Juana Lahousse-Juárez

"La crisis demuestra que no hay solución fuera de Europa"

  • La máxima responsable de la campaña institucional de las elecciones europeas de mayo es una almeriense emigrada al corazón de la UE en los 50

En la cúspide del Babel que es hoy la Eurocámara -alberga 24 idiomas y 28 sensibilidades que son sus estados- se sitúa Juana Lahousse-Juárez (Cantoria, Almería, 1952), la más alta funcionaria española con cerca de 730 trabajadores europeos a su cargo y cinco idiomas en su haber. De su labor, que comenzó como intérprete en aquella cámara reducida de 1986, el año en que España entró a formar parte de ese "proyecto europeo" al que recurre en su discurso -pausado y preciso como manda el canon de una buena traductora-, depende hoy toda la maquinaria que el Parlamento Europeo (PE) ha puesto en marcha de cara a la campaña institucional de las próximas elecciones europeas en mayo, que tiene el reto de llegar a los 500 millones de ciudadanos europeos que estamos llamados a las urnas. Del recuerdo de la Andalucía que dejó atrás cuando emigró de niña a Bélgica en la España ahogada por la dictadura, de los movimientos proeuropeos de Ucrania, del euroescepticismo y de la respuesta que hoy da Europa a la diversidad de una sociedad en permanente cambio charla en su despacho de Estrasburgo, sobrio y luminoso. Un calco de su persona.

-¿Cala el mensaje europeo?

-Muy claramente sí. Europa ha dejado de ser una cosa lejana, una serie de instituciones o de mecanismos que tienen poca relación con la vida diaria. Hoy en día está presente en todas las decisiones políticas que se están tomando, no sólo en las de reorganización de elementos anecdóticos -como eso que siempre se ha dicho que Europa regula el tamaño de los pepinos-. Hoy día Europa está regulando la economía mundial, empezando por la europea con la crisis del euro, de los bancos, el endeudamiento... Todo estos temas han hecho patente que no hay solución fuera de Europa. ¿Qué hubiese sido de nuestros países individuales de no haber existido Europa? Al contrario, la crisis ha demostrado que faltaban las estructuras que permitieran incluso estar aún más preparados para lo que ha pasado. Europa hoy día está en el centro del debate. Ahora bien, ¿cómo se habla de ella? Más bien no es que no cale el mensaje, sino con qué mensaje cala. La Europa de los extremos o de la democracia; de las soluciones o de los problemas. Allí es donde la calidad de la información es primordial y mucho más importante que la cantidad de lo que se percibe.

-¿Ése es el mensaje que quieren trasladar a la ciudadanía?

-Es un mensaje que la ciudadanía tiene que entender, hay que demostrar cuál es la solución. ¿Cuál sería el precio de no tener Europa? En términos de mercado, de libre circulación, de convalidación de títulos, de estabilidad monetaria, de paz, de prosperidad. Es que cada ciudadano entienda cómo sería su vida de no existir este proyecto.

-Europa asiste hoy al levantamiento interno en Ucrania: los proeuropeos frente al Gobierno, anclado en el viejo régimen.

-Lo que está pasando en Ucrania es apasionante. Soy funcionaria aquí desde el año 86 y recuerdo el orgullo con que aprobé las oposiciones y pensé: ya estamos en Europa, somos como los demás. Lo nuestro se hizo sin revolución, fue una transición única. Luego conocimos todo lo del telón de acero, pero como eran tantos países -Lituania, Letonia, Estonia- lo vivimos como un fenómeno global, no teníamos muy identificadas a las repúblicas soviéticas. Y de pronto hoy hay un país que está luchando por esta libertad.

-La lucha contra el régimen.

-Es el resurgir de lo que hemos vivido. Cuando se nos dice que hay esa distancia entre Europa y los ciudadanos, que hay pasividad frente al derecho de votar y que los índices de participación van bajando, es porque hay poca memoria de por dónde hemos pasado para obtener esta libertad de expresar lo que queremos. El voto, que en algunos países es algo lejano, es un derecho que hay que incentivar y tenerle mucho respeto.

-¿Qué espíritu se quiere trasladar de cara a las elecciones europeas de mayo?

-El PE lanza como lema Acción, Reacción, Decisión. Ésta vez es diferente. Y es diferente porque son las primeras elecciones después del Tratado de Lisboa; esto da al PE una base legal en sus artículos 11 y 17 para que el presidente de la Eurocámara sea elegido y no nombrado por el Parlamento Europeo. Esto pone al PE en un papel legislativo mucho más visible frente al ejecutivo de la Comisión Europea. Es decir, estamos en unas elecciones que el ciudadano entiende: se está votando al presidente de la Comisión, estamos decidiendo una mayoría de Gobierno. Votaremos de una manera mucho más política que otras veces.

-Para España, esta cita electoral es la primera de 2014.

-Por eso es más delicado todavía. Porque va a ser una de las primeras elecciones que va a haber después de las generales y hay que evitar que el debate se plasme demasiado en temas nacionales, que las europeas en España parezcan un castigo o un reconocimiento a los que están gobernando. Por eso la europeización del debate es fundamental. Que los partidos políticos designen a su candidato a la presidencia de la Comisión hará que el debate se abra pero también que se haga en clave nacional.

-La elección del candidato es especialmente delicado esta vez, se espera entonces que no sea la clásica pedrea dentro de los partidos.

-Cuando se están poniendo en la mesa temas tan graves como los que hay ahora mismo, evidentemente la responsabilidad de los políticos es enorme. Hay una madurez política de cara a los temas europeos. Y precisamente nuestra labor aquí desde el PE es darle una dimensión europea a todos los temas, por eso una de las grandes innovaciones de esta campaña es la descentralización. Cada una de las oficinas de información por países es la responsable de traducir el mensaje en unos temas que interesen a cada país.

-La transparencia de las administraciones es un debate abierto en España. ¿En qué términos el PE es un modelo para los estados?

-Hay pocas instituciones más transparentes que ésta. Hay un acceso prácticamente total a los documentos y sesiones del PE, hay participación de público en muchísimas reuniones y todas las comisiones y debates se pueden seguir por streaming. Incluso los emails y teléfonos de los eurodiputados están disponibles en la web. Eso no es habitual. Además, todos los textos son traducidos a los 24 idiomas.

-Por su formación como intérprete, ¿es complicado equilibrar las sensibilidades idiomáticas en el seno del Parlamento?

-La regla número uno del Tratado de Roma establece la igualdad entre todos los idiomas de la UE. Esto es un derecho incuestionable. A algunos les puede parecer un derroche exagerado y cuestionar la presencia del maltés. ¿Pero por qué el maltés o el croata no y el español sí? El idioma es uno de los temas más sensibles de la UE.

-El auge del euroescepticismo es una rémora para el proyecto europeo. ¿Cómo se trabaja para combatir esta tendencia?, ¿qué escenario espera tras las elecciones?

-El verdadero reto de estas elecciones no va a ser la abstención sino la calidad del voto. No sólo es el euroescepticismo sino el extremismo. Hay una desilusión no sólo hacia Europa, sino un desamor hacia la clase política en general. Los partidos políticos que se dedican a ir contra el sistema, contra las instituciones van hacia los extremos.

-Hacen la lucha desde dentro.

-Lo que pasa es que al ser partidos de extremos muy difícilmente consiguen ponerse de acuerdo. El que surja de las urnas una coalición suficientemente importante entre los partidos de extremos es una posibilidad remota en términos de posibilidad de Gobierno. Pueden entrar y van a entrar los alemanes. Pero la capacidad que tengan estos partidos de coaligarse en una plataforma común que entre en la posibilidad de Gobierno es bastante remota. La dificultad y el reto de instituciones como el Parlamento es no dar el mensaje de que han ganado los euroescépticos, tal vez hayan ganado pero en una dilución de partidos muy fuertes. Está el fenómeno en Grecia, en Reino Unido, surgen en Alemania, en Austria, en Dinamarca, en Suecia... La posibilidad de estos pequeños partidos es escasa, pero claro que van a configurar la cámara de una manera muy distinta. Va a ser bastante más complicado.

-Muchos de estos partidos tienen la xenofobia como puntales de su ideario. ¿Cuál es la postura del PE respecto al fenómeno de la inmigración?

-Andalucía y todo el Mediterráneo, de una manera muy dramática, presencian el drama de la inmigración pero también las fronteras del Este, que aunque sean menos visibles, son muy vulnerables. Al ser Europa tierra de acogida y libertad es una tierra muy deseada por todos. El PE por todo lo que ha votado y defiende siempre ha estado intentando encontrar mayorías para aportar soluciones. Pero efectivamente el problema viene del origen, lo que estamos intentando es desarrollar acuerdos y convenios para anticiparnos al drama.

-Se habla mucho del peso que ha perdido España en Europa.

-España es uno de los países grandes de Europa, toda la posición española cuando se negoció el Acuerdo de Lisboa, todo el trabajo de España fue el de mantenerse como uno de los grandes países de la Unión Europea y todos nos acordamos de las negociaciones interminables que hubo cuando la ampliación, con qué países nos equiparaban... España entró en el 86 con mucha fuerza, porque fue un ejemplo para todos estos países de cómo se podía salir de un régimen y entrar en otro sin derramar sangre y con un camino hacia una estabilidad política y económica ejemplar. España sigue manteniendo el listón muy alto. En estos últimos años y meses se ha visto que algunas cosas las hacíamos peor y otras mejor, pero sigue teniendo la imagen de una nación preparada, responsable y luchadora. Ha sabido entrar en todos los mecanismos de decisión de la UE y tanto en la Comisión, el Consejo como el PE nuestros funcionarios ocupan puestos importantes.

-¿Llega aquí el ansia soberanista del Gobierno catalán?, ¿o el conflicto de Gibraltar?

-Cualquier cosa que se diga desde aquí sobre estos temas se magnifica, funciona como un altavoz, pero aquí el espacio que ocupan es mera anécdota.

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