El fenómeno tomasista El de Galapagar sigue impasible su camino hacia Las Ventas

José Tomás sobrevive en Córdoba a un nuevo triunfo

  • El rey Midas del toreo llena la plaza más grande de Andalucía con aficionados de todo el orbe taurino y corta dos orejas superando, temerario, cuatro cogidas

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Parece muy fuerte pero es así: José Tomás sumó un nuevo triunfo, el miércoles en el ruedo de Córdoba, y salió por su propio pie de la plaza tras sufrir cuatro cogidas en su lote: una voltereta en su primero, y otras dos y un fuerte arreón en su segundo: como si uno se cayera por las escaleras cuatro veces.

José Tomás sobrevive a sus propios triunfos; se acerca tanto al toro y es tanta su férrea y temeraria voluntad de que el astado siga la franela por donde manda su prodigiosa muñeca, que los toros le cogen, y de qué manera. Siete vidas y una vuelta a nacer en Jerez.

Salir indemne de cuatro atragantones de este calibre, en una plaza de primera y con toros entre 550 y 600 kilos, es un milagro. El milagro de un retorno a los ruedos impactante, que ha convulsionado al país más allá del sector taurino y que espera su reconocimiento en Las Ventas, donde el torero de Galapagar está citado dos tardes en Junio.

Y un triunfo el del miércoles con el añadido de que ha llenado la plaza más grande de Andalucía, la de "Los Califas" de Córdoba, que supera las 16.000 localidades.

Al conjuro del fenómeno de José Tomás acudieron aficionados de todas partes, buscadores de emoción. Cuando el toreo es cerca viene la gente de muy lejos. No podían faltar aficionados de nuestro rincón taurino: los abogados jerezanos Álvaro Molina y José Luis Coveñas junto con el periodista Jerónimo Roldán; desde Chiclana llega Antonio Ávila "El Chiclanero" con "El Toci"; el directivo del Cádiz SAD Miguel Cuesta que no fue el único del mundo del balón que cambió en Córdoba el césped por el albero, ya que vieron la corrida los presidentes del Madrid y del Getafe Ramón Calderón y Ángel Torres...

Los aficionados de Jerez y Cádiz coinciden antes de la corrida en los restaurantes "Puerta de Sevilla" y "La Viuda": allí el grupo tomasista desplazado de Cádiz -Francisco Torrecillas, José Manuel de Hoces García de Sola, Fernando y José María Otero Lacave, Leonardo Rodrigo Paredes, Joaquín Hortelano Castro y José Frontado- cuenta con un especial anfitrión, el también gaditano Luis Beltrami Eguilaz, a la vez copropietario del coso de "Los Tejares". Se forma un ameno grupo con los aficionados de Málaga Mariano y Gonzalo Vergara, Fernando Huidobro y Andrés Gutiérrez Istria. Hasta cuesta trabajo dejar la sabrosa e hilarante tertulia de sobremesa para ir a la plaza.

Ya en el coso, selecto ambiente en el exclusivo bar de la sociedad propietaria de la plaza. Políticos y financieros toman la última copa antes de la lidia: Hernández Mancha, los Sánchez Ramade, el presidente de Iberdrola Ignacio Sánchez y las familias propietarias del coso, entre ellas los descendientes de figuras históricas del toreo, los califales Guerrita y Machaquito.

La plaza ruge con José Tomás desde que hizo el quite al primer toro de Finito que abrió plaza. Córdoba se enfada con Juan Serrano, que no encuentra embestidas en su lote más que para una sembrada serie por la derecha en su segundo. En el callejón, el quinto califa del toreo cordobés, Manuel Benítez, sigue atento la corrida, analiza cada toros y tiene tiempo para las bromas: "muy bien Daniel Luque, arreando, que es lo que tiene que hacer a los veinte años... ¡No va a arrear cuando tenga cuarenta y cinco como yo!".

La alcayata de la vida del maestro de Palma del Río ha soportado setenta y dos almanaques, y los que le quedan porque está en plena forma. El maestro recuerda que a él no le cogieron mucho los toros: "cuando empezaba sí, pero ya de matador me cogieron muy pocos toros. Dos o tres veces". Un poco más allá la alcaldesa de Córdoba comparte su burladero de callejón con el periodista Carlos Herrera.

Pero en la tarde tomasista no brilla el toreo califal. José Tomás da la vuelta al ruedo, la cara manchada con las pinturas de guerra de la sangre del toro, impasible, con un sombrero cordobés en la mano, todo un símbolo de que quien mandó en Córdoba el miércoles fue el de Galapagar. Pero Daniel Luque gustó mucho, muy firme, arrancando una oreja a sangre y fuego.

El triunfo del rey Midas del toreo es el monotema en al bar de la propiedad, tras la corrida. Lo que toca José Tomás casi se convierte en oro, de hecho se especula que han sido cerca de cincuenta millones de las antiguas pesetas los honorarios del torero en la ciudad de los plateros. Cualquiera sabe, los dineros del toro son un misterio insondable para el aficionado y se apoya en inevaluables referencias, como la del toro que vale un cortijo. Pero se habla de más cosas, de lo bien que estuvo Daniel Luque, de la gran tarde que echaron los banderilleros Chacón y Curro Robles y de la buena colocación y esmero en su quehacer del jerezano Jaime Padilla, tercero de Finito.

La temporada avanza y en este rincón tendremos oportunidades de ver a José Tomás: en Algeciras el 28 de junio y en El Puerto el 10 de agosto. Los carteles se cierran y presentan al alcalde portuense el 4 de junio y se darán a conocer el día 7 en el Castillo de San Marcos, según los propósitos de la nueva empresa portuense.

Hay atasco para salir de Córdoba hacia Sevilla, nos dicen que están llenos los andenes del Ave en sus tres direcciones: Málaga, Sevilla y Madrid y es que José Tomás llena hasta los trenes.

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