Un francés pierde su nacionalidad tras casarse con un hombre en Holanda

  • El convenio para las parejas casadas con extranjeros no se aplica en las bodas gays

La retirada de la nacionalidad francesa a un hombre por haber obtenido la holandesa tras casarse con su compañero en Holanda, donde el matrimonio gay es legal, ha suscitado críticas en Francia no sólo de asociaciones que defiende los derechos de los gay sino también de políticos de izquierda y derecha.

Se trata de una decisión "indignante, violenta y discriminatoria", afirmó ayer una diputada socialista, Aurélie Filipetti, mientras que el consejero regional conservador Jean-Luc Romero, se declaró "escandalizado por esta discriminación".

Romero, que ocupó en el pasado un alto cargo en el partido conservador, UMP, del presidente francés, Nicolas Sarkozy, pidió "solemnemente" al Gobierno que restituya a Minvielle su nacionalidad gala y asegure "por fin la igualdad de derechos entre homosexuales y heterosexuales".

Nacido en Lorient (Bretaña, noroeste de Francia) hace 37 años, Frédéric Minvielle se instaló en 2002 en Holanda para reunirse con el hombre, un holandés, que es su compañero desde 1997 y con el que dirige una empresa de distribución de calzado y bolsos en Amsterdam. Los dos hombres contrajeron matrimonio en diciembre de 2003 y Minvielle obtuvo la nacionalidad holandesa tres años después, tras cumplir los requisitos, incluido el aprendizaje del idioma.

Minvielle fue destituido de su nacionalidad francesa a finales del año pasado, porque Francia, que no reconoce el matrimonio homosexual, considera que el convenio que rige la doble nacionalidad para las parejas casadas no puede aplicarse a los matrimonios gay.

El Consulado francés en Amsterdam le comunicó por correo el pasado diciembre que "por decisión del Ministerio de Justicia" ya no era francés y le pidió que devolviera su pasaporte y carné de identidad, lo que el interesado se ha negado a hacer. El casolo ha revelado una revista que lucha por los derechos de los homosexuales y que ha pedido al Gobierno francés que "de inmediato" devuelva la nacionalidad gala a Minvielle.

En declaraciones a medios franceses desde Amsterdam, éste dice que está "herido e indignado", y se siente "rechazado" por su país, que constituye sus "raíces y familia", y víctima de discriminación.

A juicio de Minvielle, "el problema se va a plantear con creciente frecuencia ya que cuatro países vecinos de Francia han instituido el matrimonio entre personas del mismo sexo: España, Gran Bretaña, Bélgica y Holanda".

El Ministerio de Inmigración francés, que inicialmente indicó que revisaba el dossier del caso, hizo saber luego que se desentendía y que traspasaba el tema a los departamentos de Exteriores y Justicia.

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