Andalucía

Susana Díaz esperará a que se convoque el congreso en abril

  • Las elecciones primarias serían en mayo para concluir en el cónclave federal tres semanas despuésPatxi López presentaría su candidatura en caso de que Pedro Sánchez no se atreviese a volver

Susana Díaz en la cabalgata de Triana Susana Díaz en la cabalgata de Triana

Susana Díaz en la cabalgata de Triana / Juan Carlos Vázquez

Apesar de lo que algunos notables partidarios deseaban, Susana Díaz, aguardará hasta que el PSOE convoque de modo oficial el Congreso Federal para anunciar su candidatura a la secretaría general. Y eso aún no es seguro, se indica desde el entorno de la presidenta andaluza, donde sólo son partidarios de iniciar la carrera en el caso de que se den las condiciones para que el partido salga reforzado del Congreso. "No se trata de ganarlo, sino de situarse en el día después, de no encontrarse con un partido fracturado por la mitad, sino de una organización con capacidad para ganar las elecciones generales o para quedar segundos a mucha distancia del tercero, no va a dar el salto para quedarse con los cinco millones de votos que tenemos ahora", explica esta misma fuente. El paso adelante de la presidenta supondría, casi en el corto plazo, dejar de liderar la Junta y el PSOE andaluz. Un miembro de su Ejecutiva resalta esto último, que no sólo se trata de Ferraz, sino de dejar programado un relevo en Andalucía.

El Comité Federal se reúne el próximo sábado, 14 de enero, para aprobar el calendario que llevará al Congreso, aunque éste se convocará, como indican los estatutos, dos meses antes de la celebración. Las fechas no difieren mucho entre los consultados: será entre finales de mayo y junio con lo que las elecciones primarias serían tres semanas antes. De este modo, Susana Díaz, y el resto de posibles contendientes, tienen de plazo hasta el mes de abril para tomar una decisión. No se espera que ninguno de ellos dé el paso definitivo antes. El presidente de la gestora, Javier Fernández, hablará durante esta semana con los secretarios regionales del partido para intentar consensuar una fecha, que sería la que se llevaría a la reunión del sábado.

En la carrera hay tres probables corredores, sólo protocandidatos: la presidenta andaluza, Pedro Sánchez y el ex lehendakari Patxi López, aunque éste está muy condicionado por el futuro del segundo. En los últimos días, López ha vuelto a reaparecer con una tribuna escrita en El País, ya lleva dos publicaciones pero sus tesis no encuentran repercusión alguna en la organización. Se trata, simplemente, de mantener vivo un rescoldo por si se diese una situación favorable al tercerismo que quiere representar. Su única opción sería que Pedro Sánchez decidiese no dar, finalmente, el paso, pero su leales quieren al ex secretario general. En caso de que Sánchez sólo amagase, los que hoy son los opositores podrían dispersarse. Tras la última reunión que celebraron en Madrid, en la que el alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano, y el valenciano José Luis Ábalos representaron a los demás, los pedristas están confiados en que el ex secretario general volverá a presentarse a las primarias. Sánchez ha retomado su actividad en las redes sociales y parece haber salido del bajón anímico con el que volvió de Estados Unidos después de su defenestración.

El problema de Sánchez es que, en caso de ganar, sólo podría aspirar a controlar una parte de una organización fracturada y seguiría teniendo a seis de los siete barones socialistas en su contra. Sería como un remake, pero con tintes aún más dramáticos. Sánchez no se habla con seis presidentes autonómicos socialistas, sólo guarda comunicación con la balear Francina Armengol, aunque su entorno la tachó, últimamente, de traidora.

Una victoria del ex secretario general, por lo demás, destrozaría la estrategia que ha venido siguiendo el grupo parlamentario en el Congreso, donde ha inaugurado una alianza desde la oposición con el PP con resultados notables. A esta conclusión, la de no volver al pasado, es la que parece que han llegado algunos de quienes fueron sus colaboradores cercanos, caso de César Luena y de Óscar López. Además, la apertura de una sede paralela de un PSOE en la misma calle Ferraz ha derivado en otra falta de responsabilidad por parte de sus organizadores, ahora parapetados detrás de un extraño anonimato. Nadie se declara autor de esto.

De este modo, Susana Díaz sigue siendo la candidata con más probabilidades de convertirse en la nueva líder del PSOE. Antes de llegar al Congreso, la gestora también tiene que llegar a un nuevo acuerdo con el PSC. Los socialistas catalanes han aclarado su posicionamiento ideológico sobre el encaje territorial de Cataluña, y éste resulta del agrado de Ferraz. No habrá apoyo a ningún referéndum que no sea en la totalidad del Estado, apuesta claramente por un modelo federal y no habrá nuevas veleidades con los independentistas. Sin embargo, lo que aún no ha aclarado la gestora es si los militantes del PSC seguirán votando en las primarias para elegir al secretario general del PSOE.

La gestora también descartó esta semana convocar una conferencia política antes del congreso, tal como se había explicado en un principio. Aunque una serie de reuniones sectoriales convergerán en la ponencia que se enviará al 39º Congreso Federal, no habrá una convocatoria para este tipo de encuentro. La gestora temía que la conferencia se convirtiese en un primer campo de batalla donde los oficialistas y los críticos midiesen sus fuerzas, y de donde saliese un condicionamiento estratégico para el futuro secretario general. Hasta ahora, lo que divide a los pedristas y al resto del PSOE, además de sus circunstancias personales, es la política de alianzas. El ex secretario general defendió el acercamiento a Podemos y a los independentistas, mientras que sus sucesores han roto con esa dinámica para colaborar con el Gobierno en un intercambio de apoyos y de concesiones.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios