Cádiz “Nos pidieron perdón 500.000 veces, pero al final es un búscate la vida”

  • El propietario del piso allanado por la Policía Nacional no se explica cómo pudieron cometer el error y sólo espera que la Justicia repare el daño moral

Fachada de la vivienda para la que había una orden de registro.

Fachada de la vivienda para la que había una orden de registro.

El propietario del piso al que la Policía Nacional accedió por error derribando el portón el pasado día 24 de septiembre en la barriada de Loreto, padre de la mujer víctima de una detención ilegal durante aproximadamente 10 minutos, no quiere ni hablar con la prensa. Directamente reconoce tener miedo. “Ya he tenido bastantes problemas con ellos (la Policía) para que encima salga mi nombre”.

Pese a que advierte de su intención de permanecer en el absoluto anonimato, accede a mantener una breve conversación en la que confirma los hechos. “Entraron derribando el portón pero en realidad no hicieron un registro. Miraron por todos lados, incluso en los roperos, buscando a un varón”.

A esa hora él se encontraba en la calle practicando deporte, pero su hija, que estaba en casa, vivió algo que jamás olvidará. “Ella nunca ha tenido ningún problema con la Justicia y estuvo cerca de 10 minutos esposada y detenida”.

Cuando los policías se percataron del error y dejaron a la mujer libre, ésta llamó de inmediato a su padre, que admite que se presentó en el domicilio muy alterado. “Me dolió mucho lo que había pasado y reconozco que los puse como los trapos; agacharon la cabeza y pidieron perdón 500.000 veces, la secretaria judicial lo mismo, pero al final se van y te quedas con un búscate la vida”.

En la práctica, ninguna solución inmediata. “Cuando terminaron con el registro de la otra casa vino un inspector, supongo que era inspector, que fue el que me dijo que llamara al seguro o a un carpintero para reparar el portón y que les pasara la factura”.

Aclaración sobre tergiversaciones. “Hay mucha gente que se ha pronunciado en las redes sociales, también alguna mentira como que los policías registraron toda la casa o que mi hija estuvo dos horas esposada y detenida. Eso no es verdad”.

Los pasos que va a dar. “La denuncia no está puesta todavía, el tema lo llevan mis abogados y están elaborándola”.

Despertando de la pesadilla. “Ahora sólo espero que se aclare todo y que si tiene que rodar alguna cabeza, que ruede. El del martillito al final es el que menos culpa tiene porque a él le dicen que golpee ahí; más culpa tiene quien le ha dicho que lo haga”.

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