María josé sánchez rubio. consejera de igualdad, salud y políticas sociales

"Vamos a estudiar las listas de espera hospital por hospital para buscar soluciones"

  • El 9 de septiembre fue nombrada consejera en el nuevo equipo de Susana Díaz como presidenta de la Junta de Andalucía. Sus retos son mantener el sistema sanitario y las prestaciones sociales.

Hoy se cumplen dos meses desde que esta licenciada en Psicología y diplomada en Trabajo Social tomara posesión como consejera de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía. En este tiempo ha tenido que ponerse al día de los entresijos del complejo sistema sanitario. Todo lo social ya lo dominaba de sobra por experiencia profesional. Pero el bagaje político se nota y las tablas que tiene tras más de 20 años dedicados a la gestión pública suplen cualquier desconocimiento puntual. A la entrevista acude tras una jornada repleta de actos. Ahora ya su agenda no tiene horario fijo.

-Su Consejería cuenta con el 45,5% del presupuesto total de la Junta y miles de empleados. Antes de la fusión se dijo que serían dos gigantes imposibles de gobernar. ¿Se puede?

-Se puede gestionar y se está haciendo. Es un importante volumen de gestión y tiene dos sistemas públicos muy potentes, dos pilares básicos del Estado de Bienestar, además de la igualdad como eje transversal. Lo que estamos es con dificultades porque se está gobernando en situaciones muy complejas, pero hay muy buenos equipos. Los profesionales del sistema sanitario y los que trabajan para esta gran Consejería son grandes profesionales y hay que agradecer el trabajo que hacen en situaciones difíciles en sanidad, en dependencia, en igualdad y juventud.

-En esta etapa han dicho que van a estar volcados en el territorio. ¿Cuántos kilómetros ha hecho?

-Bastantes. En casi todas las provincias he estado ya dos veces y en algunas más. Me he reunido con los equipos de las delegaciones territoriales, los propios equipos internos, todos los colegios profesionales, interlocutores sociales (empresarios, sindicatos) y estoy reuniéndome con colectivos sociales.

-Se ha cambiado el orden de áreas en la Consejería. El sistema sanitario está muy estructurado y va a velocidad de crucero. El resto de áreas están más desestructuradas, ¿de ahí el cambio?

-Poner primero Igualdad es porque es un eje transversal, lo recorre todo no sólo en esta Consejería sino en el gobierno de la Junta en general. La Igualdad delante por la igualdad entre hombres y mujeres, igualdad de oportunidades, que es un compromiso de la presidenta y es un mandato que tenemos también recogido en el acuerdo de gobierno de PSOE e IU. Después Salud, una estructura potente, consolidada, sostenible a pesar de las dificultades porque estamos haciendo políticas eficientes para tener menos gasto y mantener la cartera de servicios e incluso ampliarla. El sistema funciona muy bien pero tiene que haber una dotación que permita que eso se haga y un impulso de gobierno.

-En Salud el patio está revuelto con concentraciones diarias, descontento de profesionales, de usuarios. ¿Le han llegado ya las quejas?

-En las últimas encuestas de valoración el SAS tiene el porcentaje más elevado tanto en asistencia primaria como hospitalaria. ¿Eso significa que está perfecto y la gente está totalmente satisfecha? Pues no desde que hay que esperar más de lo que creen oportuno o a lo mejor las habitaciones no son de su agrado, pero en general la satisfacción es alta y agradecen su trabajo a los profesionales. Además, no hemos disminuido la cartera de servicios, seguimos abriendo centros (en dos meses tres centros de salud nuevos) y no hemos cerrado dispositivos. Aunque reconocemos que hay situaciones que hay que mejorar, como las listas de espera. Pese a que somos los segundos con las listas de espera más bajas después del País Vasco, no estamos satisfechos, por eso se está trabajando hospital por hospital, servicio por servicio, para buscar soluciones y mejorar las listas de espera.

-Pero al personal cada vez le cuesta más trabajo prestar ese buen servicio.

-El Gobierno amplió el horario de todos los profesionales y eso ha supuesto que en Educación no se haya llamado a muchos interinos. Nosotros tendríamos que haber puesto fuera a 8.000 personas y al final se redujo los contratos al 75%. Eso no produce satisfacción al que está en esa situación y quiere que se resuelva ya, es evidente.

-Pero dan más razones a su malestar, no sólo la medida del Gobierno. También hay medidas propias de la Junta como la reducción de los complementos, de las pagas extra, la renovación de los eventuales sólo al 75%, el cierre de camas...

-Eso tiene matices. En cuanto a las camas, lo que hay es que no se abren las que no se van a utilizar. Hemos establecido estrategias para hacer más eficiente el sistema, entre otras en hospitalización y cirugía ambulatoria. Las plantas abiertas sin gente no van a estar porque no se puede. Por otro lado, al ampliar las horas laborales se hizo lo de reducir al 75% los contratos. En ese momento pareció bien pero ahora hay problemas porque la gente quiere el 100% de la jornada y es comprensible. Por eso nosotros pusimos las 35 horas semanales y el cambiarse a 37,5 horas por obligación legal nos lleva a esta situación. Y eso es una realidad.

-Se están dando incluso minijobs con contratos de dos horas durante 15 días.

-En ese caso puntual de una enfermera se llamó para sustituir horas de lactancia.

-¿Pero contratos por 15 días?

-Las bajas maternales y las horas de lactancia también se sustituyen. Pero es verdad que antes se llamaba para bajas largas y ahora no se hace.

-¿No se puede mejorar nada?

-Es muy difícil ahora mismo. Lo que sí hemos comprometido en los presupuestos y es muy importante para la Junta de Andalucía es el mantenimiento del empleo público. En otros sitios se está despidiendo a eventuales e interinos y nosotros los mantenemos. Comprendemos la situación de los profesionales y compartimos sus reivindicaciones pero el compromiso de la Junta de mantener el empleo es importante. Trabajar al 75% es peor que al 100% pero mejor que no trabajar. Eso es así. ¿Nos satisface? No ¿Lo quisiéramos arreglar? Seguro. Y el compromiso es claro de corregirlo en cuanto podamos. Mientras vamos a sacar una oferta de empleo que tramitaremos lo antes posible.

-¿Son suficientes 915 plazas?

-Esas plazas que pasan a fijos dejan huecos también para poder llamar. Poco a poco intentaremos dar solución a esa situación pero decir que la vamos a resolver toda sería incierto ahora. Pero no vamos a despedir a nadie.

-Lo que pasa es que los profesionales han perdido ya mucho. El secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, dijo recientemente que la sanidad destruye ya más empleo que la construcción y la industria juntas.

-Eso será en sus comunidades, aquí no. Lo que no tenemos es a los profesionales en las mismas condiciones, salvo a los fijos.

-El PP les acusa de haber recortado 1.000 millones y prescindido de 7.000 profesionales.

-No es que se haya recortado, es que se ha ahorrado bastante dinero. Hay que hacer esto más eficiente y a pesar de los obstáculos del PP en materia de farmacia hemos ahorrado mucho. En cartera de servicios mantenemos las medicinas gratis para menores de 1 año, la atención bucodental gratuita infantojuvenil de 6 a 15 años -con la que atendemos a 905.000 niños-, hemos ampliado el tema de la vacunación, incrementado los puntos de registro de voluntades anticipadas, mantenido la asistencia universal y eso repercute en salud.

-Habla de ahorro. ¿Cuánto?

-La central logística de compras ahorra 83 millones de euros en un año, la subasta de medicamentos (la primera y la segunda) 74 millones de euros anuales y la tercera supondrá 35 millones de ahorro. Y la han llevado dos veces al Constitucional -una como recurso y otro como conflicto de competencias- y tres veces como recurso contencioso administrativo, cuando lo que nos permite es ahorrar para poder mantener el sistema. Luego hay otras medidas como la cirugía mayor ambulatoria, con la que queremos ahorrar 84 millones de euros.

-Otro efecto de los recortes es el aumento de las listas de espera. ¿Reconoce que han crecido?

-Por los recortes no han aumentado sino porque hay más demanda. Nosotros lo que hacemos a final de año es que si se acumulan pacientes se hace un refuerzo y se contrata personal, como se ha hecho ya en Málaga. Las listas en estos momentos se han incrementado algo pero seguimos siendo los segundos más bajos de toda España. Hay que seguir trabajando y con sistemas de trabajo diferentes.

-Hablaba de un plan hospital por hospital para buscar soluciones.

-Desde el SAS el plan es trabajar con los hospitales especialidad por especialidad para ver cómo se resuelven las listas de espera. En algunos sitios se refuerza con contratación de personal. Se hará en los sitios que sea necesario.

-Los sindicatos denunciaron que se estaban derivando pacientes a la privada para aliviar las listas.

-El 95,5% de la asistencia sanitaria en Andalucía es de gestión pública pero tenemos conciertos con la privada que ya están formalizados y hay determinadas intervenciones que, cuando se acumulan personas si hay posibilidad, se hacen. Lo que no tiene sentido es que tengamos esa posibilidad y no la usemos si hay saturación.

-¿Por qué no se publican ya las listas de espera cada 6 meses?

-Se dan cada seis meses al SNS y se publican a 31 de diciembre. Si antes era cada seis meses, el año pasado por acuerdo se cambió y se publican cada año. Pero nosotros las comunicamos cada seis meses, cosa que no hacen otras comunidades.

-Sobre la sanidad privada, se ha anunciado un refuerzo del control para que jefes de sección no ejerzan en los dos sistemas.

-La inspección del SAS está trabajando porque hay unas normas que regulan este tema de la incompatibilidad y hay que cumplirlas.

-Para 2014 la cosa no promete mejorar. Habrá 162 millones de euros menos para la Consejería. -¿Qué se va a sacrificar?

-El presupuesto de la Junta baja todo un 3,5% y el de esta Consejería baja un 1,9%. De los 1.2000 millones que recorta el gobierno de España, la distribución a esta Consejería rondaría los 600 millones, pero sólo serán 162 millones menos, por lo que se sacrifican otras consejerías. Hay que hacer más eficientes las cosas. Todavía podemos. En Salud con la central logística de compras, que queremos ampliarla a lo social para la gestión de nuestros centros propios; con el tema del medicamento y farmacia; en los alquileres también hemos reducido un 28%; hemos bajado los directivos con un ahorro de 5 millones de euros y a lo mejor hay que ahorrar más, ya veremos. Estamos comprometidos con el mantenimiento del empleo y lo que vamos a hacer con ese ahorro es seguir manteniendo la garantía de asistencia sanitaria pública, la no aplicación del copago hospitalario, garantizar la universalidad del sistema. En política social haremos lo mismo, estudiaremos tema por tema y caso por caso para ser más eficientes porque tenemos que funcionar. Entonces, esa disminución presupuestaria la vamos a sacar de nuestro ahorro.

-Ya se han opuesto al copago hospitalario. ¿Qué cree que será lo próximo del Ministerio, pagar por la cama o la comida?

-No lo sé. Las Comunidades pueden introducir distintos elementos de copago pero esperamos que no sea así porque sería encaminarnos hacia la privatización. Ya hemos hecho algo muy grave que es quitar el criterio de universalidad y pasarlo al de aseguramiento.

-La fusión de hospitales ha sido muy criticada por muchos trabajadores y defendida por otros. ¿Va a continuar este plan?

-Sí se mantiene y se ha estado trabajando porque el criterio que se utiliza es muy válido. Entendemos que desde el punto de vista de mejorar la calidad va a conseguir mejores objetivos.

-Su objetivo en la carta de bienvenida de la web de la Consejería es proteger la sanidad y el sistema de protección social. ¿Saldrán indemnes de esta crisis?

-En este momento de dificultad pueden diluirse los sistemas públicos. El sistema sanitario está consolidado y es sostenible si no recibimos muchos más palos. El sistema social no está consolidado y cada vez que ha ido a consolidarse ha pasado algo. En este caso se estaba trabajando con el plan concertado y el Gobierno lo ha dejado fuera. Ahora nuestra ley de servicios sociales la estamos trabajando pero no vamos a poder sacar nada hasta que no veamos cómo queda la ley que reforma la de régimen local, porque si al final desaparece esa competencia que se ha venido trabajando de manera conjunta entre Junta y corporaciones locales, nos replantearemos nuestro texto legislativo. Pero vamos a buscar la sostenibilidad.

-¿Sería asumible en solitario?

-Bajo ningún concepto porque los ayuntamientos pagan una parte importante del sistema. En solitario sería prácticamente imposible.

-Y con la ley de Dependencia, ¿cuál es su futuro?

-Lo que pasa es que estos señores no la derogan pero le están quitando el crédito. En Andalucía contamos con 314 millones de euros menos desde que está el PP. De los 177.000 personas con teleasistencia, 121.000 las asumimos a pulmón desde la Consejería porque son personas moderadas que las han pasado a 2015. El objetivo es buscar también la mayor eficiencia aquí. Trabajamos con los colectivos para garantizar la cobertura de plazas, en teleasistencia seguiremos trabajando, la ayuda a domicilio la vamos a reforzar... vamos a ver cómo podemos llegar a más pero si no reordenamos habrá dificultad para cubrirla. Luego está otro tema que tiene que ver con los pagos. Cuando las diputaciones dicen que no los reciben y llevan razón se la doy, pero saben que pagamos. Nosotros debemos porque prestamos servicios, hay quien ha dejado de prestarlos y por eso no tienen deuda.

-Su primera medida se refirió al pago de las plazas en reserva de las residencias. ¿Hay acuerdo?

-Estamos muy avanzados. Se pagaban plazas en reserva a gente que no llegaba a 600 euros al mes. Muy pronto podremos informar del acuerdo al que se ha llegado. Hay compromiso por ambas partes. Detrás de las quejas suele haber razones que las sustentan y hay que intentar resolverlas.

-Los servicios sociales municipales han derivado todo a la Dependencia y ahora ni Dependencia ni ayuda social.

-Por eso hay que definir. Tampoco todo es Dependencia. La parte de autonomía personal, que vamos a hacer un plan, lo que pretende es que las personas no lleguen a estar en situación de dependencia. Medidas como la teleasistencia son estupendas y económicas. Las prestaciones económicas en el entorno familiar se están pagando prácticamente al mes y esperamos resolver los retrasos.

-Las políticas de dependencia, contra la exclusión, cada vez se demandan más. ¿Creyó que volverían a tener tanta importancia?

-Lo que sí esperaba es que no pasara. Sí creo que un sistema como el nuestro de derechos y garantías tiene que estar preparado para que cuando esto ocurra no dejemos caer a las personas. Una sociedad no debe echar fuera a las personas y eso es lo más grave de las políticas neoliberales que se aplican ahora, el 'austericidio' .

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