Cádiz

El Mercado nota el descenso de actividad tras un buen verano

  • Asodemer confía en que el final de las obras en el entorno del edificio facilite una mayor afluencia de público

El balance que Asodemer hace sobre la actividad del Mercado Central durante los meses de verano es positivo. O, al menos, no es tan negativo como preveían los comerciantes y detallistas del edificio que afrontaba su primera temporada estival funcionando tras la rehabilitación. El presidente de Asodemer, José Luis Paramio, afirmaba ayer que el verano "no ha sido tan malo", puntualizando que, como suele ser habitual en el sector comercial, "hay a quien le ha ido mejor y a quien le ha ido peor".

Así las cosas, ha sido en estos últimos días cuando el Mercado ha visto reducida la afluencia de público y también las ventas. "Ahora es cuando hemos pegado el bajón. En una semana se ha notado mucho en todo; en afluencia de público, en las compras,... en todo", comentaba al respecto Paramio. Y es que el presidente de Asodemer considera fundamentales dos aspectos que hace que esta temporada que se inicia ahora sea de las peores del año para pescaderos, carniceros y fruteros. Por un lado, la marcha de los visitantes que eligieron Cádiz como destino de sus vacaciones y que han utilizado el Mercado para hacer sus compras. Y por otro lado, el inicio del curso escolar, que provoca un aumento del gasto en las familias (en concepto de libros, uniformes, matrículas,...) y que repercute en la actividad de los detallistas. A ello se une también, en el caso del sector de la fruta, el cambio de temporada.

La reciente intervención por la que el edificio ha quedado recuperado entiende Paramio que no ha provocado un aumento de visitas durante los meses de verano. "El edificio nuevo no se ha notado", comenta. Al hilo de este asunto, el presidente de los detallistas resalta las dificultades que los potenciales clientes se encuentran para acudir hasta el Mercado. "No hay aparcamientos cerca, y en verano todavía es más difícil encontrar un sitio donde dejar el coche", comenta. Y a la lejanía de los subterráneos del Campo del Sur y de Canalejas -como recursos más próximos a la falta de aparcamiento- se le unen también otras dificultades de acceso. "Por poner un ejemplo, el que viene a comprar y opta por volver en taxi, tiene que ir hasta el Palillero a cogerlo. Y salir del Palillero en coche es una encrucijada. Así que le puede costar el taxi diez euros fácilmente", plantea Paramio en su planteamiento sobre las dificultades de acceso que tiene el Mercado, cuyo proyecto de rehabilitación tuvo que rechazar en su día la posibilidad de construir un subterráneo bajo el edificio.

A todo ello se ha unido también las obras que siguen realizándose en las calles del exterior del Mercado, y que también suponen una molestia para los que quieran acudir a visitar el edificio o a realizar unas compras. "Son muchas incomodidades", resume José Luis Paramio, que confía en que la reurbanización del entorno del Mercado "se arregle de una vez y así mejore la cosa", justo cuando los detallistas inician los meses más flojos de actividad.

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