Esperanza Oña, Ptvoz. PP en el Parlamento andaluz

"El Gobierno de Griñán dijo no y sí a los recortes en pocas horas"

  • Afirma que un acuerdo contra la crisis en la comunidad no se puede basar "en propuestas fracasadas". Dice que en el PSOE ya se valora a Zapatero como "un lastre" y confía en un triunfo del PP.

SU vida política discurre entre Fuengirola y Sevilla, o entre Sevilla y Fuengirola. Esperanza Oña nos recibe para la entrevista en su despacho del Parlamento de Andalucía, donde es portavoz del Grupo Popular. Precisamente después tiene una reunión de la Junta de Portavoces.          

-Con los recortes, parece que la política nacional ha recortado a la política andaluza y la ha borrado en los últimos días…  

-Sí, pero no sólo en estos últimos días.

-¿Por qué lo dice?

-Porque la política andaluza, ante el desinterés del Gobierno andaluz, tiene escasa repercusión en el resto de España y en el contexto nacional. No es un hecho aislado. Mientras oímos noticias de Cataluña, de Galicia, del País Vasco, es difícil oír algo de Andalucía fuera de nuestra comunidad.

-Usted estaba en el Parlamento cuando Griñán dijo la frase lapidaria, eso de "que Zapatero sea malo" y demás. ¿Qué le pareció?

-Dijo una verdad. Le traicionó el subconsciente. La sintonía entre Zapatero y Griñán parece que no existe. Y, en todo caso, ahora es imposible tener una opinión buena de la política de Zapatero. Quizá los que más le cuestionen en estos momentos son los propios militantes del PSOE. Los demás siempre hemos estado enfrente, pero los del PSOE saben que tienen una carga muy pesada; es un lastre, que les quita prestigio y confianza.

-¿Debería dimitir y convocar elecciones generales?

-Depende de lo que quiera. Si su prioridad es España debería dimitir. Si su prioridad es él, quizá por egocentrismo prefiera quedarse. Zapatero debería darse cuenta de que su recorrido terminó. Debería convocar elecciones anticipadas, pero no es por conveniencia de ningún partido, sino para que el pueblo español se pronuncie ante una situación tan desastrosa.

-Si convocan elecciones generales anticipadas, por fin habría elecciones separadas en Andalucía…

-El PP siempre ha reivindicado las elecciones separadas. Volvemos a lo de antes: a Andalucía no le da importancia el propio Gobierno andaluz. Si se la diera, sería el primero que querría unas elecciones separadas, pero le tiene pavor. Nunca han querido. Por tanto, sería una ocasión, que le daría más protagonismo a Andalucía en el debate de la política autonómica. Pero es una pena que deba ocurrir algo tan extremo para que así se pueda debatir nuestro futuro.

-Las encuestas daban opciones al PP de ganar en Andalucía. ¿Se ha frenado la euforia?

-Siempre debemos huir de las euforias. Está bien conocer el pulso de la calle, las tendencias, y si nos son favorables nos deben animar a trabajar con más fuerza. Pero la euforia es mala compañera. Te sitúa en parámetros que no son reales. Te sitúa ya en el éxito, y no es así. La confianza se da y se quita, hay que ganarla cada día.

-¿Cree que Javier Arenas ganará las elecciones autonómicas?

-Javier Arenas va a ser presidente de la Junta. Lo pienso desde hace tiempo y es uno de los motivos por los que me ilusiona mi trabajo. Ha llegado la hora de que Andalucía tenga un futuro espléndido. Andalucía siempre está en la cola, y no me gusta el mensaje de resignación ante eso que nos da el PSOE.

-¿Las elecciones municipales del próximo año van a ser un test para las autonómicas?

-Todas las elecciones son un test, porque nos dan datos para aprender. Sí creo que en esta ocasión las elecciones municipales van a ser muy buenas para el PP. No son unas elecciones nacionales ni autonómicas, pero van a reflejar las ganas de cambio.

-¿Qué resultados esperan?

-Vamos a crecer en municipios que han sido favorables para la izquierda, ahí vamos a conseguir penetrar de forma importante. Y desde luego pienso que en los grandes municipios, y en los municipios de la costa, nuestro avance va a continuar.

-¿No teme ninguna sorpresa dónde ya tienen las alcaldías?

-La verdad es que los alcaldes del PP suelen tener muy buenos resultados y eso no les pasa a los del PSOE. Eso quizá sucede porque se nos percibe como personas que gestionamos más prosperidad para los ciudadanos. Hacemos una política más austera y rigurosa, con mejores servicios públicos, equipamientos e instalaciones deportivas, zonas verdes… La gente ve que se progresa donde gobierna el PP y no lo ve donde gobierna el PSOE.

-¿Qué le parece la gestión de la crisis en Andalucía por  Griñán?

-Griñán va a obedecer lo que diga el PSOE. Tenemos un ejemplo en Andalucía que ha sido patético. Sale la portavoz diciendo que hay brotes verdes, que ha terminado la crisis y que no habrá medidas abruptas. Y al día siguiente salen las medidas del Gobierno como un jarro de agua fría. Y al otro día la misma persona y el Gobierno andaluz en pleno cambian el discurso y ya son necesarias esas medidas abruptas, los recortes, y el tijeretazo que ha dejado KO a gran parte de la población. En pocas horas dicen sí y no a lo mismo, y nos llaman antipatriotas.

-¿El PP no quería recortes?

-El PP exigía medidas de austeridad y recortes. El PP lleva dos años diciendo que es necesario disminuir el gasto, pero en ningún caso pensamos que las medidas adoptadas sean las más convenientes. No se puede comprender la actitud del PSOE en Andalucía, si no es desde el servilismo y la docilidad. Esa es la postura de Griñán, que no defiende los intereses de Andalucía.

-¿Es imposible un acuerdo anticrisis entre PSOE y PP en Andalucía?

-Para conseguir un acuerdo hay que ceder desde las dos partes. Pero quieren que hagamos como Griñán, que rindamos pleitesía a las medidas del Gobierno. No nos pueden pedir que aceptemos unas propuestas que han fracasado rotundamente y nos han llevado a esta situación. Eso lo entenderá todo el mundo. Nosotros somos la alternativa, y proponemos otra política, pero nos dicen que no. Eso no es consensuar. Si apoyamos lo que hay no conseguimos nada.

-El paro en Andalucía es insostenible. ¿Pero es creíble que haya más de un millón de parados?

-Las cifras del paro no las podemos cuestionar. Estaríamos cuestionando al propio Estado, al Ministerio de Trabajo. Eso es verdad. Otra cosa sería que se dijera, que también es cierto, que hay economía sumergida y que sería muy bueno para nuestro país que aflore esa economía. Eso es más necesario en épocas de crisis.

-Las declaraciones de las pitas, pitas de Esperanza Aguirre, ¿le hicieron daño al PP en Andalucía?

-Yo creo que no. El PSOE siempre se alarma cuando hay unas declaraciones más o menos afortunadas de un miembro del PP, pero no dice ni una palabra de la senadora Quesada, representante socialista por Jaén, que ha menospreciado a todos los andaluces. O no dice ni una palabra cuando cuestionan el subsidio agrario desde Cataluña, o los ataques de Maragall y el propio Montilla con la solidaridad. 

-Duran Lleida también criticó el PER. Quizá se ha creado la imagen de que Andalucía es una comunidad subsidiada…

-Duran, que es catalán, despertó la repulsa más unánime, pero la senadora Quesada lo dijo el mismo día y no ocurrió igual. En cuanto a la imagen distorsionada, está claro que la hay, y que el PSOE es el único responsable de que eso exista, porque lleva 30 años dando esa imagen de nuestra tierra. Igual que si hay un ejemplo positivo de actividad económica de la Comunidad de Madrid, algo tendrá que ver Esperanza Aguirre.

-Vista desde Fuengirola, ¿la Andalucía del litoral es diferente?

-Quizás es más cosmopolita. Hay personas de otros países, jubilados que se han venido a vivir aquí, también personas de otros lugares de España que se quedaron. Quizá son ciudades más diversas, con más pluralidad. Y es cierto que se nota en el voto, porque el PP obtiene mejores resultados. Pero tampoco debemos creer que el PP tiene todos los votos del litoral, hay municipios que son excepciones.

-Usted nació en Sevilla, es alcaldesa de Fuengirola y parlamentaria por Málaga. ¿Qué piensa de la rivalidad entre Málaga y Sevilla?

-Me parece una tontería. Los localismos son empobrecedores; de forma coloquial diría que son cutres. No hay que ser localistas, sino que debemos aspirar al progreso en las ocho provincias andaluzas, que es bueno para todos. Pero eso es anecdótico. La inmensa mayoría de los malagueños y los sevillanos no caen en esos localismos, que provocan recelos y antipatías.

-Si el PP gana las elecciones andaluzas, ¿repartirá consejerías en Málaga y otras provincias?

-Es un compromiso de Javier Arenas. Se puede repartir, porque el hecho de que la capital esté en Sevilla no impide el juego político en otras provincias, que crea un movimiento económico indudable. Ahora el TSJA está en Granada, ¿por qué no puede estar la Consejería de Turismo en Málaga?

-¿A qué aspira en el futuro?

-Siempre aspiro a una sola cosa,  a hacer mejor el trabajo de cada día. Y eso tanto si soy alcaldesa, como si soy diputada, como si soy portavoz. Aspiro a seguir siendo útil y a sentirme a gusto conmigo misma.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios