Música y fuegos artificiales para recibir 2010

  • Viena dio la bienvenida a 2010 con el tradicional concierto de Año Nuevo, tras una noche de celebraciones en todo el mundo.

Como manda la tradición, la capital austríaca dio la bienvenida a 2010 con el concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena, después de una noche en la que numerosas ciudades de todo el mundo celebraron el cambio de año con mucha música y espectáculos de fuegos artificiales.

En el programa de este espectáculo de glamour, diversión y música que acoge cada año la Sala Dorada del Musikverein vienés figuraban la obertura de la opereta cómica El murciélago, de Johann Strauss hijo, obras de Jacques Offenbach y la obertura de Otto Nicolais Die lustigen Weiber von Windsor. La batuta la lleva por segunda vez el francés Georges Prêtre. Este recital se emite en más de 70 países y por primera vez se escucha también en Sri Lanka y Mongolia.

Pero antes que Viena, numerosas ciudades celebraron la llegada de 2010 con multitudinarios conciertos. Así, la estadounidense Rihanna viajó a Abu Dhabi para ofrecer su primer recital del año, en el que interpretó temas de su nuevo álbum Rated X sobre el escenario al aire libre del hotel Emirates Palace.

Mientras, miles de romanos se congregaron pese a la lluvia a las puertas del Coliseo, donde la banda italiana Zero Assoluto y el cantante romano Antonello Venditti se encargaron de amenizar la despedida de 2009 y la entrada en 2010.

Y también la capital búlgara se llenó de música de la mano del bosnio Goran Bregovic, en la mayor fiesta de Nochevieja celebrada hasta ahora en Sofía. Otras ciudades, en cambio, optaron por celebrar el cambio de año con un espectáculo de luces y fuegos artificiales.

El cielo sobre el gigantesco London Eye de la capital británica se llenó de colores para el deleite de las más de 200.000 personas reunidas a orillas del Támesis, mientras los berlineses combatían el frío festejando el año nuevo junto a la emblemática Puerta de Brandeburgo. La madrileña Puerta del Sol también recibía 2010 con fuegos artificiales y un espectáculo de luces para celebrar la presidencia de turno de la Unión Europea, que asume este semestre. Entretanto, la parisina Torre Eiffel se envolvía de brillantes luces, aunque la densa niebla impidió a muchos disfrutarlo. Más suerte tuvieron en Atenas, donde con temperaturas de 22 grados se vivió la Nochevieja más cálida en 90 años.

Pero la otra cara de la moneda la marcaron los fuertes controles policiales, como en París, con más de 170 detenciones, en su mayoría por intento de quemar coches. En Filipinas, varios accidentes con aparatos pirotécnicos causaron la muerte al menos cinco personas y más de 200 heridos, mientras que en Roma los disturbios y accidentes elevaron la cifra de heridos a los 511, según dio hoy a conocer la policía. Y en Moscú, la policía detuvo a unos 50 opositores al gobierno durante una protesta no autorizada. Entre los arrestados figura la gran dama del movimiento ruso pro derechos humanos Ljudmila Alexeyeva, del grupo moscovita de Helsinki.

Y en otro de los grandes escaparates mundiales de las celebraciones de Año Nuevo, la plaza Times Square de Nueva York, las medidas de seguridad tras el intento de atentado en un avión el día de Navidad. La nieve y el frío no impidieron que, como cada año, la gigantesca bola de cristal multicolor descendiera segundos antes de que terminara 2009 para inaugurar el nuevo año con una lluvia de confeti.

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