Las mujeres dan el primer paso

  • Las rupturas de matrimonios de menos de un año crecen un 330% · El llamado divorcio exprés ha disparado el número de separaciones, entre otros motivos, por la incorporación de la mujer al trabajo

En los últimos años ha surgido una fuerte preocupación y una creciente sensibilidad social por los problemas de familia que han sufrido una evolución si se comparan con años atrás. Cada vez se producen menos matrimonios y la cifra de separaciones y divorcios aumenta. En el año 2007 se han disuelto 141.304 matrimonios, un 3,16% menos que en 2006, cuando hubo 145.919 rupturas matrimoniales, según los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Aunque las cifras parecen reflejar una ligera disminución respecto a 2006, la tasa española de divorcios supera a la media europea y se coloca a la cabeza de la Europa de los 15, con 3,2 divorcios por cada 1.000 habitantes en 2006, según el Instituto de Política Familiar (IPF).

"Ahora se están produciendo más divorcios en España que nunca, entre otros motivos, por la incorporación de la mujer al mercado laboral, porque la mujer ya tiene independencia económica y porque actualmente te puedes separar sin tener que alegar nada", cuenta María Pérez Galván, abogada especializada en derechos de familia del bufete de Zarraluqui y secretaria de la Asociación Española de Abogados de Familia.

Desde que en el año 1981 entró en vigor la Ley del Divorcio "ha habido de todo, los roles han ido evolucionando", declara Pérez Galván. Al principio acudían a los despachos de abogados para solicitar el divorcio parejas rotas, que ya estaban separadas, y con la entrada en vigor de la ley lo único que querían era legalizar la situación. Posteriormente hubo un pico de señores de 40 años que se enamoraban de una chica más joven que ellos, por lo que las mujeres solicitaban la separación por infidelidad por parte del marido, relata la responsable del bufete de Zarraluqui en Sevilla.

La situación ha seguido progresando, de tal modo que ahora quienes solicitan los divorcios son las mujeres de 35 a 45 años, que tienen ingresos propios, independencia económica y una vida social. Se separan bien porque no aguantan a sus maridos, porque se han aburrido de ellos, porque se han enamorado de otro o, simplemente, por vivir y disfrutar más de la vida, dice Pérez Galván. Esta es la tendencia actual, en lo que a divorcios se refiere.

Otro dato curioso, que viene ocurriendo en los últimos años en España es el incremento -en un 10% aproximadamente- de la tasa de separaciones entre las personas mayores de 60 años. En 2006 -último año del que se tiene balance- se registraron un total de 11.523 divorcios protagonizados por personas que superaban los 60 años, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Así, un total de 7.175 hombres de más de 60 años iniciaron los trámites para divorciarse en 2006 frente a las 4.348 mujeres que dieron el primer paso.

Muchas personas mayores, que ya tienen cerca su jubilación, que ya han cumplido su deber como madre o padre y esposa o esposo, y cuya relación no funciona bien se plantean sin dudar el divorcio. "Los jubilados ven que han cumplido su misión, casarse, criar a sus hijos, y deciden que la vida que les queda quieren vivirla tranquilos y disfrutar de todo lo que no hayan podido. En la mayoría de los casos cuentan con el apoyo de sus hijos que son los que los animan a que den el paso", manifiesta Pérez Galván.

Pero donde el INE llama la atención es en el excepcional aumento (del 330,6% respecto a 2005) de los matrimonios que se disuelven antes de cumplir el primer año de aniversario. En el despacho de María Pérez Galván también ha aumentado este tipo de casos. "Cada vez son más las solicitudes de parejas que nos llegan que se quieren separar y no llevan ni un año casados. Tengo casos que aún tienen pendientes las deudas de la celebración de la boda y el último trámite que gestiono es de una pareja que sólo ha estado dos meses casados", revela la experta. "Hoy día existe una generación que no aguanta mucho, apunta Pérez Galván, quien no entiende cómo es posible que las parejas sin estar casadas convivan cinco años juntos sin problemas, deciden casarse y al año se separen. "Parece que se formaliza la relación con papeles y las parejas descuidan la relación. Si es verdad que el ritmo de vida que hoy llevamos, donde los dos trabajan, eso pasa factura en una relación, sobretodo porque casi ni hablan, algo que deberían hacer", afirma.

Los expertos señalan que el llamado divorcio exprés -fórmula legal aprobada en 2005 por la que se obtiene el divorcio de forma más rápida, barata, menos costosa y sin necesidad de haberse separado previamente- ha servido para incrementar notablemente el número de solicitudes de ruptura matrimonial, sobretodo la de los mayores de 60 años.

"La demanda de divorcios ha aumentado, pero no se han creado más jueces de familia, ni más juzgados, ni más funcionarios. Por lo que esta reforma es un poco absurda porque los trámites tardan los mismo. El coste emocional y económico sí es menor", critica la secretaria de la Asociación Española de Abogados de Familia.

Atendiendo al tipo de ruptura matrimonial, el 52% de las separaciones han sido de mutuo acuerdo y el 48% contenciosas. A su vez, el 65,3% de los divorcios han sido consensuados y, del total de divorcios, en tan sólo el 30,4% de los casos hubo separación previa.

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