Andalucía

Rajoy: "Somos una democracia ejemplar"

  • Mariano Rajoy clausura los actos del 150 aniversario de 'Diario de Cádiz' con un ferviente discurso constitucionalista reivindicando la España nacida del 78

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"El constitucionalismo que nació en Cádiz hace 206 años en este mismo lugar en el que nos encontramos, en el Oratorio de San Felipe, fructificó en un doblez del tiempo en 1978, alumbrando la mejor historia de España. Lo que nació allí nos ha entregado un estado de derecho fuerte y una democracia ejemplar". El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se subió ayer a un estrado cargado de historia, en Cádiz, para clausurar los actos que han conmemorado durante un año el 150 aniversario de Diario de Cádiz y aprovechó para reivindicar una trayectoria constitucionalista que desembocó, tras dos siglos de convulsiones, "en el mayor periodo de estabilidad y bienestar de nuestra nación".

Lo que, con perspectiva, son evidencias, es decir, cómo era la España del 78 y cómo es la del 2018, necesita, en opinión de Rajoy, reivindicación: "Somos un gran país y lo hemos conseguido juntos. Es bueno decir estas cosas y hablar con orgullo de lo logrado frente a los discursos de analistas y adanistas, que no son lo mismo, que pregonan el cuanto peor mejor. Tenemos que estar orgullosos de que hemos construido un presente prometedor y que de los últimos retos a los que nos hemos enfrentado, la crisis económica y el independentismo, hemos salido fortalecidos".

Tras quince años de foros organizados por el Grupo Joly, "una de las tribunas más prestigiosas de España", el líder político más veterano de los que siguen en activo diseñó una conferencia que trazaba un puente entre el pasado y el presente. Quiso situarse en el mismo lugar en el que hablaba pensando "en cómo arrancó entre estas paredes la historia constitucional de nuestro país bajo el fuego enemigo". De aquel impulso tendría que ser heredero el nacimiento décadas después del más innovador de los periódicos porque era "independiente de las posiciones políticas que primaban la información sobre la opinión. Se vislumbraba una vocación de aportar las soluciones que interesaban a los ciudadanos y que han dado lo mejor de nuestro periodismo".

La verdad

Dio el salto Rajoy a nuestros días, a los tiempos de "la posverdad, las fake news y la preverdad". Pidió al periodismo responsabilidad "para vencer a la mentira cuando es más difícil vencerla, que es cuando la mentira se convierte en global. En una democracia la información es sagrada y debe ser veraz porque si los autoritarismos se alimentan de la mentira, la democracia no puede vivir sin la verdad". Por eso justificó que su discurso versaba sobre "su verdad".

Su verdad es la que le aportan los datos. "España ha experimentado una transformación radical, con una renta per cápita que se ha multiplicado por cinco y un crecimiento del Producto Interior Bruto por seis. Somos la decimosexta potencia mundial en exportación de bienes y la decimoprimera en servicios. Somos el segundo país inversor en América Latina y nuestras empresas acometen las obras públicas más ambiciosas de nuestro tiempo. Tenemos más kilómetros de autovía que ningún otro país europeo y la segunda red ferroviaria de alta velocidad más extensa detrás de China. El Foro Económico Mundial considera que España es el destino turístico más competitivo del mundo y somos el segundo país más visitado detrás de Francia y el segundo que más recauda en este sector por detrás de Estados Unidos. Hay pocos países que puedan competir con nosotros en estado de bienestar, nuestra sanidad es una de las mejores del mundo. Somos líderes mundiales en donación y trasplantes de órganos, lo que habla de nuestro carácter solidario y de la excelencia de nuestra medicina. Contamos con la esperanza de vida más alta del mundo detrás de Japón. Hemos reforzado nuestra presencia internacional. También somos uno de los países más seguros del mundo y los españoles hemos conseguido vencer entre todos al terrorismo de ETA. Las españolas han roto techos de cristal, trabajan más mujeres que nunca y vamos a seguir trabajando por la igualdad". Tras esta enumeración, abundó en su mensaje. E insistió: el origen está en la España del 78.

Andalucía es un ejemplo de lealtad constitucional y de diálogo y así debe de ser en el futuro"

Tras glosar este estado de cosas, el panorama que comparaba la España en blanco y negro de la España en color, se refirió Rajoy a un pasado más cercano, el de dos de los mayores retos a los que se ha tenido que enfrentar el país en la última década: la salvaje crisis económica y el pulso del independentismo catalán.

La crisis

Para hablar de la crisis se situó en el año 2013, no hace tanto, cuando España encadenó su quinto año consecutivo en recesión, algo que no había sucedido en la historia moderna. "Se había esfumado el 10% del PIB y habíamos perdido tres millones de puestos de trabajo. La reducción de la recaudación de las administraciones públicas era de 70.000 millones de euros. La pregunta no era si se pedía o no el rescate, sino cuándo se pedía. Nuestra economía tenía toda suerte de desequilibrios. Sabíamos que el rescate hubiera sido un golpe letal a nuestro estado de bienestar". Rajoy rememoró los días en que se pensaron reformas estructurales y se apostó por un control estricto de las cuentas públicas para frenar la sangría de un déficit que nos ahogaba. "Pasamos de cinco años de recesión a cinco de crecimiento por encima de los países de la zona euro, recuperamos 600.000 puestos de trabajo al año, aunque nos queda para alcanzar nuestro reto de 20 millones de españoles trabajando. Y casi somos 19. Hemos reducido el déficit público dejándolo en el 2,2%. En 2020 estaremos cerca del equilibrio presupuestario, pero para conseguirlo tenemos que mantener el rumbo". Ese rumbo estaría en los Presupuestos, que se pelean con sudores estos días en el Congreso de los Diputados pasando por los pelos los obstáculos. "Tenemos que llegar a acuerdos con siete partidos", recordó el presidente reconociendo la dificultad.

El secesionismo

El siguiente relato tenía que ver con el secesionismo, "un ataque a nuestra soberanía sin precedentes que ha tenido una respuesta constitucional". Y ese relato pasaba por la aplicación de un artículo constitucional nunca empleado, el ya célebre 155. "Incluso quienes hoy lo defienden con más énfasis pensaban que su aplicación sería apocalíptica. Hoy sabemos que contamos con ese mecanismo constitucional que esperamos que no sea necesario aplicar nunca más".

Aunque el grueso de su discurso iba dirigido hacia los independentistas, "que han comprobado que la primera obligación es respetar la ley y que, de lo contrario, se responde ante los tribunales", Rajoy también utilizó su intervención en Cádiz para lanzar mensajes difusos a sus aliados en la aplicación del 155, pero sin intención de soliviantarlos. "Haré todo lo que esté en mi mano para mantener el consenso entre los partidos que han respaldado el 155, aunque esto me obligue a no decir algunas cosas". La referencia a Ciudadanos y a la decisión de Albert Rivera de dejar de respaldar al Gobierno en esta materia era evidente. Su apuesta es el diálogo y se mostró firme en su propósito: "Para superar con grandeza este episodio la mejor forma es seguir hablando".

En 2012 la pregunta no era si habría rescate o no lo habría, sino cuándo sería el rescate"

También hubo una mano tendida a los independentistas, a los que recordó que "en este país se puede defender cualquier idea, pero dentro de la ley porque de lo que se trata es de que no se rompa la convivencia. Por eso la Generalitat necesita un presidente que gobierne con normalidad y garantice esa convivencia".

Como contraposición a la tensión política, Rajoy puso como ejemplo a una comunidad gobernada por un partido distinto al suyo, Andalucía. "Andalucía es un ejemplo de lealtad constitucional y de diálogo y así debe de ser en el futuro. Andalucía mira a España desde la cohesión". Con esos mimbres, con ese elogio velado a la postura del gobierno de la socialista Susana Díaz, propuso pactar un nuevo sistema de financiación, "que es en el que se basan los principales servicios públicos para los ciudadanos".

Su conclusión regresaba a Cádiz y el espíritu mítico que este país ha otorgado a los hechos que en esta ciudad acaecieron entre 1810 y 1812. "Frente a tanto debate acalorado, pongamos en valor nuestro modelo constitucional que tuvo su origen en Cádiz. De este modo, podremos atisbar el mejor de los futuros para España". Mariano Rajoy clausuró 150 años de celebración del periodismo que aspira a la independencia y a la utilidad pública con una llamada al diálogo. El simbolismo de Cádiz siempre invita a estas declaraciones de cordialidad. Pero la verdadera dialéctica no es simbólica y se juega en Madrid.

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