Andalucía

Desaparecidos más de veinte inmigrantes en el Cabo de Gata

  • Los supervivientes dicen que siete bebés han perdido la vida De las nueve mujeres rescatadas cinco están embarazadas

El Mar de Alborán es desde hace años una fosa común que cada cierto tiempo acaba tragándose a inmigrantes que, en su intento por llegar a España, se arriesgan a sacar un pasaje en patera a la muerte. La costa de Almería volvió a ser ayer testigo de una tragedia ligada al fenómeno de las migraciones clandestinas con la desaparición de al menos 22 subsaharianos de una embarcación que cuando fue interceptada por los efectivos de Salvamento Marítimo ya sólo contaba con 29 tripulantes de los 51 que habían partido de Marruecos en la tarde del miércoles.

Sobre la una y veinte del mediodía atracaba en el muelle pesquero del Puerto almeriense, en la dársena habilitada junto al centro temporal de inmigrantes, la Salvamar Denébola con una veintena de supervivientes, en su mayoría procedentes de Nigeria, Camerún, Costa de Marfil, Malí y Guinea, con más síntomas de dolor, tristeza y ansiedad que los ya habituales por hipotermia y cansancio. Ni pizca de euforia ni ningún otro gesto de alegría. Nadie se arrodilló como en días anteriores a besar el suelo que por fin pisaban. Por el camino, en las más de 40 horas de viaje, habían perdido demasiado. Sus testimonios al personal de Cruz Roja que les atendió en tierra era desolador. Al menos 22 personas cayeron al mar, de las que siete eran bebés y niños de corta edad. El equipo médico y psicosocial se tuvo que emplear a fondo para atender los evidentes cuadros de ansiedad de las madres, que fueron derivadas al hospital de Torrecárdenas, que horas antes había recibido a una mujer embarazada y a su hijo de unos tres años que tuvieron que ser evacuados en el helicóptero Helimer 211 desde la cubierta de la embarcación de Salvamento.

A última hora de la tarde de ayer, el menor seguía ingresado en la UCI pediátrica por efectos de la hipotermia, mientras que la madre podría pasar a planta en las próximas horas de continuar con su evolución favorable.

La patera había quedado a la deriva, sin combustible, a unas 23 millas náuticas al sureste del Cabo de Gata, según relataron los propios familiares de los 51 viajeros en sus comunicaciones con las autoridades marroquíes. Según detalló ayer a Europa Press una cooperante de Caminando Fronteras, Helena Malero, en la última llamada los subsaharianos dijeron que veían una costa con acantilados. Fue la organización humanitaria la que alertó a Salvamento Marítimo de que habían partido dos pateras desde Marruecos, si bien una de ellas fue interceptada en aguas del Estrecho.

Se activó un amplio dispositivo de rastreo en el que participaron tres aviones, uno de la OTAN, otro de la Guardia Civil y el Sasemar 101, el helicóptero Helimer 211 y dos patrulleras de Salvamento y medios marítimos argelinos y marroquíes. Eran las 7:35 del jueves cuando se iniciaba la búsqueda y hasta las 9:50 del viernes no se localizó la patera. La avistó un mercante que ya había sido alertado, como todos los barcos de la zona del mar de Alborán en un espacio comprendido entre el litoral de Málaga, Almería y Marruecos, desde el Centro de Salvamento Marítimo. Dos horas más tardes del hallazgo, ya estaban siendo rescatados los supervivientes por la Salvamar Denébola, siendo sus efectivos alertados nada más llegar al lugar del naufragio de que al menos faltaban otros 22 ocupantes.

Según varios testimonios, como corroboró la cooperante, en lugar de 51 eran 57 los tripulantes, lo que haría que la cifra de desaparecidos se elevara hasta un total de 28. "No sabemos lo que ha pasado o cómo se equivocaron de camino. Las mujeres están psicológicamente mal, con ataques de ansiedad tras ver morir a sus bebés", dijo Malero, que reclamó un "acogimiento más humanitario" para los rescatados que han llegado a tierra sin una veintena de compañeros de viaje.

En Almería desembarcaron 19 hombres y 8 mujeres, cuatro de ellas también embarazadas. Entre los varones que iban en la patera, uno señaló al Equipo de Respuesta Inmediata de Cruz Roja que le atendió que tenía 16 años, por lo que habrá que esperar a la realización de pruebas osométricas por parte de la Policía Nacional para poder confirmarlo.

La llegada de inmigrantes a la costa almeriense se ha disparado en los últimos meses. En total han sido más de 420 personas las que han alcanzado Almería a bordo de 15 embarcaciones.

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