muy cerca, tales como el tren, el autobús o, incluso, el catamarán.

Rosado y Trigueros aseguran que “nos hemos puesto en las necesidades de las empresas de Cádiz. Los precios son competitivos porque la idea es que cada una de las empresas que se instale aquí, pueda estar durante mucho tiempo y considere que ésta es su casa”.

Trigueros afirma que “en Cádiz hay muy poca demanda para oficinas de 300 metros cuadrados, pero sí para pequeños espacios donde los profesionales puedan desarrollar su actividad”.

Estos socios no tienen la intención de quedarse en este centro de negocios, sino que ya tienen en proceso la apertura de otras oficinas en la cercana calle Nueva, por lo que sería el tercer equipamiento de este tipo en tan sólo unos 250 metros de distancia si se une el suyo de Sánchez Barcaiztegui y el que se ha abierto en San Agustín.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios