Celebración del día de la patrona

Una Alcaldesa sin alcalde

  • El edil de Fiestas, Adrián Martínez de Pinillos, fue el único representante del equipo de gobierno y el encargado de renovar el voto en la función de ayer. Mucho público siguió la procesión.

Día de fiesta en la ciudad. Jornada de celebración en torno a Santo Domingo. Día de los últimos nardos por ofrendar, de las marchas procesionales detrás de un manto blanco que recorre las calles al caer la tarde, de la visita de instituciones y representaciones y del voto de los cabildos Catedral y municipal a la que es Patrona y Alcaldesa Perpetua de Cádiz. Un voto que volvió a renovarse durante la función solemne de la mañana, aunque en esta ocasión sin la presencia del alcalde de la ciudad, José María González. Sí estuvo el pasado julio el alcalde en la tradicional ceremonia del voto a la Magdalena y la imposición de la medalla de hermano de la cofradía del Nazareno, pero en esta ocasión anunció el equipo de gobierno que no asistiría a la ceremonia del voto a la Patrona.

Sin la presencia del alcalde, un concejal fue el encargado de realizar ese voto. Y contra lo anunciado el martes, el edil de Fiestas y Participación Ciudadana, Adrián Martínez de Pinillos, fue el encargado de hacerlo. Él fue el único representante del equipo de gobierno (al no acudir ni el alcalde, ni los otros siete ediles que completan el grupo de Por Cádiz Sí Se Puede ni tampoco los dos concejales de Ganar Cádiz en Común), después de que a última hora se decidiera que el edil Manuel González Bouza -que iba a ser el encargado de renovar el voto- no acudiera a Santo Domingo, a pesar de que este edil sí estuvo a primera hora del día en San Juan de Dios. La indumentaria inapropiada de este concejal de Por Cádiz Sí Se Puede (que ya vistió la noche anterior en el pregón a la Virgen) habría sido un motivo de la decisión tomada por su propio grupo, según comentaron en el día de ayer diversas fuentes; aunque de manera oficial el equipo de gobierno adujo que González Bouza "se encontraba indispuesto".

Sí acudieron a la función casi el pleno de ediles del PP (salvo José Blas Fernández y con Teófila Martínez asistiendo en calidad de diputada del Congreso, por lo que no participó del traslado de la Corporación y ocupó lugar preferente en el primer banco de Santo Domingo), tres concejales del PSOE (Fran González, que además portó el pendón de la ciudad, Victoria Rodríguez y María José Rodríguez) y el portavoz de Ciudadanos, Juan Manuel Pérez Dorao.

El edil de Fiestas realizó una brevísima intervención en la que el agradecimiento a la Patrona no estuvo presente y sí puso de relieve los principales problemas de la ciudad. Se acordó Martínez de Pinillos de los gaditanos que "echamos en falta" porque "tuvieron que emigrar en busca de un futuro y que hoy no pueden estar con nosotros celebrando este día" y de aquellos otros que "no pueden disfrutar de este día en las mismas condiciones" porque un día festivo "es como todos los días porque desgraciadamente no tienen empleo". El paro, la precariedad, la falta de alternativas, los problemas para acceder y habitar una vivienda digna, la exclusión social o "los niños que se van al colegio sin desayunar" también fueron recordados por el concejal, con protocolario traje oscuro a los pies del paso de la Patrona.

"Son muchos años ya de gaditanos encomendándose a la Patrona o no", fueron las únicas palabras que utilizó Martínez de Pinillos en referencia a la Virgen del Rosario. Y para finalizar su breve mensaje, el concejal hizo un llamamiento a "la unidad, la solidaridad, la hermandad y la vecindad" como "llaves para un futuro distinto".

Las palabras de Adrián Martínez de Pinillos encontraron una respuesta en la posterior homilía de Rafael Zornoza, quien defendió la presencia de la Religión en la sociedad actual. "No tenemos que tener ninguna vergüenza de creer, de ser cristianos, de invocar a Dios, de contar con Él, cuando parece que queremos expulsar a la Religión de la vida pública, los signos religiosos, las clases de Religión... ¡Pero si el mundo lo que necesita es una regeneración ética que sólo puede venir de aceptar el amor de Dios, como nos lo ha manifestado Cristo!", dijo Zornoza. "Qué grande es ser cristiano y vivir como cristiano", añadió, haciendo referencia también durante su homilía a la actualidad del rezo del rosario y al próximo Año Jubilar de la Misericordia convocado por el Papa Francisco y que comenzará el próximo 8 de diciembre.

Atentos a las intervenciones del edil y del obispo -que se saludarían afectuosamente al término de la ceremonia religiosa- estuvo un templo lleno de fieles, entre los que se encontraban el subdelegado del Gobierno, Javier de Torre; el delegado de Defensa, Joaquín Tomás González; el coronel jefe de la Guardia Civil de Cádiz, Alfonso Rodríguez; el pregonero de la Patrona, Santiago Bolíbar; el presidente del Consejo, Martín José García; o algunos hermanos mayores de cofradías gaditanas (como las de La Cena, Patronos, Humildad, Amor o Ecce-Homo). Zornoza estuvo acompañado en el altar mayor por el vicario general, Fernando Campos, y el deán de la Catedral, Guillermo Domínguez Leonsegui, asistiendo a la ceremonia una quincena de sacerdotes además de los diáconos.

Una escueta ofrenda floral de la ciudad, a cargo únicamente de las ninfas del Carnaval y otro grupo con alguno vestido con traje y chistera de dudosa idoneidad para el día, mientras la Camerata del Gran Teatro Falla interpretaba piezas musicales, cerró la actividad mañanera en Santo Domingo. No obstante, el santuario dominico no cerró sus puertas, siendo muchos los fieles que durante toda la jornada se acercaron hasta allí.

Ya por la tarde, quienes empezaron a acercarse por el templo que preside la Virgen del Rosario fueron los cofrades que iban a participar en la procesión. Mientras en el claustro del convento se iba organizando el largo cortejo que acompaña a la Virgen cada año, Pascual Saturio hacía más corta la espera a los fieles ofreciendo una clase magistral de las cosas de la Patrona y de Santo Domingo. Como la herencia de los nardos, que se debe al padre Ramón, "que está enterrado en la sacristía" y al que cuando no había dinero para flores y la más barata era el nardo se le ocurrió que cada devoto entregara una vara como ofrenda a la Patrona.

A las seis y cuarto entró a golpe de tambor en la calle Plocia la banda de cornetas y tambores del Rosario, una saludable novedad en el día de ayer, cuando precisamente se conocía que estos músicos estarán el próximo Martes Santo en Coria del Río. Las espectaculares marchas de esta banda gaditana abrieron un largo cortejo en el que los guiones, varas y banderas iban pasando por cada punto del recorrido. El Simpecado de la Virgen anunciaba que esta larga fila de representaciones de hermandades llegaba a su fin, y que sólo restaban los devotos del Rosario y las representaciones (los concejales del PP Vicente Sánchez y María José Rodríguez, el pregonero Bolíbar, el capellán castrense César Sarmiento o los miembros de la permanente del Consejo, entre otros) para contemplar el paso de la Patrona.

Justo antes de salir por la puerta de Santo Domingo, la banda portuense de Maestro Dueñas interpretó de manera magistral el Ave María de Schubert, mientras el director de la formación, Javier Alonso, se abrazaba al prior dominico. A las siete y cinco de la tarde ya estaba la Virgen en la calle, sonando en sus primeros pasos las marchas Virgen del Rosario, de Beigbeder; La Caridad del Arenal y Pasan los Campanilleros, ante unas calles llenas de público (a pesar del frío que se levantó) y acertadamente engalanadas. Mención especial merece el exorno de la calle Sopranis, a la que la Virgen se aproximaba a eso de las nueve y media de la noche, ya en la recta final de un itinerario que completó entre aplausos y vítores de un público entregado a su Patrona y Alcaldesa Perpetua, que en el día de ayer se quedó sin alcalde.

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