Cádiz

La Junta encara el final de la reforma del Cerro del Moro

  • Afronta las dos últimas fases de un plan integral iniciado hace ya veinticinco años.

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Evolución urbanística del Cerro del Moro Evolución urbanística del Cerro del Moro

Evolución urbanística del Cerro del Moro / Miguel Guillén

El Cerro del Moro vuelve a la vida. Tras una ralentización que se ha contado por años del plan de rehabilitación integral del gaditano barrio, la Junta de Andalucía ha iniciado el proceso para recuperar el pasado ritmo de trabajo y, sobre todo, para culminar un proyecto entonces único en Andalucía que debía de haber culminado en una década y que se alarga ya por veinticinco años.

Dividida en ocho fases, seis de ellas ya están culminadas con más de 450 pisos. En lo que queda se levantará un centenar de casas. Aquí terminaría toda la operación, que ha sido copiada en actuaciones similares en otras localidades de la región. Sin embargo, la Junta pretende construir un último bloque no previsto en el plan inicial que aportaría nuevas viviendas y equipamientos públicos para el barrio.

La Junta plantea la posibilidad de levantar un bloque de pisos más respecto a lo previsto

El proyecto que ahora emprende la Junta, a través de la AVRA, la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía, va más allá de la culminación de la recuperación del parque inmobiliario del Cerro del Moro, que ya de por sí es importante. La operación ahora dibujada incluye el nuevo bloque de viviendas, la apertura de una zona verde de 500 metros cuadrados de extensión y la posibilidad de reurbanización del viario público con una extensión de 4.844 metros cuadrados, además de 620 metros cuadrados de uso dotacional.

La zona afectada incluye la manzana rodeada por las calles Trafalgar y Batalla del Callao, que conecta con los jardines de Alcalde Blázquez, hasta llegar a Alcalá del Valle, donde se sitúa la séptima fase de la promoción y donde se concentrarán las cien viviendas. Entre Trafalgar y Callao quedarán la pastilla como espacio verde y la parcela para un hipotético nuevo inmueble.

En este proyecto participa activamente el Ayuntamiento de Cádiz. Más allá de los habituales trámites urbanísticos que deberá de aprobar, la intención es que ambas administraciones firmen un convenio, del que ya se cuenta con un borrador, para fijar todas las claves de esta operación.

Este convenio será esencial para hacer viable todo el proyecto por lo que sin contar con él no se podrá hacer nada. Una vez se firme, la administración local se tendrá que hacer cargo de la aprobación del proyecto de reparcelación como paso previo al inicio de las obras. Todos estos pasos no se realizan de un día para otro; al contrario, son necesario varios meses para la redacción y ratificación de toda la documentación. Es por ello por lo que, aunque ahora la Junta de Andalucía reactiva con ganas las dos últimas fases de la rehabilitación del Cerro del Moro, aún habrá que esperar un tiempo para que todo esté en marcha.

Frente a otras operaciones urbanísticas, la que ahora se reactiva tiene como peculiaridad que afecta a una unidad de ejecución que ocupa dos grandes parcelas separadas por una calle y varios edificios ya existentes. Sobre una de ella se concentrará la construcción del centenar de pisos que quedan del plan del Cerro del Moro, para lo que se construirá una planta más de lo que hasta ahora era normal en el renovado barrio. Que se levante un único edificio supondrá un evidente ahorro de costes y facilitará ampliar el parque de viviendas con el nuevo inmueble entre las calles Trafalgar y Callao.

A fin de agilizar el plan, la Junta ha mostrado su voluntad de gestionar toda la unidad de ejecución, redactando el estudio de detalle si éste fuera necesario, además de la elaboración del proyecto de reparcelación y el desarrollo de la gestión administrativa. La agencia autonómica asumiría también los costes de urbanización exterior que se consideren imprescindibles para poder poner en uso los nuevos equipamientos, renunciando el Ayuntamiento al 10% del aprovechamiento que le corresponde.

En el nuevo edificio que completará la manzana junto a la calle Alcalá del Valle irán todos los vecinos residentes en las dos fases afectadas. Una parte de ellos ya fueron desalojados en su día y residen en viviendas de la Junta en el barrio de Astilleros. En este caso una veintena de ellos podrían optar por quedarse en esta zona y no retornar al Cerro del Moro. En cuanto al viejo inmueble que aún queda en pie, la Junta está en negociaciones con los últimos residentes, una decena de familias, tras lo cual se producirá el desalojo definitivo y el derribo de la finca, operación ésta que se ejecutará aunque aún no se haya cerrado el proceso administrativo de toda la operación.

Los edificios que hoy conforman las fases 7 y 8 del plan del Cerro del Moro están habitados por vecinos propietarios de sus casas, lo que ha ralentizado toda esta actuación pues los técnicos autonómicos han tenido que negociar familia por familia la compra de estos pisos. Como ha pasado en muchas ocasiones en inmuebles del Casco Antiguo, cuestiones internas familiares han dificultado el cierre de los acuerdos. El Plan del Cerro del Moro se inició hace un cuarto de siglo. Tras un comienzo ágil en las obras, la crisis económica paró de lleno el proceso, acumulando así años de retraso. Como ejemplo, en 2008 se anunció el inicio de la séptima fase del proyecto. La que ahora se proyecta.

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