Cádiz

La empresa ARQ explotará el Centro de Interpretación del Doce

  • La Junta asume parte de los costes de mantenimiento y no cobrará el canon

  • La adjudicataria propone ampliar los horarios

Dos hombres miran una pantalla en el Centro de Interpretación del Doce. Dos hombres miran una pantalla en el Centro de Interpretación del Doce.

Dos hombres miran una pantalla en el Centro de Interpretación del Doce. / fito carreto

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La empresa de patrimonio cultural y turismo ARQ será la encargada de explotar el Centro de Interpretación de la Constitución 1812. Así lo han confirmado fuentes de la Junta de Andalucía, hasta ahora encargada de su gestión, que apunta que una vez formalizados los trámites administrativos, está previsto que a mediados de enero se firme el contrato.

La empresa adjudicataria -provisionalmente- se ha encontrado así con un pliego de condiciones más amable que en los dos intentos anteriores de adjudicación que quedaron desiertos, en el afán que persigue desde hace un tiempo la administración autonómica de poner en valor uno de los enclaves que ha sido referente en la celebración del Bicentenario de 1812.

Entre las peculiaridades de esta concesión, según explican desde la administración autonómica, figura el presupuesto de licitación a 0 euros, "pues la Junta no persigue ningún lucro con esta concesión y siempre ha querido que el Centro de Interpretación sea un complejo dinámico que tenga un papel relevante dentro del desarrollo económico, cultural y turístico de la propia ciudad".

Por este motivo el nuevo proceso -que no ha terminado oficialmente y que nació con la publicación de la oferta en el BOJA el pasado 6 de octubre- añadía otras condiciones que hacían más atractiva la oferta. Entre ellas, que "la Junta asume parte de los costes de suministros-mantenimiento del enclave (agua, luz, limpieza, etc), mientras que el personal y el resto de gastos corren a cargo del adjudicatario".

Además, el adjudicatario no está obligado a pagar cantidad alguna en concepto de canon del contrato, de modo que se compensa el hecho de otro de los requisitos que se demandaba a la empresa, como es que "se establecieran precios de carácter reducido y asequible para las visitas, para facilitar el acceso de los ciudadanos a este enclave con el que se mantienen el espíritu del Doce", explican.

En este apartado, los precios contemplan reducciones para diferentes colectivos (familias numerosas, carnét joven etc.), entrada gratuita para mayores de 65 años o desempleados, etc, de modo que no se pueden superar los máximos establecidos por la administración, "planteándose incluso la rebaja de esos precios máximos".

En cuanto a los contenidos, el pliego establece que la oferta expositiva y divulgativa debe tener como objeto básico el tema de Cádiz y la Constitución del 12 y deben converger dos intereses complementarios: la función educativa del centro y su disfrute como producto de consumo cultural y turístico, siempre y cuando se garantice el rigor científico e histórico.

Y en este apartado encaja a la perfección la empresa ARQ Patrimonio Cultural y Turismo, estiman desde la Junta, "pues ya tienen experiencia en rutas y ha planteado proyectos de dinamización en este enclave, rutas teatralizadas y oferta a los circuitos escolares".

Otra de las propuestas que ha convencido es la posibilidad que establece la adjudicataria de ampliar el horario a mañana y tarde, así como ofrecer visitas en español e inglés, "que sólo con incluirlo en su oferta ya revaloriza la promoción del enclave". Un valor añadido que se potenciará si instalan una tienda, que también se contempla entre las condiciones.

Desde la Junta inciden de este modo que la licitación se ha hecho de forma unilateral por su parte, pues no fructificó la iniciativa que siempre defendió: poner en marcha un protocolo conjunto de todas las administraciones para los enclaves del 12.

Para ello, el equipo de la Delegación del Gobierno trabajó "de forma ardua en la redacción de las cláusulas administrativas para explotar el centro". Una tarea complicada en cuanto a que "no había precedentes para la redacción de un contrato especial de estas características", en el que también intervino la Delegación de Cultura.

La explotación se ciñe exclusivamente al espacio anexo al Oratorio, que en este caso es propiedad de la Iglesia. Hay que recordar que el Oratorio fue rehabilitado por la Consejería de Obras Públicas de cara a la conmemoración del Bicentenario, cuando estaba a punto de declararse en ruina. Pese a esta gran inversión, este edificio de referencia del espíritu del constitucionalismo español y que gestiona el Obispado, ha dado la espalda de forma definitiva al Doce y a su propia historia. Una historia que a buen seguro se salvará desde el Centro del Doce por la empresa ARQ.

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