El carcelero de Amstetten tenía a su hija amarrada a una viga

  • La Policía se queja de las filtraciones procedentes de los protocolos judiciales

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Josef Fritzl inmovilizó a su hija Elisabeth a una viga con esposas y luego la mantuvo atada con una soga durante meses cuando la encerró en el sótano con 18 años, informó ayer el jefe de la Policía Criminal de Baja Austria, Franz Polzer, confirmando así anteriores versiones de la prensa. Fritzl, achoar con 73 años de edad, atrajo a su hija en agosto de 1984 al sótano de la casa y la encerró. La cuerda se la colocó luego para que al menos pudiera ir al baño.

Entretanto, pese a la indignación internacional por sus crímenes y los terribles detalles que se van conociendo, el defensor de Fritzl, Rudolf Mayer, declara en una entrevista con el diario alemán Bild am Sonntag que su representado no debe ir a la cárcel, "sino a un establecimiento psiquiátrico cerrado".

Por otra parte, ayer se supo que se hae estabilizado el estado de salud de la hija mayor de Elisabeth, de 19 años, que está en un coma artificial desde hace más de dos semanas, según un portavoz oficial. Kerstin, que pasó toda su vida en el sótano junto a su madre, sigue en la unidad de cuidados intensivos del hospital regional de Amstetten con respiración asistida. La enfermedad de la joven, que la tiene al borde de la muerte, fue el detonante que llevó a la liberación de su madre y dos de sus hermanos.

Elisabeth, que se encuentra con el resto de sus hijos y su madre en una clínica donde reciben ayuda psicológica, exculpó en sus declaraciones a su madre, de la que aseguró que no sabía nada acerca de su cautiverio.

Polzer lamentó que este tipo de detalles, que calificó de "indiscreciones", salgan a la luz en los medios, pues proceden de los protocolos de las declaraciones de la víctima. El policía dijo temer que siga habiendo "revelaciones" acerca de la vida de la víctima en la prisión construida por Fritzl. Legalmente sólo la Oficina Criminal regional, la Fiscalía y el abogado del acusado tienen derecho a tener acceso a esos protocolos.

El abogado de Fritzl aseguró que su representado es inimputable porque "es un enfermo mental". El hombre fue condenado ya hace 40 años por una violación. En sus declaraciones a Bild am Sonntag pide un juicio justo para su cliente y advierte que no se lo debe demonizar. "No represento a ningún monstruo, sino a un ser humano. Aun cuando muchos no lo entiendan", dijo Mayer, que añadió que ha recibido cartas anónimas con amenzas.

Polzer llamó además a los ciudadanos a dar más datos sobre Fritzl. Ya se conoce la tragedia sin precedentes que vivieron las víctimas, "necesitamos indicios sobre el acusado", señaló. Hoy está previsto que la Policía vuelva a informar a la prensa sobre el caso.

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