Piden al Tribunal Europeo de Derechos Humanos que declare humano a un chimpancé

  • Una asociación contra el maltrato animal plantea que le otorguen el status de ser humano para mejorar la situación de la especie.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos deberá dirimir si acepta a trámite la petición de una asociación austríaca de dar el estatus legal de humano a Matthias Pan, un chimpancé de 26 años conocido como Hiasl.

La Asociación Contra los Criaderos Industriales (VGT, en sus siglas en alemán), que lucha contra el maltrato a los animales, informó hoy a Efe de que ha elevado al Tribunal de Estrasburgo la petición de considerar persona jurídica a Hiasl.

Si el procedimiento fuera positivo, representaría "una enorme mejora para los chimpancés en Europa, y en concreto para Hiasl, significaría que su vida ya no estaría en peligro", explicó Eberhart Theuer, experto en derechos humanos que lleva el caso para VGT.

Las peticiones en Austria fueron de una corte de Justicia a otra hasta llegar al Tribunal Supremo, donde también fue desechada por razones de procedimiento, al igual que en los anteriores casos.

"Tengo grandes esperanzas en que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos lo vea de forma más exacta porque es menos formalista que la Justicia austríaca", añadió Theuer.

"Creo que nuestra sociedad sería mejor y que supondría un avance para los derechos humanos. No se quitarían derechos a nadie, es un avance", resumió el experto.

"Hiasl" llegó a Austria de forma ilegal desde Sierra Leona y vive desde hace un cuarto de siglo bajo custodia de la Asociación Vienesa para la Protección de los Animales, que está al borde de la bancarrota.

La VGT pensó en hacer donaciones para garantizarle un alojamiento en caso de dificultades, pero chocó con el impedimento de que en la legislación austríaca sólo los humanos pueden recibir esta ayuda.

Entonces, se pensó en la posibilidad de que "Hiasl" tuviera un tutor para recoger los donativos, pero de nuevo la legislación impedía que un animal contara con esa figura legal.

La solución consistía en tratar de declarar humano a "Hiasl" por razones prácticas, algo por lo que han batallado sin éxito en todas las instancias legales del país.

Theuer aseguró que "los jueces austríacos sólo se han basado en aspectos formales y han evitado declarar si Matthias Pan puede ser declarado persona. Pero tampoco han dicho que no, que no es humano, lo que hubiera sido más sencillo".

La asociación afirma que cuenta con cuatro expertos de renombre internacional en Derecho Constitucional, Filosofía del Derecho, Antropología y Biología dispuestos a defender "la humanidad" de "Hiasl".

El apellido de Matthias Pan proviene de su nombre científico, "Pan troglodytes", que es la forma de definir al chimpancé común.

Según Theuer, la representación legal en situaciones de urgencia "ha sido reconocida por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en numerosas ocasiones, como por ejemplo en huérfanos, analfabetos o personas que pretenden presentar reclamaciones y no quieren representarse a sí mismas".

Los científicos han demostrado que los grandes simios tienen capacidades que antes se consideraban exclusivas del ser humano, como el establecimiento de relaciones familiares estables, la planificación del futuro, el sufrimiento por el dolor o la pérdida de seres queridos y el mantenimiento de relaciones sexuales no promiscuas.

En la escena internacional, el Proyecto Gran Simio parte de la similitud de los grandes primates (chimpancés, orangutanes, bonobos y gorilas) con los seres humanos y persigue una declaración de la ONU que garantice el derecho a la vida y la protección de la libertad individual y prohíba la tortura de estos animales.

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