Cádiz

Pisos nuevos que parecen viejos

  • Vecinos de las viviendas protegidas de Osorio y San Juan se quejan de que la Junta les entregó las casas con desperfectos, y muchos aún continúan

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Escalón roto en Osorio, 3. Escalón roto en Osorio, 3.

Escalón roto en Osorio, 3. / Julio González

Los edificios se construyeron hace poco más de dos años, pero por los problemas y desperfectos que tienen, parecen mucho más antiguos. La Junta de Andalucía entregó en marzo de 2016 las llaves de las viviendas de protección oficial de los números 1, 2 y 3 de la calle Osorio y el 2 de San Juan, y sus habitantes tienen desde el principio problemas que no terminan de solucionarse. Estos vecinos aseguran que ya están cansados de hacer reclamaciones a la administración andaluza; algunos se sienten engañados y desprotegidos.

"Unos meses antes de que nos entregaran los pisos, cada vecino tuvo una cita con un técnico de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA) para que viera su casa y los desperfectos que tuviese, para que se arreglaran antes de irnos a vivir allí. Pero el día que entregaron las llaves, seguían los mismos desperfectos", comenta Sandra Sayago Díaz, vecina de Osorio, 3.

Si los edificios están así y tienen solo dos años, ¿cómo van a estar cuando pasen 20 años?"

Además de los desperfectos en las viviendas, cuando se entregaron las llaves, todavía faltaban suministros básicos. Ante esto, algunos vecinos se plantearon solicitar a AVRA una indemnización "que al menos cubra todos los gastos que estamos teniendo por el no cumplimiento por parte de la Junta de la obligación de entregar las viviendas en condiciones de inmediata habitabilidad", según recoge un escrito remitido un mes después de la entrega de las viviendas a dicha agencia por el entonces presidente de la comunidad de Osorio, 1, Jorge de Vicente.

En ese escrito de abril de 2016, se detallaba que los pisos carecían de luz, por lo que se iluminaban "de forma precaria con luz de obra, no estando legalizada la situación del centro de transformación y por tanto, con imposibilidad de contratar electricidad de forma individual". Según el escrito, tampoco podían contratar gas natural "por falta de cumplimiento de normativa de la instalación y otros trámites administrativos que desconocemos"; los ascensores no estaban operativos ni legalizados; no podían usar la energía solar por falta de corriente en la instalación de paneles solares, careciendo por tanto de agua caliente, y tampoco había alumbrado público en la plaza que se creo junto con las viviendas.

Cuando llueve, el agua entra en los cuatro bloques por debajo de la puerta. Cuando llueve, el agua entra en los cuatro bloques por debajo de la puerta.

Cuando llueve, el agua entra en los cuatro bloques por debajo de la puerta. / Julio González

En mayo del mismo año, De Vicente volvió a remitir una queja porque seguían sin arreglarse los desperfectos. Y añadía problemas nuevos, como encharcamiento del patio de Osorio, 1 cuando llueve, llegando a entrar el agua en algunas de las viviendas del bajo; barandillas de las escaleras sueltas; falta de sellado de las uniones de las albardillas de los pretiles que permiten la entrada del agua y provocan el deterioro de la fachada; entrada de agua en los pasillos por algunas cristaleras, generando manchas de humedad en las paredes, y muchas losas sueltas en azotea y áticos. En esas fechas, que solo habían transcurrido dos meses desde que se entregaron los pisos, las puertas de entradas de los bloque ya habían empezado a deteriorarse.

El invierno pasó factura en esas puertas, que no tenían ningún tratamiento especial, y con la lluvia se hincharon y estropearon, por lo que tuvieron que poner unas planchas de un material inoxidable en la parte inferior. Pero eso no ha evitado que entre el agua por debajo de la puerta cuando llueve, lo que ha provocado que la pintura de las paredes de las casapuertas de los cuatro bloques se levante por la humedad.

El primer año, los vecinos presentaron numerosos partes de reclamación de desperfectos. En junio de 2017, todavía había muchos de ellos sin arreglar y lo que se había reparado, "se hizo con mucho retraso y de forma chapucera", afirma Jorge de Vicente, quien asegura que antes de realizar cualquier arreglo "siempre nos dan largas y nos ponen todo tipo de pegas y excusas". A día de hoy, todavía tienen partes de desperfectos enviados a la Junta de Andalucía sin resolver.

Un vecino muestra las humedades que hay en el techo de su piso, en Osorio, 1. Un vecino muestra las humedades que hay en el techo de su piso, en Osorio, 1.

Un vecino muestra las humedades que hay en el techo de su piso, en Osorio, 1. / Julio González

En una visita a estos bloques realizada con varios vecinos el pasado viernes, que precisamente llovió, pudimos comprobar cómo todavía entra el agua por debajo de la puerta principal de los cuatro edificios, formándose un charco en la casapuerta, y también, a pesar de haberse puesto una mampara en el patio interior de Osorio 1, sigue llegando el agua a algunas casas del bajo, lo que ha provocado el deterioro de la parte inferior de las puertas.

Las casapuertas de los bloques tienen la pintura de la pared levantada y hay manchas de humedad tanto en zonas comunes como en el interior de las viviendas. También existen grietas en techos y paredes. En el número 1 de Osorio, además, cuando llueve se inunda el foso del ascensor. En el número 3 hay algún escalón roto y la puerta de acceso a la azotea está mal instalada, en varias azoteas hay baldosas levantadas, en el bloque 1 las ventanas están descuadradas y los marcos oxidados por fuera, entre otras muchas cosas.

Mª Ángeles Gallardo, vecina de Osorio, 3, mostraba el movimiento de la barandilla de la escalera. "Está suelta desde el principio, lo han reparado tres veces pero sigue igual. Esto es un peligro para los niños y las personas mayores", lamentaba esta mujer.

"Si los edificios están así y tienen solo dos años, ¿cómo van a estar dentro de 20 años?", se preguntaba Domingo Mendiguren Espada, actual presidente de la comunidad de Osorio, 1, quien denunciaba la mala calidad de los materiales de construcción. En este sentido, comentaba que cuando le dieron las llaves de su casa, el portón de entrada tenía las bisagras oxidadas y los pomos de las puertas estaban todos rayados; además, relataba que "algún vecino al colgar un cuadro, se le ha caído el encima".

El marco de la puerta de entrada de Osorio, 3 lleva más de dos meses roto. El marco de la puerta de entrada de Osorio, 3 lleva más de dos meses roto.

El marco de la puerta de entrada de Osorio, 3 lleva más de dos meses roto. / Julio González

Todos los presentes estaban de acuerdo respecto a la calidad de los materiales. "Nos sentimos engañados por parte de la Junta, ya que nos vendieron estas viviendas como si fueran de primera categoría, y sabemos que los materiales no son tan buenos", señalaba Sandra Sayago. En este punto, quiso dejar claro que a pesar de tratarse de pisos de protección oficial, lo que pagan por ellos "es casi precio de mercado".

Sandra Sayago resaltó que ante el retraso en las reparaciones de los desperfectos, acudió a AVRA para que se hicieran los arreglos necesarios antes de que acabase la garantía de la obra, "pero me dijeron que no se había firmado ninguna garantía con la empresa constructora, que lo único que tenían es un aval. Así que la Junta no le puede reclamar los arreglos a la empresa constructora".

Apuntó también que técnicos de AVRA le mostraron "los partes de las averías supuestamente arregladas firmados por nosotros. ¡La empresa constructora había falsificado las firmas! Eso es un delito", denunciaba.

Esta vecina contó que al ver desatendidas sus peticiones por parte de la Junta de Andalucía, el mes pasado acudió al Defensor del Pueblo Andaluz para dar a conocer la situación en la que se encuentra esta promoción.

Además de todo lo señalado anteriormente, Sandra destacaba que uno de los mayores problemas que tienen que soportar es el ruido durante las 24 horas de los extractores de la cocina y los cuartos de baño. Apuntaba también que en algunos pisos entra el olor a comida de otras casas y a muchos vecinos no les funcionan los termos. Y es que desde el principio, los habitantes de esta promoción de viviendas han tenido problemas con el agua caliente, y siguen sin solucionarse en su totalidad.

Estado del exterior del edificio que hace esquina con las calles Osorio y San Juan. Estado del exterior del edificio que hace esquina con las calles Osorio y San Juan.

Estado del exterior del edificio que hace esquina con las calles Osorio y San Juan. / Julio González

Sandra Sayago relató que estuvo yendo dos meses con su hijo pequeño a casa de sus padres para ducharse. Domingo Mendiguren, por su parte, estuvo seis meses sin agua caliente, hasta que hizo la instalación para el gas butano. Decía que es el único de su bloque que tiene bombona y "gracias a eso puedo ducharme ya con agua caliente". Algunos vecinos han conseguido que les cambien los termos.

Jorge de Vicente afirmaba el pasado viernes que ya están desesperados. "Es muy cansino tener que estar haciendo reclamaciones para que nos arreglen las cosas. Nos da la sensación de que somos unos pesados, pero si lo hubieran hecho todo bien desde el principio, no tendríamos que reclamar nada. Nosotros somos los primeros interesados en que los edificios estén en condiciones dignas y habitables, y no tener que ir cada dos por tres a pedir que nos hagan arreglos".

La semana pasada estos vecinos recibieron una buena noticia. En una reunión mantenida entre los presidentes de las comunidades con representantes de AVRA y el jefe de obra de la empresa constructora Bauen, les aseguraron que se van a cambiar todos los termos. Con esa medida, parece que se arreglarán los problemas con el agua caliente y supondrá un gran paso para los habitantes de esta promoción de viviendas.

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