Cádiz

El Obispado de Cádiz defiende su actuación respecto a la iglesia del Carmen

  • La diócesis insiste en que la orden de carmelitas descalzos perdió "definitivamente" el templo con la Desamortización de Mendizábal

  • Asegura que a lo largo de la historia "siempre ha sido generosa con la citada Orden"

El altar mayor de la iglesia del Carmen.

El altar mayor de la iglesia del Carmen. / Julio González

El Obispado de Cádiz ha vuelto a pronunciarse sobre la iglesia parroquial del Carmen y Santa Teresa de la capital gaditana, que protagoniza desde hace unos años un evidente encontronazo entre la Diócesis y la Orden de Padres Carmelitas respecto a la propiedad del edificio. Una cuestión que hace un mes resolvió el Tribunal Metropolitano de Sevilla y sobre la que ha vuelto a pronunciarse el Obispado, que se ha mostrado muy crítico con las informaciones "en algunos casos sesgada y tendenciosa" publicada en "distintos medios de comunicación" (sin precisar cuáles). "Es inaceptable y lamentable el tratamiento dado a esta noticia por algún medio de comunicación", ha insistido el Obispado en un comunicado hecho público en el día de ayer, 13 de octubre.

Según el posicionamiento de la Diócesis, la clave en la historia de la iglesia del Carmen y de su legítima propiedad está en la Desamortización de Mendizábal en el año 1836. Hasta entonces y desde el siglo XVIII, no cabe duda de que la propiedad era de los padres carmelitas. Pero con Mendizábal, la orden carmelita fue obligada a abandonar la ciudad "perdiendo definitivamente el antiguo convento y la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen", afirma el comunicado. De hecho, entiende el Obispado que tras la Desamortización y después de 63 años los carmelitas no regresaron a Cádiz, sino que en 1899 refundaron "una nueva casa religiosa solicitando el uso -que no la propiedad- del templo de Nuestra Señora del Carmen para que pudiera ser ocupado y utilizado por la nueva comunidad".

En virtud de esto, el Obispado argumenta que siempre se ha mostrado colaborador con la orden carmelita, recordando que accedió en 1988 a la petición de cesión del templo "para poder inscribirlo a su nombre, en el Registro de la Propiedad como un todo, incluyendo el nuevo edificio construido para dependencias parroquiales y residencia de la comunidad", después de que Roma aprobara también esta operación que se plasmó finalmente el 15 de julio de 2002 en escritura pública "incluyendo en ella una cláusula de reversión en favor de la Diócesis de Cádiz y Ceuta".

"La Diócesis nunca ha pretendido despojar a los Padres Carmelitas del Templo Parroquial del Carmen, que en su día les cedió amablemente, y de forma gratuita, en respuesta a su solicitud. Por el contrario, siempre ha sido generosa con la citada Orden, como lo demuestran las cesiones realizadas a favor de estos, tanto del Templo Parroquial como de sus dependencias", asevera el comunicado del Obispado.

La marcha de los carmelitas

Otra de las cuestiones que ha querido precisar la Diócesis es su actuación ante el anuncio de los carmelitas de marcharse de Cádiz. "La diócesis ha solicitado a la citada Orden, con insistencia, que permanecieran en Cádiz, siendo rechazada su petición", aseguran, señalando que el obispo ha pretendido esta continuidad de los frailes de la Virgen del Carmen buscando "la continuidad de la Parroquia, velar por el bien de los fieles, y evitar la controversia con la citada Orden a cuenta de la cláusula de reversión del templo parroquial y de la existencia en las dependencias, además del convento de estancias al servicio de la parroquia, conforme a la finalidad declarada en su día".

De hecho, indica el comunicado que fue el obispo, Rafael Zornoza, quien solicitó hasta que se resolviera el conflicto sobre la titularidad de los edificios "el mantenimiento de los servicios mínimos parroquiales, así como una cierta presencia de los religiosos para la atención de los fieles". Cuestión esta que según el Obispado necesitó de la mediación del Nuncio de Su Santidad en España, a través de quien se logró un acuerdo con los carmelitas para "mantener abierta algunas horas la Iglesia Parroquial, y atender el despacho en horario restringido, asumiendo las parroquias vecinas las catequesis y la atención de su Cáritas parroquial".

Es ahí cuando se inicia por parte de Obispado la vía de los tribunales eclesiásticos "agotadas las vías de diálogo, negociación, mediación y siguiendo las indicaciones de la Santa Sede". Tribunal que ha fallado a favor de la titularidad de la iglesia y, sobre todo, del convento anexo por parte de la Orden de Carmelitas Descalzos. Una sentencia que el Obispado ha confirmado que acatará, -"aunque cabe recurso ante el Alto Tribunal de la Rota y pudiera resolverse en sentido favorable a la Diócesis", señalan en el comunicado-.

La solución

Acatada la sentencia que mantiene la titularidad de la iglesia del Carmen y el convento anexo en manos de los carmelitas, el Obispado se considera "desligado de los compromisos que pudiera tener sobre tales bienes eclesiásticos y salvando el señor obispo su responsabilidad en la tutela y administración de los bienes diocesanos con la diligencia debida que le exige el Derecho de la Iglesia".

Y tras esta resolución, Zornoza insiste (como ya hizo hace tres semanas al conocerse la sentencia del Metropolitano de Sevilla) en que "para el mayor bien de los fieles de la referida parroquia y conforme a las disposiciones del Derecho Canónico, buscará la mejor solución posible para la atención pastoral de los feligreses de la Parroquia de Santa Teresa de Jesús" -omitiendo ya, curiosamente, la advocación del Carmen-.

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