Andalucía

La población de linces alcanza los 440 ejemplares, 36 más que hace un año

  • El centro de cría que la Junta tiene en Doñana prevé liberar a ocho nuevos cachorros

Un ejemplar de lince liberado el pasado año del centro de cría del Acebuche, en Huelva. Un ejemplar de lince liberado el pasado año del centro de cría del Acebuche, en Huelva.

Un ejemplar de lince liberado el pasado año del centro de cría del Acebuche, en Huelva. / alberto domínguez

La población total de linces ibéricos en la península alcanzó unos 440 individuos en 2016, según informa el programa Life Iberlince en su página web. La Junta de Andalucía, que coordina el proyecto, está concluyendo un censo que recoge 36 ejemplares más que los contabilizados en 2015.

El informe recuerda que en 2015 en todas las nuevas áreas -Montes de Toledo, Sur de Badajoz, Sierra Morena Oriental y Portugal-, han nacido crías, con los Montes de Toledo como la de mayor crecimiento el año pasado con 14 cachorros. A estos guarismos hay que sumar los nacidos en las dos áreas andaluzas Guarrizas y Guadalmellato.

Con todos estos datos, los gestores del programa auguran que previsiblemente que este año los datos del censo serán los mejores "para una especie que ha estado en peligro crítico de extinción".

A los nacimientos que se han registrado, se suman actuaciones como las de la Consejería de Fomento de la Junta, para hacer posible que el número de atropellos de linces haya descendido ligeramente en la comunidad andaluza durante 2016. Además, los gestores del programa apuntan que los atropellos podrían reducirse cuando el Ministerio de Fomento acometa las obras de mejora en la autovía A-4 y en la carretera nacional N-420 que une Córdoba con Tarragona.

De cara a 2017, los socios del Proyecto Life Iberlince buscan consolidar las nuevas poblaciones iniciadas y trabajar en la conectividad de estas entre sí y con las dos poblaciones estables de Andalucía.

Entre los aspectos más preocupantes para la recuperación de la especie, ven la situación de los conejos que sufren el azote de la enfermedad hemorrágica, sin solución en este momento.

Mientras tanto, la comisión del Proyecto Life Iberlince sigue trabajando en el estudio de nuevas zonas de reintroducción en Extremadura, en el río Ortiga, y otra en Granada. También se está estudiando empezar a trabajar también en otras comunidades autónomas que mantengan todavía buenas poblaciones de conejo, principal fuente de alimentación del felino.

Dentro de los trabajos de reintroducción de lince ibérico, este año está previsto que se vuelvan a liberar 40 ejemplares con el objetivo de reforzar la poblaciones. Concretamente, el centro de cría del Acebuche de la Junta, ubicado en el espacio natural de Doñana, prepara la futura liberación al medio natural de los ocho cachorros nacidos en la instalaciones durante el pasado 2016 y que siguen evolucionando satisfactoriamente.

Para optimizar el uso de las instalaciones disponibles en El Acebuche, se llevó a cabo la unión del cachorro de la camada de Adelfa, Nerium, con los dos cachorros de Gitanilla, Nana y Nou. Como suele suceder en este tipo de uniones, los animales precisan de un tiempo de adaptación y reestablecimiento de nuevas jerarquías en el grupo. Si bien en los primeros días se registraron enfrentamientos esporádicos entre Nerium y los cachorros de Gitanilla, el personal del centro confía en que en un plazo corto puedan compartir instalación con normalidad y puedan seguir entrenándose juntos.

Por otro lado, a mediados de noviembre, el cachorro de Homer, Nervio, fue trasladado al centro de cría de Zarza de Granadilla, en Cáceres, para continuar allí su preparación junto con una hembra nacida en ese centro en 2016, Narnia.

En 2017 vuelven a ser cinco las parejas reproductoras que se establecerán en El Acebuche. Los genetistas del programa tienen en cuenta a la hora de diseñar los cruces proponer emparejamientos de ejemplares poco emparentados entre sí y cuya representación genética en las poblaciones silvestres y cautiva sea mínima.

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