Cádiz

Indemnizan a una paciente con 56.000 euros por una cirrosis debida a un retraso en el diagnóstico

  • El Defensor del Paciente afirma que "las citas fueron continuadas, pero no se le realizaron pruebas complementarias por el digestivo"

El SAS ha indemnizado parcialmente con 56.084 euros a una paciente de Cádiz que ha quedado afectada con una cirrosis hepática irreversible por un retraso de su diagnóstico, según ha informado este lunes en una nota la asociación el Defensor del Paciente, cuyos servicios jurídicos han defendido a la afectada.

Según relata esta asociación, la paciente fue atendida por una elevación de enzimas hepáticas para un estudio de transaminasas, "sufriendo una demora y un retraso injustificado en el diagnóstico ante la falta de realización de pruebas como la ecografía, que hubiera detectado el nivel de transaminasas" y que ahora ha dado como resultado 2una cirrosis hepática irreversible de por vida".

Los hechos se remontan a julio de 2006 cuando la paciente acudió al centro de salud "aquejada de nauseas y vómitos2, motivo por el que el medico de familia le solicitó una analítica y que se le instaurase un tratamiento sintomático.

En la analítica se detectan cifras altas de transaminasas, por lo que deriva a la paciente al servicio de Digestivo, solicitando nueva bioquímica, en la cual se detectan transaminasas altas. Durante los dos siguientes meses desde atención primaria se le realizaron dos nuevos controles de sangre, "todos ellos con resultados anómalos", lo que se le comunicó al digestivo, "el cual argumentó que podían ser debidos a otras enfermedades, herpes, menopausia, infecciones u otras".

A los seis meses este especialista "decide derivarla de manera extraoficial al Servicio de Digestivo del Hospital Puerta del Mar de Cádiz. En esta revisión le hacen sólo analíticas, sin realizarle prueba específica para un mejor diagnóstico".

Ya en 2007, prosigue el Defensor del Paciente, "las citas fueron continuadas, pero no se le realizaron pruebas complementarias por el digestivo", por lo que "la enfermedad, durante todo este tiempo, dos años y medio, fue avanzando", además de que la enferma sufrió numerosos problemas en estos años.

Por todo ello, el Servicio de Aseguramiento y Riesgo del SAS ha considerado ahora que "existe un retraso en el diagnóstico y tratamiento de la hepatopatía de origen autoinmune presentada por la enferma, que no fue diagnosticada, iniciándose tratamiento específico en enero de 2009".

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