vida laboral

Medio siglo cotizando

  • El de Diego Muriel es uno de esos casos especiales de contribución a la Seguridad Social

  • Lleva en Vicente Alonso, S.L. desde 1966, donde entró con sólo 13 años

Diego Muriel en el centro, tercero por la derecha, junto a sus compañeros de la empresa Vicente Alonso, S.L. Diego Muriel en el centro, tercero por la derecha, junto a sus compañeros de la empresa Vicente Alonso, S.L.

Diego Muriel en el centro, tercero por la derecha, junto a sus compañeros de la empresa Vicente Alonso, S.L.

Cotizar a la Seguridad Social durante 49 años seguidos no está al alcance de muchos españoles. Mejor dicho, no estará al alcance de la mayoría de los españoles de hoy, habida cuenta de cómo están las cosas. Llegar a casi 50 años de vida laboral es posible para aquellas personas que comenzaron a trabajar desde muy jóvenes. El gaditano Diego Muriel lo hizo a la edad de 13 años, algo impensable hoy en día. Eran otros tiempos. Él estudiaba en La Salle Viña, fábrica de buenos caligrafistas. Un buen día, su profesor le indicó que el director le esperaba en su despacho. "Me asusté, aunque no había hecho nada para que me riñeran. Cuando llegué me dijo que si me interesaba hacer una prueba en la empresa de Vicente Alonso, que estaba en la calle Sacramento. Fui, me hicieron unas pruebas de cuentas y caligrafía, y me dijeron que fuera al día siguiente para empezar", cuenta Diego. De esta manera tan rápida y sencilla entró a trabajar en la gaditana firma mayorista de alimentación el 31 de marzo de 1966. Desde entonces dejó de cotizar solamente durante el periodo del servicio militar. Ahora, Diego, que cumplió los 65 años el pasado 8 de agosto, se encuentra en fase de jubilación activa. "Estaré aquí al menos hasta final de año para cerrar el ejercicio y dejar bien explicada mi tarea a mi sucesor, que lleva ya conmigo unos meses", apunta

Se refiere a su relevo en la contabilidad. Diego Muriel comenzó a ayudar en labores de oficina, pero fue en 1974 cuando Vicente Alonso le propuso ser el contable. "Yo no tenía ni idea, pero Don Vicente confió en mí. Siempre lo hizo", señala. La figura de este recordado gaditano que llegó a ser presidente del Cádiz Club de Fútbol aparece cada dos por tres en el relato de Muriel. "Me quería como a un hijo", destaca. Ahora, la sucesión corre a cargo de su hijo Jorge Alonso, director gerente. "Ha seguido la buena línea de su padre", aclara. Porque Vicente Alonso SL ha sido como su casa. De Sagasta a la Zona Franca en 1967 y de allí al polígono del Río San Pedro en abril del 96, donde la empresa tiene la central. "Mi primer sueldo, de 750 pesetas al mes, se lo di íntegro a mi madre y le dije que ya no tenía que seguir trabajando en la limpieza. Recuerdo que se echó a llorar", evoca Diego.

Cumplió 65 años el 8 de agosto y seguirá unos meses en la empresa en fase de jubilación activa

Al frente de la contabilidad, Muriel ha vivido la progresión de una empresa "consolidada, solvente y adaptada a los tiempos". Tan adaptada como él mismo a las nuevas tecnologías. "Siempre reciclándome en los temas de informática. Desde que en 1977 me mandó la empresa dos semanas a Sevilla a seguir un cursillo de ordenadores IBM, unos cacharros enormes con los que empezamos a modernizarnos en Vicente Alonso", relata.

Diego sabe que le va a costar acostumbrarse a la inactividad laboral cuando acabe esta jubilación activa. "Va a ser un cambio muy brusco porque no he hecho otra cosa en los últimos 50 años, pero todo tiene su tiempo", afirma. Le espera la familia. Su mujer, Francisca; sus hijos, Esther y Sergio; y sus nietos, Adrián, Samuel y Alma. Llega el momento, más que merecido, de cobrarse en tranquilidad sus 49 años al pie del cañón.

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