Cádiz

Dudas sobre la localización de los restos del 40% de los represaliados

  • Fueron inhumados en fosas comunes con otros cadáveres, lo que dificulta la búsqueda

Encontrar los restos de todos los represaliados tras el golpe militar del 18 de julio de 1936 y que fueron enterrados en el cementerio de Cádiz va a ser una tarea más complicada aún de lo que ya se suponía. Un informe elaborado por Cemabasa, la empresa pública que gestiona el camposanto de San José, destaca que de los 406 cadáveres que, según ellos, "pueden considerarse como represaliados", un total de 164, el 40% del total, fueron inhumados en las fosas comunes abiertas en el cementerio.

En este tipo de enterramientos, con una superficie de unos 170 metros cuadrados con 2,5 metros de profundidad aproximada, se trasladaban no sólo los restos de quienes fueron fusilados sino también otras personas que no tenían relación alguna con el conflicto bélico y que se apilaban "unos junto a otros en diferentes capas hasta su colmo", y sin contar "con identificación ninguna de ubicación de cada cadácer en la fosa común", lo que provoca que, a decir de los técnicos, "se hace muy difícil su localización".

Otros 162 cadáveres, según el mismo informe, fueron inhumados en sepulturas, construidas en el subsuelo del cementerio gaditano con ladrillos macizos unas junto a otras, en filas y al pie de las antiguas cuarteladas que ya han sido derribadas. Se calcula que en cada sepultura se enterrarían entre ocho y doce cadáveres de adultos.

En este sentido se advierte que "muchas de ellas fueron reutilizadas por lo que hay que suponer que los cadáveres inhumados en la fecha de la contienda y represión posterior ya no se encontrarán en los mismos . Se estima que de las 162 inhumaciones solamente las correspondientes a diez o doce sepulturas serían intervenibles. El 20% de los represaliados fueron inhumados en nicho, habiendo sido todos ellos exhumados, bien por sus familiares, o bien de oficio por el propio Ayuntamiento". En todo caso, se indica que la ubicación dentro de la unidad de enterramiento quedaba registrada en la documentación del camposanto, "de manera que hacen posible su intento de localización".

Este informe forma parte del texto del convenio que el Ayuntamiento y la Dirección General de la Memoria Democrática junto a Cemabasa tienen pendiente firmar para poder iniciar estas exhumación. El documento ya está en manos de la Junta.

En los proceso de exhumación que se realicen (cuyo número está por concretar pues hay colectivos que consideran que la cifra de fusilados puede superar los 700), estarán presentes los técnicos de la Memoria Democrática, con el apoyo del arqueólogo municipal y del arquitecto técnico.

En lo que se refiere a la actuación en las fosas comunes, primero se localizarán y delimitarán para, posteriormente, efectuar catas que permitan dimensionar el espacio en el que se va a intervenir. Todos los implicados acordarán a continuación la forma de actuar, asumiendo el convenio la posibilidad de "excavar en extensión todas las fosas, siempre y cuando ésta posibilite la efectiva localización de restos óseos correspondientes a personas represaliadas", tras el inicio de la Guerra Civil.

Se ubicarán carpas para proteger el trabajo a realizar.

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