Artesanía Los profesionales lamentan la falta de atención

Malos tiempos para unos viejos comerciantes

  • La Galería y la marca 'Artesanía de Cádiz' favoreció la regulación del sector y acabó con el intrusismo · Piden más visibilidad en el mercado local y turístico

La artesanía es muy esclava. Hoy, el artesano no sólo produce su mercancía. El artesano es diseñador, es empresario y es comerciante. Mucho trabajo que, en ocasiones, no se ven recompensado económicamente. Dedicar tantas horas de trabajo a un producto lo encarece y le hace perder competitividad ante una producción masiva que deja los precios por los suelos, máxime cuando la mercancía llega con la marca made in China. "Es complicado bajar los precios. Si los bajas, no ganas. No es tanto por lo que nos cuesta la materia prima como por el tiempo que le debemos dedicar", comenta un obrero del barro instalado en la Galería del Pópulo mientras produce unos pequeños recuerdos para los asistentes de una boda. "El futuro de la artesanía pasa por el turismo y los regalos", explica.

Desde el Ayuntamiento se buscó, hace ya unos años, varias fórmulas para revitalizar este gremio y fomentar el empleo. La propia Galería o la creación de la marca Artesanía de Cádiz pretendía darle mayor notoriedad a este tipo de comercio en el mercado local y su difusión más allá de Cortadura. Lo cierto es que la artesanía de la ciudad se localiza en apenas una decena de establecimientos. Según los artesanos ni una cosa ni otra dio sus frutos.

La Galería se encuentra escondida en El Pópulo. La aspiración de que señalicen su localización desde la plaza de San Juan de Dios se ha enfrentado constantemente contra la burocracia. En cuanto a la marca, algunos de los artesanos consultados opinan que no sirve de nada si luego no se promociona. "En cualquier lugar de España se protege más al gremio. En Cádiz hay más abandono", opina R. Lorenzo. No obstante, la mayoría de los artesanos reconoce que la creación de la marca contribuyó a eliminar la economía sumergida en el sector y, de paso, a acabar con el intrusismo.

R. Lorenzo es creadora de abanicos de diseño. Lorenzo lo tiene claro, "nuestro futuro está en la originalidad de nuestro trabajo. Otra persona puede imitarme pero no dejará de ser una imitación. El artesano hace piezas únicas. También se dedica a la restauración. Esto no lo hace un chino". En la misma línea se mueve Rosario Soto, artesana del Taller de las Artes y responsable de los asuntos relativos a la artesanía en el Ayuntamiento cuando se puso en marcha la marca y la Galería. "El diseño es nuestro punto distintivo. La artesanía tiene futuro precisamente por eso. No tenemos competencia porque nuestro trabajo es único".

Soto, actualmente inmersa en la recién fundada Asociación Provincial de la Artesanía, participó en la I Muestra Nacional de Alfarería y Cerámica de Cádiz que tuvo lugar hace unas semanas frente a la Catedral. Una iniciativa, en general, bien recibida por quienes se dedican a esto. La propia Soto declaraba entonces la importancia que tenía esta clase de eventos para llamar la atención tanto de gaditanos como de turistas hacia el trabajo que realizan desde hace años en toda Cádiz.

Pero aún queda mucho por hacer. Para los artesanos, especialmente para aquellos que se encuentran en El Pópulo, sería necesario darle mayor visibilidad a su trabajo, bien haciendo un esfuerzo a través de la señalización de la zona de la Galería, bien incluyendo su ubicación en los mapas turísticos y rutas que cruzan el casco antiguo de Cádiz.

Otra de las reclamaciones más comunes es la de que el Ayuntamiento haga frente a sus deudas. "La mayor parte de nuestros ingresos viene de los encargos, y muchos provienen de las instituciones públicas. Si quieren fomentar este comercio, lo primero que tendrían que hacer es pagarnos. Yo prefiero no aceptar encargos del Ayuntamiento porque tardo demasiado en cobrar", se lamenta A. Sánchez, profesional de la cerámica.

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