Andalucía

Una policía local y su hermana, halladas muertas por disparos en Torremolinos

  • La principal hipótesis apunta a que la agente habría acabado con la vida de su hermana y que después se suicidó. Realizó supuestamente tres disparos con su arma reglamentaria.

Pasadas las 8:00 de ayer un vecino de una urbanización de La Colina en Torremolinos avisó a una patrulla de Policía de que en el aparcamiento había dos cuerpos sin vida por impacto de bala. Las fallecidas, una policía local de Málaga, que vivía en una casa de la zona, y su hermana, se encontraban en un ford fiesta rojo. El cuerpo de la agente yacía en el suelo, junto a la puerta del copiloto, y el otro en el asiento del conductor con las puertas abiertas. El hombre había salido a pasear a sus perros cuando encontró una de las dos mascotas de su vecina deambulando por el aparcamiento, por lo que se dispuso a buscar su dueña. El otro animal se encontraba dentro del vehículo, que los vecinos de la urbanización (Pueblo Colina) aseguran que pertenecía a la hermana. Las dos puertas de la casa de  la policía local (delantera y trasera) permanecían abiertas.

La agente de la Policía Local -A. M. G.- presuntamente habría disparado primero a su hermana, acabando después con su vida, según apunta la principal hipótesis. Los disparos -los vecinos escucharon tres estruendos pasadas las 00:30 que algunos confundieron con petardos- fueron realizados con el arma reglamentaria, explicaron fuentes cercanas a la investigación, que apuntaron que no es habitual tener en el domicilio la pistola reglamentaria, pues se depositan en el armero que cada comisaría tiene junto a los vestuarios. Los policías que realizan sus labores de paisano, sí que suelen llevarlas, al no pasar por las dependencias policiales para ponerse el uniforme. Aún así, las mismas fuentes especificaron que tampoco es ilegal sacar el arma de la comisaría, porque no es necesario autorización alguna para hacerlo.

La Jefatura de la Policía Local del centro de Málaga es la comisaría en la que la policía local, de 47 años, divorciada y con un hijo, ejercía funciones de vigilancia del edificio en lo que se llama segunda actividad. Esto se produce cuando a un agente -por razones de edad, embarazo o por una disminución las actitudes psicofísicas para el desempeño de la función policial- es retirado del servicio activo en la calle y se destina otras funciones como pueden ser el control de entrada en el interior de las dependencias policiales, labores administrativas, de gestión de recursos humanos... La agente, con más de 20 años de antigüedad en el Cuerpo, se acababa de incorporar de una baja por enfermedad. En los últimos tiempos ya había sido de baja en varías ocasiones.

La investigación está en manos de la Policía Científica del Cuerpo de Policía Nacional.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios