Entrevista al Responsable del departamento Técnico de Amenduni Ibérica

Aurelio Mesa Villar: “La evolución de la maquinaria para almazaras de aceite de oliva ha sido brutal”

  • Asegura que las almazaras andaluzas están entre las primeras del mundo, sobre todo en producción masiva. Señala que el sector se ha desarrollado de forma espectacular en los últimos 25 ó 30 años

Aurelio Mesa Villa, en su despacho. Aurelio Mesa Villa, en su despacho.

Aurelio Mesa Villa, en su despacho.

Es la empresa en activo más antigua del sector. Amenduni emprendió su actividad hace más de un siglo, en el 1905, cuando su fundador, Michele Amenduni comenzó la fabricación de prensas para vino y aceite.

–¿Cuándo comienzan a operar Amenduni en Granada y por qué, estando su sede en Jaén?

–Al inicio, la maquinaria oleícola era importada por mediación de agentes comerciales. En los años setenta a la vista del enorme potencial del mercado español se apostó por crear Amenduni Ibérica SA y eso que en aquellos años ni los más optimistas podían imaginar el panorama actual. La ubicación escogida fue Jaén, ya que además de concentrar las mayores producciones de aceituna, se sitúa a mitad de camino entre las provincias de Córdoba, segunda mayor productora, y de Granada en la que, a priori, se esperaba el mayor crecimiento a corto y medio plazo.

–¿Qué aporta a la calidad del aceite final la maquinaria que se utilice?

–Mas bien diríamos ¿qué puede restar la maquinaria que se use a la calidad de un aceite? Quien aporta la calidad a los aceites es el fruto sano, recogido en el momento óptimo de maduración y transportado en el menor tiempo posible a la almazara. A partir de ahí, la maquinaria de la almazara debe estar diseñada para preservar, en la mayor medida de lo posible, la calidad de este fruto recogido con tanto esmero. Amenduni ha diseñado todos y cada uno de los elementos que componen la línea de extracción específicamente para la extracción de aceite de oliva, aunque posteriormente han sido aplicados con éxito en otros campos. Hemos cuidado el diseño y la fabricación de nuestras máquinas para lograr una fácil y rápida limpieza, clave en cualquier proceso alimentario; una óptima separación de aceite, ya desde el mismo decanter y un mínimo calentamiento durante todo el proceso.

–¿Qué peso tiene la innovación en el desarrollo de sus máquinas?

–Mucho. La evolución del sector en los últimos 25 ó 30 años ha sido brutal y no va a detenerse. La mejora continua es uno de los pilares de nuestra filosofía de empresa. Tratamos con un producto vivo, que se ve afectado por múltiples factores y cada año testamos varios prototipos y probamos pequeñas alteraciones sobre las máquinas en funcionamiento, hasta dar con el modelo que entrará en producción la campaña siguiente.

–¿En qué estado se encuentra la maquinaria de las almazaras andaluzas en general, se hace la suficiente inversión para renovarla?

–Las almazaras de Andalucía están entre las primeras del mundo, sobre todo en cuanto a producción masiva se refiere. Han servido de ejemplo a tantas y tantas almazaras nuevas que se han instalado en los países que recientemente se incorporaron a la olivicultura, tales como Argentina, Chile, Australia, etc. Ahora deberíamos ser nosotros los que diéramos una mirada al exterior, analizando las mejoras que todos estos países introdujeron en sus diseños, para volver a estar a la vanguardia del sector. Respecto al nivel de inversiones, como casi todo, podría sin duda mejorarse. En general dependemos demasiado de las ayudas y subvenciones que se concedan al sector o de si a última hora nos encontramos con mayor o menor cosecha en una campaña concreta, cuando lo deseable sería analizar la trayectoria de nuestra almazara dentro de la evolución del sector y realizar mejoras anticipándonos a las necesidades futuras.

–¿En qué parte del proceso hay más innovación?

–Si tuviera que destacar algunas de las fases dentro de la cadena de producción, destacaría, además de la transformación de la aceituna en aceite; es decir, de la extracción, la mecanización y la reconversión agraria tan profunda que hemos vivido estos últimos años. Poco a poco estamos asistiendo a la mecanización de los olivares tradicionales, los que en mayor medida cubren nuestra provincia, y estoy convencido de que, pese a tratarse de un problema de difícil solución y que debe estudiarse individualmente, asistiremos a grandes avances en los próximos años. Igualmente creo que se plantearán mejoras en los sistemas de recepción y tratamiento del fruto previo a la extracción dentro de las almazaras, pero será necesario que productores y fabricantes establezcan una mejor comunicación entre ambos, de forma que ambos puedan flexibilizar su ritmo de trabajo en función de las circunstancias, capacidad y necesidades de los mismos.

–¿De dónde procede la tecnología? ¿Es toda italiana?

–No creo que hoy día pueda hablarse de tecnología de un país concreto, ya sea de Italia, Alemania, España o cualquier otro; son meras estrategias comerciales. Estamos inmersos en un mercado global en el que la tecnología trascendió hace ya mucho tiempo de fronteras y en el que empresas multinacionales como la nuestra se valen de la experiencia y conocimientos que adquieren a través de todos sus delegaciones y colaboradores.

–¿Qué parte del proceso se hace en España? ¿Aquí sólo distribuyen?

–Hasta hace unos 10 ó 12 años, parte de la maquinaria se fabricaba aquí en Jaén: molinos, batidoras, bancadas, etc. Sólo los decanters y centrífugas verticales se fabricaron desde el inicio en la sede central de Amenduni en Bari, al sur de Italia. En los últimos años, y tras decidir que Amenduni Ibérica SA se ocuparía no sólo de todos los clientes sino también del creciente mercado portugués, tuvimos que volcar el 100% de la producción sobre la empresa matriz, Amenduni Nicola Spa, lo que nos permitió incluso reducir un poco más los costes de producción y, al mismo tiempo, especializarnos fundamentalmente en consultoría y asistencia técnica, factores ambos determinantes para muchos clientes en este mercado tan dinámico.

–¿Qué novedades tienen?

–Este año presentamos en Expoliva fundamentalmente dos novedades: nuestros nuevos decanters de doble motor y mínimo consumo energético, la serie Rexit (Industrial Technology) y el intercambiador de alta eficiencia Heatex, que permite regular eficazmente la temperatura de la pasta de aceituna, calentándola o enfriándola según se requiera, ya en la misma entrada a la batidora.

–La evolución del cultivo del olivar con tendencia a aumentar las variedades de superintensivo estará precisando nueva maquinaria. ¿Cuál?

–La evolución del sector agrícola en los últimos años ha sido excepcional, y el crecimiento de producción exponencial, ya que no sólo se han incrementado la extensión de las plantaciones, sino que además se ha reducido notablemente el tiempo de recolección gracias a la mecanización. Para hacer frente a las necesidades de los productores superintensivos Amenduni desarrolló hace años sus nuevas líneas para extracción de aceite de oliva Serie REX, capaces de mantener un altísimo rendimiento de extracción con ritmos de producción cercanos al nominal, incluso son los altos porcentajes de humedad que presentan normalmente las aceitunas de este tipo de cultivos.

–¿Para qué usos están investigando nuevos modelos?

–Nuestra especialidad es la extracción de aceite de oliva, pero ya desde nuestros orígenes, cuando fabricábamos prensas para los sectores oleícola y vinícola, buscamos otros campos de aplicación a nuestras máquinas. Actualmente, disponemos de equipos adaptados para la extracción de diversos aceites como el de palma o el de aguacate, en el sector vinícola, para limpieza de mostos y lías, en estaciones de depuración de aguas residuales o en plantas de tratamiento de residuos industriales.

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