Zona Franca

Pozuelo afirma que la licencia de obras para el acceso al gimnasio estaba pedida

  • El documento para el equipamiento en la tribuna del Carranza fue presentado el 4 de abril en el Ayuntamiento

  • El contrato de arrendamiento daba seis meses para solucionar estos problemas o se podría extinguir

Zona comercial de la tribuna del Estadio Carranza. Zona comercial de la tribuna del Estadio Carranza.

Zona comercial de la tribuna del Estadio Carranza. / Fito Carreto

El contrato de arrendamiento firmado con la empresa Synergym, que es la compañía que va a poner un gimnasio en el primera planta de la Tribuna del Estadio Ramón de Carranza, estipulaba en sus cláusulas el compromiso del Consorcio de la Zona Franca de tramitar frente al Ayuntamiento de Cádiz la solicitud de apertura de accesos y salidas de emergencia hacia las zonas comunes. Esto fue lo que hizo, según señala el ex delegado en el Consorcio Alfonso Pozuelo facilitando los documentos pertinentes, cuando pidió sendas de licencias de obras el pasado 4 de abril.

Una de ellas era para la división material de los locales, ya que estaban en bruto en un espacio diáfano. La otra, para facilitar los accesos a estos dos proyectos.

El equipo de Gobierno había acusado al anterior delegado de dejar sin posibilidad de acceso al gimnasio, algo que había tenido que solucionar el Ayuntamiento de Cádiz cediendo un pasillo que da al aparcamiento subterráneo de la tribuna del Estadio y que explota Emasa, la empresa municipal de aparcamientos.

De hecho, en la cláusula primera del contrato de arrendamiento con Synergym, y también con la Clínica de López Cano, también afectada por esta circunstancia, establecía la posibilidad de resolver el contrato en el caso de que en un plazo de seis meses desde la firma del contrato de arrendamiento no se hubieran producido las obras para facilitar los mencionados accesos.

La Zona Franca pidió esta licencia de obras para conseguir los accesos pero Pozuelo llega más lejos. Cuando el Consorcio adquirió toda la superficie comercial de la planta baja y la primera de la tribuna se constituyó una comunidad de propietarios entre el Ayuntamiento y la Zona Franca, donde se incluía el graderío, el subsuelo donde está el aparcamiento subterráneo, la superficie destinada a hotel y la parte comercial.

La Junta de Gobierno Local ha dado el visto bueno a la solución planteada por Urbanismo

Según los cálculos salía que el 85% de la propiedad de la tribuna del Carranza era del Ayuntamiento y el 15% restante de la Zona Franca.

Pozuelo asegura que las obras que se tenían que hacer eran de elementos comunes y, por lo tanto, tenían que ser sufragadas por los comuneros en función del coeficiente.

El ex delegado añade que debido a la lentitud municipal, la Zona Franca decidió abonar íntegramente las obras y reclamarle después el coste al Ayuntamiento, a lo que se sumarían los débitos que tenía la administración local con la estatal.

Lo que Pozuelo desconoce es lo que ocurrió posteriormente con las licencias de obras, ya que entre medio se produjo la moción de censura en Madrid y hubo un cambio de dirección en la Zona Franca, pasando la socialista Victoria Rodríguez a estar al frente de la misma.

El presupuesto que aparecía en la licencia de obras era de 47.901 euros y la iba a realizar la empresa Impermeabilizaciones Fructuoso Pascual e Hijos.

La Junta de Gobierno Local aprobó ayer la cesión de estos pasillos para poder acceder a las escaleras interiores que puedan hacer que ser pueda llegar al gimnasio.El Ayuntamiento, a través de la Oficina Técnica de Urbanismo, realizó un informe donde opinaba que la mejor solución que se podía dar era la de ceder el pasillo, algo que Pozuelo afirma que está obligado porque ambos deben facilitar los elementos comunes.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios