Cádiz

"La Patrona resume todas las devociones marianas de Cádiz"

  • El poeta y escritor gaditano Luis García Gil pronunció anoche, en la iglesia de Santo Domingo, el pregón a la Virgen del Rosario, en la víspera de su festividad

"...Madre de Dios, Virgen mía, / el verbo encendido y claro / te agasaja y te corteja, / y la más profunda queja / se torna blanca alegría / cuando te canto y te nombro / la estrella más gaditana, / la rosa más soberana, / la niña más capitana".

Así terminaban los versos de salutación que el poeta y escritor gaditano Luis García Gil dedicó a la Virgen del Rosario al inicio de su pregón a la Patrona de Cádiz, que pronunció anoche, en la iglesia de Santo Domingo, tras ser presentado por Jesús Sánchez Pavón, un amigo desde la infancia, que resumió su biografía y recordó sus anteriores pregones, el de la Virgen del Amparo (1998), de la Borriquita, y el de las Penas, de La Palma, la pasada Cuaresma, para destacar que "su lírica seguirá los pasos de su padre, el recordado José Manuel García Gómez".

García Gil agradeció el nombramiento a la alcaldesa Teófila Martínez y al dominico Pascual Saturio, así como su amistad a Sánchez Pavón, su presentador, y a la cantaora Carmen de la Jara, que intervino en el acto.

Luego, tras aludir a que "quizás no estemos en los tiempos que corren en el mejor de los escenarios posibles para reconocernos cristianos en forma y fondo", dijo que "hay que resucitar a Dios desde la claridad". Después, tras recordar que acaba de ser padre, hizo una defensa de la vida, "nadie debería legitimar ciertas acciones".

Alternando siempre la prosa y el verso, destacó que "lo que importa es la fe", y calificó de "pregones de vida" los dedicados a la Virgen del Rosario, "Rosario de mil amores, / Rosario de mil azules, / Rosario de mil clamores, / Patrona de todo Cádiz, / tu nombre siguen soñando / los que cantando te rezan, / los que rezando te cantan, / los que al mirarte suspiran / y al suspirar se te entregan".

No faltaron en la disertación citas a pregoneros como Pablo García Baena, María Victoria Atencia o Joaquín Caro Romero, "primeras espadas de la lírica andaluza", ni al cineasta Pier Paolo Pasolini, que filmó la Pasión y Muerte de Jesús en El Evangelio según San Mateo, junto a pregoneros de la Virgen del Rosario como el sevillano José Luis de la Rosa Domínguez.

Ni tampoco a los poetas, que "no han ocultado nunca su devoción por la Virgen María". Como Luis Rosales o Gómez Manrique, para a continuación recordar a Francisco Montero Galvache, que en 1974, en su pregón a la Virgen del Rosario de Rota afirmó que "el Rosario en los dominicos fue escudo, arma y fuego", mientras que Santa Teresa dijo que "no se puede mover los labios mientras el ánima anda en verbenas".

También tuvo presente a los que más sufren, "hay una veta de dolor, que no puede eludir el pregonero, es un dolor que está a la vuelta de la esquina, el que está fijado en los ojos huérfanos del gaditano que sufre para salir adelante y que llega hasta Ti buscando una solución a sus problemas", por lo que pidió a la Virgen.

García Gil vinculó la historia de Cádiz con la Virgen del Rosario, lo que enlazó con el mes de su solemnidad, octubre, el del Rosario, para luego recitar los populares versos de José María Pemán, "cuando la saquéis mecedla / de esa manera especial / hecha de tango y ternura / y de vaivenes de mar..", del que dijo que tampoco podía desligarse la citada advocación mariana.

Terminó recordando a su padre, "aquel poeta que su propia ciudad parece haber olvidado", y recitó la letra de la canción "Cádiz a tus pies, Señora", que escribiera en 1991 a la que puso música el maestro Antonio Escobar.

En el altar mayor se situaron el vicario general, Guillermo Domínguez; el salesiano Juan Carlos Pérez Godoy, predicador de la novena, y los sacerdotes José Carlos Muñoz y Pascual Saturio.

También ocuparon lugar destacado el teniente de alcalde delegado de Fiestas, Vicente Sánchez y los ediles Juan Antonio Guerrero, Paloma Bordons, Clara Posada y Jesús Tey, así como el subdelegado de Defensa, Vicente Pablo Ortells, y el presidente del Consejo de Cofradías, Martín José García. Igualmente en las primeras filas estaban Catalina Gil y Carmen Pavón, madre y esposa del pregonero, respectivamente, que vestía chaqué como el presentador.

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