Cádiz

Miguel García anuncia su dimisión como presidente del Consejo

  • En la tarde de ayer presentó la carta en el Secretariado y más tarde lo comunicó a su permanente · Sebastián Garrido, actual vicepresidente, deber ser el sustituto

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Al filo de las once de la noche anunciaba el Consejo de Hermandades en un correo electrónico dirigido a los hermanos mayores la dimisión del presidente, Miguel García Díaz, quien firmaba un escrito explicando los motivos, que no son otros que una serie de e-mails en los que vierten desacertadas críticas a diversos responsables de hermandades y que vieron la luz la pasada semana.

En él señala al anterior vicepresidente, Juan Luis Granados, como responsable "presuntamente" de divulgar esos correos "con el objeto de provocar mi salida del Consejo y de justificar de alguna manera la suya". Y en ese escrito explicaba ayer García los motivos de la marcha de Granados, hasta ahora desconocidos. "Su salida se produjo tras continuas desavenencias con otros miembros de la permanente, no seguir la línea de trabajo acordada por la misma de forma democrática, filtrar noticias o intenciones a la prensa sin haber sido aprobadas y ni siquiera tratadas por la permanente, no realizar en tiempo y lugar trabajos que le fueron encomendados para favorecer intereses de terceros, tratar de manipularme y así un largo etcétera".

García defiende que los correos electrónicos que enviaba a su permanente y que han desembocado en esta grave crisis en el Consejo a menos de cuatro meses para la Semana Santa lo hacía para mantener informados a todos los consejeros y colaboradores, entre otras cosas, de "todas las informaciones que yo recibía, fuesen ciertas o no, referentes al mundo cofrade". Y en cuanto a las críticas vertidas a dirigentes cofradieros en esos e-mails afirma que ha reflejado "mi defensa de lo que según mi conciencia y las informaciones que poseía consideraba justo, la defensa de que las normas y decretos se aplicasen a todos por igual y sin excepciones".

Esto que según él se ha sacado de contexto y de tiempo y que se ha utilizado por quienes "quieren hacerme daño o les estorbo para sus manejos", asegura haber producido "un gran sufrimiento para mi familia", hasta el punto -dice el escrito- "de que esta situación puede tener consecuencias muy graves para la delicada salud de mi esposa". Por eso decidió presentar ayer su dimisión, que dejó en la mesa del Secretariado, asegurando que se va "con la conciencia muy tranquila", pese contar con muchos apoyos y "la confianza del obispo", según le comunicó Aquiles López.

Tras su marcha -con sólo 16 meses en el cargo- y según el artículo 83 del Estatuto Base del Consejo, será el actual vicepresidente, Sebastián Garrido, el que deba asumir el cargo hasta el mes de junio de 2009, cuando se convocarán nuevas elecciones para la permanente del Consejo.

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