obispado | las cuentas de la diócesisel resumen de las cuentas de 2016

La Iglesia sale de la crisis

  • La diócesis incrementó en 2016 sus beneficios un millón de euros respecto al año anterior y disminuyó levemente el gasto asistencial

  • Crece el gasto en las contrataciones y los edificios

Silueta de la catedral de Cádiz, con sus dos torres, la de Levante y la de Poniente, y su gran cúpula. Silueta de la catedral de Cádiz, con sus dos torres, la de Levante y la de Poniente, y su gran cúpula.

Silueta de la catedral de Cádiz, con sus dos torres, la de Levante y la de Poniente, y su gran cúpula. / julio gonzález

Más ingresos y menos gastos sociales. Esa es la lectura que se hace del balance económico correspondiente al año 2016 que recientemente ha publicado el Obispado de Cádiz; unas conclusiones que a su vez pueden entenderse como la reafirmación de que definitivamente la Iglesia gaditana está saliendo de las crisis económica que también le afectó de lleno hace unos años. Atrás quedan los ejercicios de verdadera dificultad, donde incluso la cifra de gastos sobrepasaba a los ingresos cosechados y donde la merma de donativos y subvenciones contrastaba con el disparado gasto en atención a las personas necesitadas. Las cuentas diocesanas que ya en 2015 reflejaban una mejoría han confirmado en 2016 la línea ascendente, cerrando el ejercicio con casi 100.000 euros de beneficio y más de un 8% de incremento de ingresos respecto al año anterior.

En términos generales, este capítulo de ingresos ascendió el pasado año hasta los 14.063.849,05 euros, un millón de euros más que en 2015 (cuando los ingresos sumaron 13.007.966,71 euros). Esa cifra, además, es la más alta que haya obtenido la Iglesia de Cádiz, mejorando las que se obtenían antes de la crisis económica, que fue un período en el que el capítulo de ingresos llegó incluso a bajar de los once millones de euros.

Hacienda entregó al Obispado el pasado año 150.000 euros más que en 2015Los fieles aportaron casi cinco millones, medio millón más que en el ejercicio anterior

A esta mejoría han contribuido las mayores aportaciones de los fieles que se recaudaron en 2016, superando de nuevo los cinco millones de euros (casi medio millón más que el ejercicio anterior). Siguen siendo estos donativos y aportaciones el principal sustento económico de la diócesis; en concreto, supuso el 36,13% de los ingresos del pasado año.

El otro gran ingreso que percibe el Obispado viene dado por el patrimonio que atesora. Su explotación, uso y otras operaciones alcanzó el pasado ejercicio el 32,95% de los ingresos, hasta alcanzar los 4.634.038,26 euros (cifra que también crece con respecto a los años anteriores).

De Hacienda recibió el Obispado el pasado año 2.753.701,64 euros, lo que supone un 19,58% de los ingresos y, al mismo tiempo, otro aumento respecto a años anteriores (en concreto, casi 150.000 euros más que lo que el IRPF aportó en 2015).

Por último, el resto de ingresos -divididos en los conceptos de corrientes y extraordinarios- mantienen las cifras de años anteriores, redondeando ese 10% restante hasta los catorce millones de euros ingresados.

El aumento de ingresos de 2016 vino aparejado de un descenso en varias de las partidas de gastos que habitualmente tiene que atender la Iglesia. La más significativa, posiblemente, sea la de las acciones pastorales y asistenciales, que cayó un 6,3% respecto a 2015, hasta situarse en los 2.946.376,37 euros.

Igualmente, descendió en 2016 el gasto que ocasiona la retribución del clero (que supuso 1.791.734,37 euros, un 2% menos que el ejercicio anterior) y las aportaciones al Seminario diocesano, que se quedaron en 261.587,59 euros (frente a los 270.000 euros que se aportaron el ejercicio anterior).

Sí aumentaron las partidas de gastos correspondientes a la retribución del personal seglar del Obispado, que casi duplica ya el 'coste' de los sacerdotes elevándose hasta los 3.286.721,52 euros; a la conservación y funcionamiento de los edificios del Obispado, en lo que hubo que emplear 5.283.788,09 euros; y a gastos extraordinarios no concretados en el balance económico (que sumaron 393.787,77 euros, frente a los 241.725,16 euros).

De hecho, las partidas de gasto correspondientes a la conservación de edificios y al pago del personal contratado por el Obispado suponen las principales, sumando entre las dos más de la mitad del dinero empleado por la Iglesia el pasado año (un 60,94% del total de gastos, en concreto). Además, conviene reseñar el dato de que el coste del mantenimiento de los edificios del Obispado es mayor que los ingresos que se reciben por el patrimonio, seguramente habida cuenta del estado en que se encuentra buena parte de los bienes inmuebles, cuyas acciones de rehabilitación quedaron prácticamente paralizadas a raíz de la crisis económica y la pérdida de subvenciones por parte de las administraciones públicas y la merma de las que llegaban vía privada. De esta realidad se salvan únicamente la Catedral -cuya gestión corresponde exclusivamente al Cabildo, sin que el Obispado acceda a ese capítulo- y la sede de Hospital de Mujeres, que precisamente en estos momentos está siendo sometida a unas obras de rehabilitación en el patio central y en varias dependencias.

Con todas estas cifras y balances, el dato final que cierra el ejercicio económico es esa partida de 99.853,33 euros a favor de los intereses de la Iglesia de Cádiz y Ceuta, que con el considerable aumento de ingresos y la reducción de partidas tan destacadas como la de acciones asistenciales confirma que ha salido de la crisis económica.

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