Tierra, mar y aire

  • Una buena alternativa al turismo rural y a las visitas a lugares emblemáticos es la opción de practicar el turismo activo, que abarca hasta las actividades más extremas

Es sabido por todos que el verano es la mejor época para hacer turismo y más si se trata de uno en particular, el turismo activo, una de las apuestas más innovadoras y de moda durante los últimos años.

Es por eso que han surgido variadas empresas que se han especializado en los atrayentes deportes de riesgo para ofrecer numerosas actividades que están causando furor, especialmente entre los más jóvenes. Y es que ahora entre los deportes más solicitados son el puenting, el winsurfing, la espeleología, el piragüismo, la escalada y las rutas en quads, entre otros.

Los más aventureros están de suerte porque, ya sea por mar, por tierra o por aire, ahora se puede practicar deporte en cualquier sitio y vivir nuevas e increíbles experiencias llenas de adrenalina que se quedarán grabadas en nuestras retinas para siempre.

Con esta idea es cómo surgió Ociosport, una empresa malagueña especializada en los descensos de cañones en Cádiz, destacando el de Garganta Verde. "El barranquismo por Garganta Verde es nuestra actividad estrella porque se trata del rey de los cañones, un cañón ideal para iniciarse en este tipo de actividades." comenta Enrique Ballesteros, Manager Aventura, Calidad y Medio Ambiente de Ociosport.

Y es que descender por este barranco situado en pleno auge del Parque Natural de la Sierra de Grazalema significa desentrañar los rincones más sorprendentes de la naturaleza. Durante la ruta, que dura unas 4 horas y media aproximadamente, se puede observar toda una colonia de buitres leonados, una poza de agua permanente y La Ermita, un lugar plagado de estalactitas polícromas que le dan ese peculiar tono rosáceo y verde al cañón. Por 60 euros, se puede realizar este descenso en grupos de 8 a 20 personas, incluyendo a varios monitores especializados que llevan consigo todo el material necesario para que la actividad sea cien por cien segura. Como curiosidad, Ociosport cuenta, además de con una detallada web, con un original blog sobre el medio ambiente y sobre las diferentes experiencias y opiniones de los asiduos a este tipo de turismo alternativo.

Pero si uno lo que busca es disfrutar del mar mientras se pone en forma y se divierte, lo ideal es que se vaya a El Puerto o a Chiclana, ya que allí disponen de toda una amplia gama de deportes acuáticos, muy de moda últimamente.

Con un buen monitor y las lecciones bien aprendidas, todo el mundo puede subirse a una tabla a coger olas, practicar la navegación a vela, el windsurfing, el piragüismo o bucear. Así es como pasa su verano Alberto García, todo un amante de las olas: "La primera vez que me subí a una tabla fue obligado por mi padre porque le tenía un miedo horroroso al mar y pensó que con una tabla me sentiría más seguro. Tras conseguir ponerme en pie sobre ella y mantener el equilibrio, descubrí lo que sería mi gran pasión hasta el día de hoy, y han pasado ya desde entonces cerca de 30 años".

Dejando el agua a un lado, una oferta muy apetecible a la que es difícil renunciar es la que propone Montenmedio Golf & Country Club. Esta empresa está especializada en actividades deportivas de todo tipo para realizar de forma individual o por parejas. Además, el complejo de Montenmedio es uno de los alojamientos sureños más importantes de España, gracias a sus amplias instalaciones y a todas las posibilidades que ofrece para pasar un día inolvidable.

Aunque lo que más se solicita en este recinto son las partidas de golf y los paseos a caballo, Montenmedio Golf & Country Club también dispone de otros servicios originales y dinámicos como por ejemplo rutas organizadas en 4x4 y en quads, con cinco circuitos de diferentes niveles de dificultad para que hasta los niños puedan disfrutar de estas atractivas carreras.

Otras opciones son las del tiro con arco, disponiendo de una superficie de 30 metros para que uno ejercite la puntería, y el rocódromo de siete metros de altura, en el que se pueden practicar tres modalidades deportivas de ascenso y descenso: la escalada, el rappel y la tirolina, contando todas ellas con distintos trazados para aumentar o disminuir la dificultad del camino.

Deportes de tierra y deportes acuáticos… ¿dónde quedan pues los deportes en el aire? Pues si lo que a uno realmente le interesa es experimentar la sensación de, literalmente, volar, sus deportes ideales son el puenting y el parapente, los cuales pueden practicarse con la empresa Horizon, que también dispone de actividades como el piragüismo, las rutas en quads, partidas de paintball, descenso de cañones y espeleología.

Para hacer parapente no hay que estar en plena forma ni nada por el estilo, sólo es necesario pagar unos 70 euros, en los que ya se incluye el seguro obligatorio de asistencia, y una buena cámara de fotos para inmortalizar los bellos paisajes que el enclave de la Sierra de Líjar ofrece en la media hora que dura este vuelo biplaza, en el que un experto piloto te guía durante todo el recorrido.

El deporte más extremo que se puede realizar en el aire es el puenting. Es una actividad realmente estimulante en la que el cuerpo de libera de todas las tensiones que vamos acumulado a diario y durante años. Lo que más cuesta a la hora de hacer puenting es, sin duda alguna, dar el primer salto al vacío, que se hace desde un puente de 30 metros de altura. Pero una vez que ya se ha pensado en dar este gran paso, todo viene rodado y se disfruta mucho más de esta nueva experiencia. En cuanto al precio de Horizon, dos saltos suponen unos 35 euros, con seguro.

Así que ya no hay excusa alguna que valga cuando los familiares o amigos proponen hacer turismo, porque la realización de estos deportes extremos también se considera turismo, un turismo extremo, pero al fin y al cabo, turismo.

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