Día Mundial Sin Tabaco

Motivos económicos y de salud para acabar con un hábito

  • Profesionales sanitarios, asociaciones y escolares animan a dejar de fumar en la plaza de San Juan de Dios por el Día Mundial Sin Tabaco

Una mujer realizando una cooximetría en uno de las carpas instaladas ayer en San Juan de Dios. Una mujer realizando una cooximetría en uno de las carpas instaladas ayer en San Juan de Dios.

Una mujer realizando una cooximetría en uno de las carpas instaladas ayer en San Juan de Dios. / Lourdes de Vicente

"Tendré que plantearme en serio dejar de fumar", comentaba preocupado ayer José María Rey Barrocal, de 34 años, tras someterse a una cooximetría -una prueba que determina el nivel de monóxido de carbono en el aire espirado- en una de las carpas instaladas en la plaza de San Juan de Dios con motivo del Día Mundial Sin Tabaco.

"Aunque fumo menos de un paquete de tabaco al día, me ha salido bastante alto el nivel de monóxido de carbono. Creía que me iba a salir más bajo", reflexionaba este hombre, que preguntó a los profesionales sanitarios que estaban presentes: "¿Qué tengo que hacer ahora?". Ellos le dieron información sobre los recursos que se ofrecen en los centros de salud y en el hospital para dejar de fumar.

Alumnos de sexto del CEIP Adolfo de Castro cambiaron cigarros por abrazos

En varias de las carpas instaladas ayer en San Juan de Dios había enfermeros de centros de salud, residentes de Enfermería de Familia y estudiantes de Enfermería que realizaban las cooximetrías y animaban a los fumadores que se acercaban a ellos a dejar de fumar, alegando motivos de salud. También les daban argumentos económicos: "Si una persona deja de fumar un paquete al día, se ahorra 136 eruos al mes y 1.657 euros al año. Eso es lo que más le duele a la gente", señalaba una de las enfermeras.

En las carpas atendidas por los profesionales sanitarios, se intercambiaban cigarros por una pieza de fruta. Pero se recogieron pocos cigarros. "Viene mucha gente mayor que no fuma pero coge la fruta. También otras personas que han dejado de fumar y cuentan su experiencia", comentaba un enfermero. Una de sus compañeras añadía que también se acercaban personas que querían ayudar a algún familiar a dejar de fumar.

Alumnos de sexto de Primaria del CEIP Adolfo de Castro habían instalado una mesa y cambiaban cigarros por abrazos. Iban con carteles que expresaban distintas emociones: miedo, tristeza, rabia (también en inglés). "Queremos transmitir que si expresas tus emociones, no tienes necesidad de recurrir al tabaco", explicaba su profesora de Ciencias, Ana María Díez.

A la mesa de estos estudiantes se acercó una pareja de fumadores de mediana edad que dejaron un cigarro cada uno a cambio de un abrazo de los chavales. Contaban que los dos habían dejado de fumar alguna vez, pero luego habían recuperado el hábito. "Somos conscientes de que no es bueno para la salud, pero se necesita mucha fuerza de voluntad y no nos lo hemos planteado nunca en serio", reconocían.

La Asociación Cardíaca de Cádiz Trébol de Corazones también estaba presente ayer en San Juan de Dios y algunos de sus miembros representaban además a la Asociación Andaluza de Trasplantados de Pulmón. Contaban que muchas personas necesitaban someterse a un trasplante de pulmón debido a la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), "que es consecuencia del tabaquismo. Si no existiera el tabaco, no habría EPOC", sentenciaba uno de ellos.

En otra de las carpas se encontraban miembros de la Asociación Española Contra el Cáncer informando de los programas de deshabituación tabáquica que se realizan en su sede y daban a conocer la nueva actualización de la aplicación RespirApp para dejar de fumar. "Con esta aplicación, es muy cómodo dejar de fumar porque se puede hacer con el móvil, desde casa y cada uno a su ritmo", comentaba una de las integrantes de la asociación.

Aguas de Cádiz estuvo colaborando toda la mañana ofreciendo agua de la red pública refrigerada.

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