Más de 150.000 evacuados en Sichuan ante el temor de riadas

  • Más de 68.000 muertos y unos 20.000 desaparecidos, último balance del seísmo del 12 de mayo.

El temblor de casi ocho grados en la escala de Richter que asoló Sichuan el pasado 12 de mayo ha variado el paisaje de la provincia china hasta tal punto que se han formado unos 35 lagos potencialmente peligrosos. Para evitar nuevas catástrofes, las autoridades buscan la forma de drenar el agua acumulada y, en algunos casos, han alejado a la población de las inmediaciones. Cerca de 150.000 personas residentes cerca del lago Tangjiashan han sido evacuadas para evitar un nuevo incremento en la larga lista de muertos y desaparecidos, que hoy alcanzó los 68.000 y 20.000, respectivamente.

Los deslizamientos de tierra a consecuencia del terremoto inicial y sus posteriores réplicas han originado una cantidad de lagos incalculable, si bien los más peligrosos se estima que sean unos 35. El peor de ellos, por su volumen de 50.000 piscinas olímpicas y subiendo, el lago Tangjiashan, se creó al bloquearse el río Jianjian. Los residentes de los enclaves cercanos ya han sido evacuados a causa de que la gigantesca represa no estará lista hasta la próxima semana. No obstante, las 150.000 personas retiradas de sus hogares temporalmente podrían ser sólo un avance de los hasta 1,3 millones de habitantes de la ciudad de Miangyang que podrían ser trasladadas si las barreras del lago se colapsan por completo.

En estas tareas trabajan efectivos militares que, junto a los policiales, coordinan las tareas de evacuación y estudian las condiciones idóneas para sacar el agua estancada. Ante un grupo de políticos taiwaneses, el presidente chino, Hu Jintao, aseguró que "la destrucción masiva por el seísmo, el gran número de heridos y la extrema dificultad en los trabajos de ayuda son muy puntuales en la historia del país". Por ello, se mostró especialmente "entristecido", tanto por los damnificados como, especialmente, por la enorme pérdida de vidas humanas, que según el último balance dado a conocer hoy supera ya las 68.000. Además, todavía permanecen casi 20.000 ciudadanos bajo los escombros a que quedaron reducidos centenares de miles de edificios.

Por si fuera poco, la naturaleza sigue sin dar tregua y el país asiático ha de hacer frente estos días a las lluvias torrenciales la zona sur. Alrededor de medio centenar de personas han perecido y otras 26 permanecen desaparecidas como consecuencia de las violentas precipitaciones, que castigan sin descanso la provincia de Guizho, la más afectada. Al balance se suman también las alrededor de 4.000 personas aisladas como consecuencia de las inundaciones.

A los dramas personales se añaden también los económicos. Conforme pasan los días y se observa la situación con mayor perspectiva, también hay hueco para valorar las consecuencias monetarias de la tragedia de Sichuan. El vicepresidente de la Oficina Nacional de Estadística reconoció que el temblor provocará una "presión" aún por calcular en el crecimiento nacional y, particularmente, limitará el objetivo chino de reducir el impacto de la inflación y su objetivo de rebajarla hasta el 4,8% este año.

Por su parte, el despliegue logístico para repartir la ayuda a los damnificados y atajar la peligrosidad de los lagos creados ha obligado a Pekín a desbloquear 200 millones de yuanes, unos 18,5 millones de euros, mientras que se han llevado 4.400 toneladas de aceite y 15.000 de grano a las áreas afectadas para controlar la estabilidad de los precios de los alimentos.

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