Andalucía

Susana Díaz cree posible ganar en España si el PSOE consigue la unidad

  • A diferencia de Pedro Sánchez, la presidenta, Elena Valenciano y Rubalcaba dejan claras sus diferencias con el “populismo” de Podemos, “Quien lo haga bien en los congresos, ganará las próximas elecciones”, sostiene

Susana Díaz Susana Díaz

Susana Díaz / Efe

A Alcalá de los Gazules lo han definido como una de las cunas del socialismo andaluz, otros incluso han llegado a hablar de la Atapuerca del PSOE, se trata de una agrupación de un pueblo de no más de 5.000 habitantes que ha dado tres consejeros de la Junta –Alfonso Perales, Luis Pizarro y José Luis Blanco- y una ministra, Bibiana Aído. En medio de un monocultivo anarquista, muy cercano a Casas Viejas, la agrupación de Alcalá fue fundada sólo ocho años después de que Pablo Iglesias registrase las siglas del PSOE en Madrid. Pablo Iglesias “el nuestro”, que es como se le ha llamado durante estos días en el pueblo. La presidenta Susana Díaz, ajena en todo momento a lo que ocurría a esas mismas horas en Dos Hermanas con Pedro Sánchez, aseguró ayer en Alcalá que su partido puede volver a ganar las elecciones generales en España. Sólo necesita, en su opinión, una primera condición: la unidad. La eurodiputada Elena Valenciano y el ex secretario general Alfredo Pérez Rubalcaba, que intervino el viernes, trazaron la misma línea con respecto a Podemos: ellos son los populistas, quienes mantienen “una relación enfermiza” con el PSOE. En eso, estos tres, se diferencian de Sánchez, no se trata de unir al PSOE para aliarse con Podemos, sino de recuperar la hegemonía del Congreso. A Rubalcaba le preguntaron desde el público por ello, y dijo: “Cuando se puede, pactaremos con ello, lo hemos hecho en Barcelona, pero que sepáis que Pedro Sánchez no es presidente porque Podemos se negó al pacto con nosotros y con Ciudadanos”.

“Este año va a haber congresos de todos los partidos, no hay elecciones, sólo congresos, y ganará quien lo haga mejor, nada más”, dijo Susana Díaz, que reunió a más de medio millar de asistentes en el cierre de estas jornadas. A Díaz le acompañó la eurodiputada Elena Valenciano, pero Alfredo Pérez Rubalcaba, que cenó con ella anoche y le precedió en las jornadas, no estuvo en el acto. No estaba previsto, junto a Luis Pizarro cenaron en Medina, uno de los pueblos cercanos, la población de Juan Cornejo, donde hablaron como viejos amigos, se echaron unas risas y pasaron un buen rato. Cuentan que la preocupación de Rubalcaba en estos momentos no es si Susana o Patxi, sino la unidad del partido y, cuando habla de unidad, no se trata de una lista única en las primarias, sino que éstas no sean el instrumento para reventar la organización en un proceso irreversible. Para Susana Díaz, el PSOE “no se puede conformar con ser el primero de la izquierda”. Se trata de eso, de lo que vienen explicando sus colaboradores: su proyecto para las elecciones primarias pasa porque el 39º Congreso deje al partido en unas condiciones aceptables para intentar ganar las generales, no para conseguir sólo estar por delante de Podemos.

El acto de Alcalá se preparó en noviembre, no estaba concebido como un gran acto público, sino como una celebración interna. Pero la carrera que ha abierto Patxi López fuera del calendario y la presencia de Pedro Sánchez en Dos Hermanas, hizo que el acto tuviese algo de campaña, de baño de masas. Media hora tardó la presidenta en recorrer la cuesta de Santo Domingo, donde estaba instalado el mercadillo de los sábados en este pueblo del parque natural de los Alcornocales; con entrada incluida en una concurrida peluquería, Peluquería Belén, Susana Díaz llegó al antiguo convento que estaba lleno con militantes de este pueblo y del resto de la provincia. “Y no hemos puesto autobuses”, señaló con cierta ironía la secretaria provincial, Irene García. La celebración no estaba concebida como un acto electoral, de primarias, de Susana Díaz, sino de conmemoración del 130º aniversario de la agrupación. De hecho, en la agrupación alcalaína hay sensibilidades de los tres tipos: de Patxi, de Susana y de Pedro. Incluso hubo militantes que se desplazaron a Dos Hermanas. Un viejo militante, eso sí, comentaba a los periodistas: “Susana Díaz tiene que medir muy bien esto, no vaya a ser que se vaya, y le dejemos al PP el campo abierto en Andalucía”. Otro de los dirigentes históricos, consciente de que cada cual puede elegir a un candidato propio, se congratuló de que las jornadas no se hayan convertido en el encumbramiento de nadie.

Javier Pizarro, alcalde de Alcalá, hizo una presentación peculiar, propio del sentido del humor de los Pizarros: “Susana Díaz y yo tenemos en común que somos socialistas, somos jóvenes, yo un poco más que ella, y los dos somos hijos de fontaneros, ella de un fontanero de verdad y yo, de un fontanero de partido”. Después de un gobierno de coalición del PP apoyado por IU, el PSOE ha vuelto a gobernar en este pueblo, donde los socialistas nunca han perdido las elecciones.

Ése parece ser el mensaje de Susana Díaz frente a Pedro Sánchez y a Patxi López, el de la victoria electoral. Ella ganó la Presidencia de la Junta, mientras Pedro Sánchez cosechó los dos peores resultados electorales del PSOE en unas elecciones generales. Y en Vizcaya, patria chica de Patxi López, el apoyo a los socialistas en las dos últimas elecciones no supera el 15%. “Nos vamos a levantar muy pronto, muy pronto vamos a estar en condiciones de ganar las elecciones”, dijo. “Llevamos nueve años sin ganar unas elecciones en España, y parece que nos tenemos que acostumbrar a eso, pero no es así; en Andalucía perdimos en 2012 y nos recuperamos. Volvimos a ganar en 2015. ¿Cómo? Porque nos unimos y reconocimos nuestros errores”. Una y otra vez, insistió Susana Díaz en la unidad, aunque entiende la pluralidad, aunque sobre la nueva contienda interna, añadió: “Voy a luchar para que la única etiqueta que tengamos sea la de compañero del Partido Socialista”.

Susana Díaz le dedicó algunas palabras a Donald Trump, y como en otras ocasiones, volvió a relacionarlo con Podemos. “Trump no quiere que le controle ni el Senado ni la Cámara de Representantes, sólo la calle, el pueblo. ¿No os suena este caudillismo?; dijo. Elena Valenciano también puso el acento en la unidad y en la necesidad de ésta ante el avance de los populismos de derecha en Europa y América. “¿Cómo vamos a pedir a los de fuera que vengan a casa si dentro hay un lío?”, se preguntó la eurodiputada, que fue una de las colaboradoras de José Luis Rodríguez Zapatero y de Alfredo Pérez Rubalcaba. “Y para eso, estoy cada vez más convencida de que la esperanza son las mujeres”, sostuvo Valencia, que citó a Micaela Navarro, presente en el acto, a Bibiana Aído, la ex ministra natural de Alcalá de los Gazules, pero no a Susana Díaz. Aunque sí elogió al PSOE andaluz, “en contra de lo que se oye en estos días”: “Sois referentes en toda España”. En varias ocasiones, la eurodiputada aludió a la unida y también “al respeto entre compañeros, porque compañeros son los que comparten el pan”. Desde que se produjera la dimisión de Pedro Sánchez como secretario general en octubre, muchos militantes libran una batalla fraticida en las redes con insultos muy alejados de quienes forman parte de una misma organización.

Elena Valenciano es una de las personas que forma el equipo negociador que la gestora ha nombrado para llegar a un acuerdo con los catalanes del PSC antes del 39º Congreso. ”En la Unión Europea –indicó-, nos podemos encontrar con un país como Francia con una presidenta de extrema derecha. Esto sería terrible. El Reino Unido se ha ido, y los fascistas de Holanda y de Alemania comienzan a competir con nuestros votos. Lo primero que debe hacer el PSOE es unirse, sin un PSOE unido nadie nos va a escuchar fuera. El PSOE sigue siendo un partido referente en Europa, aquí hay gente que nos desprecia, pero allí hay gente que preguntan por Felipe, por Guerra, por Zapatero. Para combatir a la extrema derecha, hay que estar fuertes y unidos”.

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