"No va a pasar nada ¿verdad?"

  • Los usuarios del vuelo Madrid-Las Palmas no pueden evitar la angustia tras la tragedia

El código JK5022 ha pasado ya a la historia de España como el vuelo de la muerte. Por eso, el vuelo de Spanair Madrid-Gran Canarias que despega diariamente a las 13.00 horas del aeropuerto de Barajas ha pasado a llamarse JK5024. Pero los 153 muertos y los 19 supervivientes, todos ingresados aún en hospitales de Madrid, quedarán para siempre en la memoria.

El JK5022 despegó por última vez el jueves, un día después de la peor catástrofe aérea de los últimos 25 años en España. Lo hizo con media hora de retraso sobre la hora prevista de despegue y de la misma pista, la 36-L, escenario del grave accidente, dos motivos para aumentar la preocupación de los pasajeros.

El cambio de nombre al vuelo no sirve para conjurar el miedo, que se ha extendido entre muchos que estos días, todavía de vacaciones estivales, tienen que tomar el avión para trasladarse. Tampoco lo conjura el hecho de que a bordo algunas compañías no repartan periódicos o, si los reparten, lo hagan con la portada semidoblada para que el recuerdo de la tragedia, en primera página, no resulte tan agresivo.

"Si el miércoles hubo un accidente, es imposible que haya otro hoy, ¿no?", se pregunta una mujer, nerviosa, antes de tomar el suyo. No sólo los pasajeros de la aerolínea siniestrada tienen miedo. El temor se extiende a viajeros de todas las compañías. "Es normal", explica la psicóloga Carmen López. "Un accidente así conmociona, pero a medida que pasan los días, la gente será capaz de no pensar constantemente en ello".

Lidia todavía no puede hacerlo y el momento del despegue, que es en la misma línea del que se estrelló el miércoles le provoca escalofríos. "Pensaba que no iba a poder coger el avión, pero mi marido me ha convencido", asegura mientras su mirada se pierde en el fondo de la terminal de Barajas.

"No va a pasar nada, ¿verdad?". Otra pasajera hace en voz alta la pregunta que muchos tienen en la cabeza. Algunos tiran de estadísticas para tratar de tranquilizarse: el último accidente aéreo de gravedad en Madrid tuvo lugar en 1983. Y desde entonces han muerto más de 100.000 personas en las carreteras españolas. "El avión es el medio de transporte más seguro", corrobora uno de los pasajeros.

Otros, más pesimistas, utilizan los números a la inversa. "¿Cuántas probabilidades de morir tenían los dos bebés que el miércoles, en el avión de Spanair, volaban por primera vez?", se pregunta un joven.

Por el contrario, otro pasajero del vuelo de Spanair Madrid-Las Palmas ve las cosas de otra manera. "Después del accidente, hoy éste es el lugar más seguro del mundo", señala.

Pero casi con toda seguridad y durante mucho tiempo, los pasajeros del vuelo doméstico JK5022, reconvertido ahora debido a las tristes circunstancias en JK5024, seguirán, al despegar, estirando sus cabezas junto a las ventanillas para dejar abajo, cuanto antes mejor, las huellas de la tragedia.

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