Sandra Moscoso: "en la plaza no soy hombre ni mujer, sino un torero"

  • La novillera jerezana quiere llegar a lo más alto y si no lo consigue, haberse ganado el respeto profesional de todos

"En la plaza no soy hombre ni mujer, sino torero", ha dicho la novillera jerezana Sandra Moscoso, que, a sus 22 años, tiene claro que ese calificativo "hay que ganárselo en una plaza" y allí, es donde sólo se considera un torero.

"En la plaza soy un torero y por ello intento que me respeten los compañeros y, por supuesto, el público", ha destacado esta joven que, de momento, este año sólo ha toreado en tres festivales y en una novillada el pasado fin de semana en San Enrique de Guadiaro, donde salió a hombros.

Pero este triunfo no significa estar anunciada en más carteles, pues "las condiciones que hoy ponen los empresarios para torear no son las más apropiadas", explica Sandra, que debutó con picadores hace dos años en Sanlúcar.

"No entro en la dinámica de poner dinero por torear porque creo que no es la manera de tratar a un chaval que está empezando", ha explicado Moscoso, quien añade "no pido lo que gana una figura del toreo pero sí el dinero para poder pagar a la cuadrilla, y que no te cueste tu dinero torear ya que te juegas la vida".

A Sandra le gustan los toros desde pequeña ya que su padre tenía una ganadería brava, y a los 16 años decidió matricularse en la Escuela Municipal de Tauromaquia de Jerez. Era marzo y en abril ya estaba toreando. "Los años en la escuela fueron muy bonitos y bastante positivos, ya que fui finalista o triunfadora de todos los ciclos donde me presentaban, como el de Fomento de la Cultura Taurina de Andalucía, la Competición Provincial de Cádiz, 'El Puerto busca un Torero' o Vistalegre".

Con 19 años dejó la escuela tras debutar con picadores, toreando en quince novilladas, al igual que el año pasado. "Fueron temporadas mejores porque esto cada vez parece que está peor", ha comentado Sandra, que no considera que haya marginación respecto a la mujer por una sencilla razón: "entre los novilleros con picadores no hay nadie que tenga la suficiente fuerza como para excluirte de un cartel, ya de matador de toros sí, pero de novillero no".

"El maestro Cristina Sánchez es un referente importante, ha abierto muchas puertas en cuanto a la mujer se refiere", ha dicho Moscoso, admiradora de Ordóñez y de Manolete, así como de José Tomás, Ponce, El Juli, Perera o Manzanares.

Sandra Moscoso, que ha estudiado Comercio y Marketing, ha afirmado practicar "un torero más bien clásico", no "artista", y que desea abrirse camino con los pies en la tierra. "No tengo nada y lo que intento es hacer el toreo bueno", ha señalado quien el pasado año tuvo su bautismo de sangre en San Fernando tras sufrir una cornada.

"Me gustaría llegar a lo más alto y, si no se puede, pues que el tiempo que esté en esto tenga la tranquilidad de que he intentado respetar la profesión y haberme ganado el respeto de todos".

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