El Desafío independentistaCrisis de Estado

El Constitucional suspende un Pleno que sigue adelante

  • Sociedad Civil Catalana convoca una protesta en contra de la secesión para el domingo, un día antes de la supuesta declaración de independencia

Carme Forcadell, el miércoles en el Palau de la Generalitat camino de la Junta de Portavoces que convocó el Pleno del próximo lunes.

Carme Forcadell, el miércoles en el Palau de la Generalitat camino de la Junta de Portavoces que convocó el Pleno del próximo lunes. / Toni Albir / efe

Por unanimidad. Los once magistrados del Tribunal Constitucional (TC) han anulado la convocatoria del Pleno del lunes del Parlamento catalán, convocado a las diez de la mañana para una intervención del presidente Carles Puiddemont, que daría paso a la proclamación de la república. Cualquier acuerdo que se adopte ese día será "nulo" y "sin valor". El orden del Pleno no recoge este extremo, el de la proclamación de larepública, sí la "valoración" que hará el presidente de los resultados del referéndum del 1 de octubre, que aún no son definitivos cinco días después de que cerrasen los colegios. Esta publicación de resultados resulta clave, puesto que a las 48 horas debería de producirse la declaración de independencia, según la ley catalana. El Govern lo está retrasando a conciencia, sabedor de que no cuenta con apoyos internacionales -todo lo contrario, con el rechazo- e, incluso, con la oposición de instituciones, asociaciones y empresas que hasta ahora no se han opuesto al llamado proceso. Prueba de esta demora es que el consejero de Presidencia, Jordi Turull, anunció el miércoles por la mañana, en una entrevista en la radio autonómica, que Puigdemont daría por confirmados los resultados al mediodía en una intervención institucional, pero el discurso se retrasó a las nueve de la noche y sólo fue para replicar al Rey. La excusa es que están contabilizando los votos recogidos en el extranjero.

Los independentistas ganan así algo de tiempo, no han conseguido que la Unión Europea se implique en una mediación y debaten cómo dan ese paso: si la proclaman de modo definitivo o si van por partes mediante una declaración ambigua. De hecho, fueron los diputados de la CUP quienes sostienen que habrá declaración. La presidenta del Parlamento, Carme Forcadell, es más prudente, incluso contestó al Constitucional que el Pleno no se ha convocado. A las diez de la mañana del lunes, la mesa de la Cámara se reunirá, votará si se produce la comparecencia de Puigdemont y, si es así, hablará sin límite de tiempo. Pero no hay fijada una votación ni una proclamación.

El auto del Constitucional es importante, no sólo por la suspensión, sino porque recuerda a Carme Forcadell que es su obligación impedirlo, le insta a paralizar cualquier iniciativa y le advierte que puede incurrir en responsabilidades penales. Tal como hizo con la junta electoral del referéndum, a cuyos miembros les obligaba a pagar 12.000 euros diarios, el tribunal puede imponer multas diarias, suspender a los cargos públicos que no cumplan sus sentencias e, incluso, promover acciones judiciales ante el Gobierno y otras instancias. Esto puede ocurrir en el momento de la convocatoria, ya que además la presidenta fue avisada el jueves por el letrado mayor del Parlamento, Antoni Bayona.

La suspensión cautelar del Pleno se ha producido por iniciativa del PSC, cuyos parlamentarios sostienen que su derechos como tales se están vulnerando. El TC entiende que se han dado las condiciones de una situación de "emergencia excepcional", por lo que pasa a suspender la convocatoria porque los perjuicios que podróa pro'vocar serían de "muy difícil recuperación". El PSC ha acogido con satisfacción el auto del Constitucional, aunque la lectura que ha hecho su secretario general, Pedro Sánchez, es que así se gana tiempo para el "diálogo".

La Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) ya está llamando a una gran concentración en el Parlamento para ese lunes, que se producirá sin dudas debido a la capacidad de esta organización independentista para tomar la calle. Los planes iniciales pasaban por rodear el Parlamento con una muchedumbre que impidiese, si se diese el caso, la actuación de las fuerzas de seguridad del Estado, un blindaje contra posibles detenciones mientras dure la proclamación de la república catalana. La ANC también ha solicitado por las redes que no se produzcan manifestaciones el domingo, cuando la Sociedad Civil Catalana, contraria a la independencia, ha convocado una concentración en la plaza Urquinaona de Barcelona, cercana a la comisaría general de la Policía Nacional. La ANC sostiene que quiere evitar los enfrentamientos entre ciudadanos.

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