Educación

Jóvenes católicos teñidos de alegría

  • Los colegios religiosos concertados de Cádiz celebraron la quinta edición de la Holi Run, una carrera para festejar los valores que tienen en común

Comentarios 5

Los colegios religiosos concertados Amor de Dios, San Ignacio (Salesianos), San Francisco de Asís (Rebaño de María), San Felipe Neri, San José (Esclavas), María Auxiliadora (Salesianas), La Salle, Nuestra Señora del Carmen (Carmelitas) y San Vicente Paúl participaron este miércoles en la quinta edición de la Holi Run o carrera de colores que tuvo lugar en el Parque Celestino Mutis y en el Paseo Marítimo de Astilleros.

En total, fueron 550 los alumnos de 3º y 4º de ESO que se dieron cita para tener un espacio lúdico en el que combinar la convivencia con el deporte y la exaltación de los valores cristianos. Christian Domínguez, coordinador de pastoral del colegio Amor de Dios explica que esta actividad forma parte de la Asociación de Escuelas Católicas de España y tiene como objetivo “simbolizar nuestros valores positivos e idearios y todo lo que tenemos en común”.

Además de los alumnos, tomaron parte de la Holi Run parte del profesorado de estos centros y voluntarios de la Escuela de Formación Profesional María Inmaculada. “Hay una gran implicación por parte de los organizadores”, apunta Ignacio Aguirre, coordinador de Primer Ciclo de ESO de San Felipe Neri, quien añade que es “una experiencia que ha ido creciendo y el paso de los años nos ha ayudado a gestionar un grupo tan grande”.

Los jóvenes, verdaderos protagonistas de esta cita, expectantes y revoltosos, tomaron la palabra, para como representantes de su centro, explicar el ideario de cada uno de los colegios. “Es el momento de reafirmar lo que somos, jóvenes cristianos que se sienten orgullosos de serlo”, afirmó uno de ellos.

En el evento participaron 550 estudiantes de nueve centros gaditanos

El obispo de la Diocésis de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, señaló que el de este miércoles era el momento de recalcar el bien común que tenían los presentes y que era no era otro que el amor. “Esta carrera de colores nos recuerda que somos distintos pero que estamos llamados a amar y a aportar lo mejor de nosotros mismos”, para añadir que “el amor es activo, nos hace salir a los demás y vivir en comunidad”.

Tras los discursos llegó el momento más importante de la jornada: la salida de un recorrido en el que los jóvenes correrían a lo largo del Paseo Marítimo de Astilleros atravesando cinco puntos donde eran rociados con polvos de colores hasta pasar el segundo puente, donde estaba situado el último punto de una carrera en la que lo más importante era participar.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios