La diez negritas, desde Pedro Sánchez a Gabriel Rufián. La diez negritas, desde Pedro Sánchez a Gabriel Rufián.

La diez negritas, desde Pedro Sánchez a Gabriel Rufián.

No todos son malas noticias tras el Debate sobre el estado de la Comunidad y la moción de censura, pero sí hay demasiadas malas noticias. La segunda ola ya está en riesgo extremo; y los empresarios reclaman moderación y unidad porque sólo así se saldrá del escenario desolador. Estas llamadas a la conciencia deberían tener algún efecto, pero ya se sabe cómo va esto: la izquierda cree que es algo que necesita hacer la derecha, y viceversa. Y por ahí no hay salida.

Pedro Sánchez

1| "Hemos aprendido, estamos mejor preparados y más cerca del final de la pandemia, falta menos para la vacuna. Pensemos en lo que seremos capaces de hacer cada uno con nuestras vidas y todos juntos como país. Juntos seremos capaces. Estoy seguro. La unidad es nuestro horizonte y también marca nuestro camino".

Con la derecha fragmentada y la mayoría de la investidura reunificada tras la moción firmando manifiestos con Bildu o las CUP ("querían cortar dos orejas al PP y han acabado de monosabio de Iglesias. Sánchez saldrá a hombros de los diputados de Vox con su tendido ovacionándole" le advirtió Casado a Abascal), el presidente anuncia el estado de alarma en otra operación propagandística: anuncio el viernes para señalar a las comunidades y BOE preparado para el fin de semana. En lo peor de la segunda ola, actúa como si se anticipase planteando el objetivo 25/100.000 hab.; pero si el objetivo es el nivel de julio-agosto, la pregunta, que formula Kiko Llaneras, es obvia: ¿por qué no se actuó en verano? Siempre se ha ido tarde, en marzo claramente tarde, en octubre tardísimo, lejos de aprender la lección. Es irresponsable y no hay eslóganes ivanrredondianos ni retórica churchilliana que pueda simular eso. De ésta no salimos ni mejores ni más fuertes.

Santiago Abascal

2| "Este Gobierno ["no son ustedes un Gobierno, son ustedes un Frente Popular que gobierna con terroristas y con separatistas"] es el mayor fraude de la democracia, el mayor engaño de la historia (…) es el peor Gobierno en 80 años y quizá me quede corto".

El discurso guerracivilista, por referencias históricas y cronología, es un error, pero además un peligroso dislate. Los mensajes fake estaban descontados, pero alimentar ese clima supone una catástrofe en un país con demasiada cizaña en la reserva. Como se vio en el primer ciclo de Podemos, antes de pisar las alfombras del poder, los extremos crecen polarizando como populismos antisistema. Para el país es terrible. 24 horas después, Abascal defendía que ha perdido la batalla mediática pero no la batalla electoral. No se sabe si lo dice como consuelo o como gran objetivo cumplido.

Carmen Calvo

3| "Vergüenza enorme [del viaje a Europa de Casado] sólo para hacer antiEspaña y antipatria".

Una dirigente socialista también con el lenguaje franquista de la Antiespaña y los antipatriotas. En fin..

Pablo Casado

4| "Hasta aquí hemos llegado".

Pablo Casado pronunció, y en eso hay bastante consenso, una de los mejores discursos en años, y además una réplica sin papeles –esto, que debería ser la norma, es la excepción en una Cámara donde se llevan sonrojantemente escritas hasta las contrarréplicas– para romper la foto de Colón. Por cierto, 30 minutos bastan para un gran discurso, eso deberían copiarlo 1.000 veces en los equipos de Comunicación. Casado reivindica el legado del centro derecha y el liderazgo del PP en el bloque de la oposición. Desde Europa, donde hay menos contemplaciones con los populismos radicales, lo felicitaron de inmediato, tal vez porque también se lo habían reclamado. "Sánchez es el peor presidente de los últimos cuarenta años. Cuarenta, sí, cuarenta", repitió acertadamente corrigiendo el empeño de Abascal en meter al franquismo. A ver si al menos, después del procés, la política española puede actuar en el marco de la realidad.

Juanma moreno

5| "Ha quedado demostrado que España necesita a Pablo Casado de presidente y al proyecto que representa el PP".

A mediodía, poco después del discurso del líder del PP, Moreno, como otros barones, de Feijóo a Mañueco, celebraban su discurso frente a la extrema derecha para reclamar el legado de moderación. El presidente andaluz, uno de los paladines de la "fuerza tranquila" y "moderada", obviamente ya sabía que esto le traería problemas con Vox, con los que ese mismo día tenían cita para negociar presupuestos. Paradojas de la política: el día en que Pablo Casado hacía por fin el discurso más cómodo para Juanma Moreno, es el día en que Pablo Casado ponía a Juanma Moreno en una posición más incómoda.

Alejandro Hernández

6| "Ya nada va a ser igual con el PP (…) Las negociaciones tienen que ser replanteadas (…) Lo que se siembra es lo que se recoge".

Alejandro Hernández sabe que no va a romper el bloque de la mayoría, aunque irónicamente en el Debate sobre el estado de la Comunidad, había dicho que Vox es "la única oposición real" al Gobierno andaluz. El propio Abascal diría en horas que "sería absurdo que Vox se prestase a poner en marcha una moción de censura en Andalucía que permitiera a Susana Díaz volver al poder". Pero en Vox sienten que el tono de humillación debe tener un precio; y Hernández lo hizo gráficamente: no es lo mismo negociar con flexibilidad esperando un 50%, que exigir el 100% inflexiblemente. Así las cosas, la negociación dulce puede virar a cara de perro. Claro que, en este escenario, el PSOE ya "manifiesta su voluntad de diálogo para negociar el mejor presupuesto posible para Andalucía animando a romper con Vox".

Juan Marín

7| "Estoy convencido de que PP y Vox sabrán anteponer el interés general de los andaluces a sus riñas partidistas... Nos es momento de jugar con la estabilidad ni con nuestro futuro".

Cs lleva tiempo sumando tensiones con Vox, pero casi dos años después del cambio en Andalucía, aún manejan la coartada de la mayoría de la investidura: el Gobierno andaluz es un pacto de PP+Cs apoyado en otro pacto de PP+Vox para la mayoría, pero no hay ninguna relación Cs y Vox. Dos años después asombrosamente aún parecen creer que puede funcionar.

Susana Díaz

8| "Colas en los centro de salud y falta de rastreadores, ya que sólo 307 de ellos se dedican a rastrear a tiempo completo de los 9.000 anunciados por el Gobierno".

Los datos a menudo son más eficientes que los eslóganes. Y los 307 rastreadores, en lugar de 8.000 o 9.000, fue uno de los momentos eficaces de su discurso denunciando el caos en la atención primaria. El propio presidente lleva semanas asumiendo que está "desbordada", sin solución a corto plazo, tanto que ya sólo puede reclamar la culpa compartida por la herencia de años de recortes. De hecho, Juanma Moreno –que también tuvo algún golpe de efecto con los datos, apuntando que en la comunidad en la que ha gobernado el PSOE durante 36 años apenas existen 14 residencias públicas de mayores, entre más de 600– vuelca la mirada en la debilidad del liderazgo de su rival apuntando que es triste ver el PSOE andaluz más sumiso a Madrid que nunca. O no tan triste para él, claro. Pero el problema para Díaz es que no hay semana sin que suceda en sus filas, esta vez el gaditano González Cabaña: "El tiempo de Susana Díaz ha pasado; si el PSOE no renueva su liderazgo, las derechas volverán a ganar".

José Fiscal

9| "[Juan Marín] El mamporrero de Moreno Bonilla, como él, preso de la extrema derecha, haciendo una vez más el ridículo, dando sin ningún pudor lecciones de contar cosas que ya se sabían y continuando en su empeño por hundir a su partido".

La Demeritocracia de la política española va a más. Incluso tipos serenos y afables acaban viéndose impelidos a lanzar titulares groseros, tuits emponzoñados, para ganarse el respeto de sus organizaciones. Qué poco esperanzador.

Gabriel Rufián

10| "La moción de censura es el estreno de Torrente 6. Será una brutalidad, será salvaje. Veremos cosas que el parlamentarismo español nunca ha visto".

Que el debate iba a dar momentos delirantes, eso estaba descontado. Que sea Rufián quien dijera esto es precisamente uno de esos momentos delirantes. El tipo que sacó una impresora en el escaño, o que habló del Rey como diputado 53 de Vox. Un fenómeno de la política-espectáculo. Por demás, dar lecciones al PP sobre los pactos con Vox, mientras el PSOE y UP estampan su sello junto a Bildu y las CUP, que también imparten lecciones fantásticas de democracia en el Congreso de los Diputados, ya es suficiente para el delirium tremens. Esa fase de la moción podía haberla firmado Cuerda o Berlanga.

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