El cantil

Esperando al motorista

  • Rafael Barra (Cádiz, 1944) permanece a la espera, después de 14 años, de la anunciada e inevitable renovación de la cúpula de las siete autoridades portuarias andaluzas, de la que saldrá posiblemente su sustituto al frente del puerto de Cádiz

Rafael Barra sigue siendo presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz. Barra sigue siendo felipista. Barra sigue siendo pizarrista. Simplemente porque Barra sigue siendo amigo de sus amigos. Lo han llegado a tachar en las redes sociales de traidor por haber votado a Fran González y no a Marta Meléndez en el pasado congreso de los socialistas de Cádiz capital.

Sigue esperando al motorista que traiga en su zurrón su cese al frente del puerto de Cádiz pero permanece firme, bandera en mano. Cada martes mira a través de la ventana de su despacho de la plaza de España a ver si llega ese motorista que le permita el paso a la jubilación. Tiene 68 años y un mes y no desea seguir ahí. A pesar de ello sigue soñando con esa primera piedra de la nueva terminal de contenedores que nunca le dejaron poner y sigue manteniendo que su puerto continúa dispuesto a sacrificar parte de su suelo por la ciudad, pero que soñar con un Muelle Ciudad solo para cruceros no es la opción más acertada.

Y como muestra de que no se amilana en retaguardia, hace unos días le plantó cara al presidente de Puertos del Estado contradiciendo su teoría de que las autoridades portuarias deben autofinanciar también, y remarca el también, las conexiones de los puertos con las redes generales tanto ferroviarias como por carretera. Le ha plantado cara a la nueva Ley de Puertos. Le plantó cara al puerto de Huelva por jugar con las bonificaciones de manera, para él, "desleal".

Y sigue ahí, en la plaza de España esperando al motorista pidiéndole a su director, Albino Pardo, que no abandone el barco y que aguante, antes de jubilarse, al menos para recibir al nuevo presidente del puerto de Cádiz, para luego retirarse, Albino, a un merecidísimo descanso después de su exitoso paso por la APBC.

La caza de pizarristas tampoco le arruga, y cuentan los allegados que llevarle la contraria a la ex consejera Concepción Gutiérrez le valió una reprimenda y casi su cese fulminante, pero dicen que fue su ángel de la guarda, Luis Pizarro, el que le salvó a él y a su modelo de puerto que era lo único que defendió frente a la tesis de la Gutiérrez, que quería, a toda costa, retirar, lejos del centro, cualquier mercancía o remolque, dejando solo paso libre a los buques turísticos.

Barra sabe que el que llegue traerá consigo la idea de que el crucero es la salvación del puerto de Cádiz, cuando los empresarios no se cansan de avisar de que el muelle no podría vivir sólo con este tipo de tráficos. Y pronto, en cuanto escuche a la comunidad, en cuanto vea las cifras, en cuanto vea el recorrido y los balances, comprenderá que el modelo defendido por Barra podría no estar equivocado. Y, sobre todo, deberá poner rápido los pies en el suelo si no quiere echarse encima, que no es deseable, a una comunidad portuaria ya algo tocada por la retirada a sus aposentos de grandes del cantil como Juan Bernal.

A Barra le hablan de sus sustitutos y se atreve a hacer quinielas. Pero opciones como la tomada en el puerto de Málaga, donde se ha vivido, por motivos de salud, la retirada del histórico Linde, sabe que son trasladables a Cádiz. Allí, al nuevo presidente nadie lo incluía en ninguna quiniela.

Pero Cádiz, la Bahía de Cádiz, es lo que interesa y aquí son varios los que han sido ya alistados para sustituir al presidente Barra: Rafael Román, Emilio Aragón, Paco Piniella, Luis García Garrido y José Luis Blanco.

A unos les pone el bulo, a otros le apuntan los políticos, mientras que otros, se apuntan y levantan sus manos, veloces, a la espera de que alguien cuente con ellos para el atractivo sillón de la plaza de España.

Por partes. Rafael Román dicen que no quiere. Aragón dicen que fue uno de los que alzó su mano pidiendo el puesto, extremo que él mismo se encargó de desmentir. Piniella podría no ser mala opción, dado que incluso encaja en el perfil universitario usado en Málaga. A no ser que su reciente carrera política de los últimos meses en liza por la cabecera del PSOE de Cádiz pudiera haberle retirado de la pugna... o no.

Luis García Garrido y José Luis Blanco son dos de los nombres que cuentan con más carga positiva para darle el cariñoso empujón a Barra hacia la ansiada jubilación casi a los 69 y coincide que ahora no conforman los créditos de ninguna película y están disponibles y casi enel paro. Ambos cuentan con varios "porque sí" y con varios "porque no".

Ambos comparten el asta de la bandera griñanista  aunque el segundo, el histórico José Luis Blanco (dicen de él que fue el primer griñanista), podría ser incluso apoderado por el actual presidente de la Junta para ocupar el cargo de Barra. Pero hay también quien dice que Blanco no se ha mostrado aún demasiado partidario de vivir en Cádiz capital de cara al mar.

¿Vinculación con el mar? Más con García Garrido que con Blanco. Queda en las hemerotecas sus luchas desde la Consejería de Obras Públicas de la Junta por convertir la provincia de Cádiz en el paraíso de los clubes náuticos, multiplicando por mucho los números de atraques disponibles en muy pocos años. Pero ahí quedó todo. Pronto se empezó a hablar de crisis, y, con ello, los atraques quedaron a un lado.

Y dentro del partido, a los dos se les cuenta algún enfrentamiento contra otro histórico provincial: Francisco González Cabaña, y a García Garrido, incluso, se le añade también un mal rollo con la ahora todopoderosa Irene García.

Mientras tanto, la baraja se mezcla y la comunidad portuaria gaditana sigue a la cola, dado que la Junta tiene sobre la mesa las siete autoridades portuarias de  Andalucía. Una queda ya fuera del tablero: Málaga. Sevilla y Algeciras no tiene pinta de demasiadas modificaciones y de ello se encargan sus presidentes. Entre los demás, en el entorno más inmediato hablan de cambios para antes de los polvorones, pero ahora el motorista parece estar algo más cerca y cada martes (día de los habituales Consejos de Gobierno de la Junta) Rafael aguarda junto a la ventana mirando al monumento de La Pepa.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios