Cádiz

Carbures no hará a corto plazo su nueva planta en la Zona Franca

  • La empresa gaditana considera que ahora no es una prioridad hasta que no se resuelvan las dudas planteadas por el auditor en sus cuentas La inversión iba a ser de ocho millones

Carbures va a aplazar la construcción de la nueva planta en el recinto fiscal de la Zona Franca de Cádiz debido a que la empresa gaditana tiene ahora otras prioridades a corto plazo.

Pese a que las obras se tenían que haber iniciado en el primer trimestre de este año y que a principios de septiembre se dijo que en octubre se podría sacar a licitación este original proyecto, Carbures de momento ha dejado aparcada su construcción debido a los problemas surgidos en los últimos meses tras la suspensión por parte de la CNMV (Comisión Nacional de Mercados de Valores) de su cotización en el Mercado alternativo tras las dudas que había mostrado la auditora Price & Waterhouse sobre las cuentas de la compañía. Desde entonces la empresa dedicada a los productos de fibra de carbono y composite no ha vuelto a cotizar y se está a la espera de que la auditora haga un informe definitivo.

Entre las dudas que habían surgido se encontraba el que habían anotado ingresos y beneficios de tres sociedades que, a juicio del auditor, podían estar en el entorno del propio fabricante gaditano.

La empresa no descarta la construcción de la planta en Cádiz, pero ahora mismo se encuentra resolviendo otras prioridades antes de continuar su expansión. De este modo, fuentes consultadas por este medio, aseguran que lo que se ha hecho es aparcar el proyecto.

Cabe recordar que actualmente tiene fábricas en El Puerto de Santa María, Jerez, Greenville y Seattle (Estados Unidos) y Harbin (China).

En septiembre se habló de que faltaban una serie de flecos para poderlo sacar a licitación pero que se estaba dentro de los plazos estimados para llevar a cabo la obra.

La planta de Carbures Free Zone iba a ser la más innovadora de todas las que ha levantado hasta ahora la compañía nacida en El Puerto, ya que iba a estar realizada en un 80% con materiales compuestos y destinada al sector de la construcción. La inversión era de casi ocho millones de euros.

El edificio singular y cuyo diseño aparece en la imagen de esta página, tenía como objetivo la promoción y divulgación pública del uso de los composites en la construcción por lo innovador del uso de los materiales que sentará las bases de la utilización de estos en las estructuras de edificación.

Carbures explicó cuando se presentó el edificio que la aportación de este material a la obra civil supone un gran avance tecnológico, ya que es cuatro veces más ligera que el acero y hasta tres veces más resistente y con mayor flexibilidad y resistencia.

El proyecto de construcción de esta planta era de 24 meses y además de su aspecto innovador en el diseño iba a servir como planta de producción de materiales compuestos orientados a la construcción. La previsión es que se generaran unos 50 puestos de trabajo inicialmente.

En la rueda de prensa en la que se presentó el proyecto, para defender su singularidad, se dijo que el edificio podía ser "el Guggenheim gaditano".

Carbures es una empresa que nació de una spin-off de la Universidad de Cádiz y que ha tenido un gran crecimiento en pocos años.

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