Mata a su mujer y lo dice en la oficina

  • El presunto autor de los hechos, de 52 años, asestó varias puñaladas a su esposa, de quien se estaba divorciando · Fue detenido en su centro de trabajo, donde confesó el crimen a sus compañeros

Una mujer de 46 años falleció ayer en Arganda del Rey (Madrid) después de que su marido, de 52, le asestara múltiples puñaladas en el domicilio familiar. El hombre fue detenido por la Guardia Civil en su centro de trabajo, en donde confesó a sus compañeros el crimen que acababa de cometer. "He matado a mi mujer", declaró al llegar a la oficina. Se trata del duodécimo caso de violencia de género en lo que va de año, y el cuarto que se produce en la Comunidad de Madrid.

Los hechos ocurrieron a primera hora de la mañana. Al parecer, la pareja, que estaba en trámites de divorcio, mantuvo una discusión que terminó cuando el agresor, J.E.F., apuñaló en múltiples ocasiones a su esposa, S.D.E., en el domicilio en el que vivía, en la calle Estrella de Oriente de la localidad madrileña de Arganda el Rey. Posteriormente, el hombre se dirigió como cada día a su puesto de trabajo, en donde al llegar confesó a sus compañeros: "He matado a mi mujer". Desde la propia empresa se realizaron las llamadas al 112. Una UVI móvil acudió a la casa de la víctima sobre las 12.55, donde los sanitarios tan sólo pudieron confirmar la muerte de la mujer. Mientras, la Guardia Civil detenía en su oficina al agresor, que fue conducido a dependencias de la Benemérita, de donde pasará, como mucho mañana, a disposición judicial. Carecía de antecedentes por maltrato.

Laura, una de las vecinas de la mujer apuñalada, explicó en declaraciones a los medios que "había sido compañera de clase de su hija" y que un suceso así es "un jarro de agua fría" que "nunca" se habría esperado a pesar de que, al parecer, la víctima se estaba separando de su marido.

Según contó el portavoz de Emergencias Madrid, José Ramón Santa María, cuando llegaron los efectivos del Samur y la Guardia Civil, encontraron "a la mujer ya fallecida" con "múltiples heridas incisas" distribuidas "por todo el cuerpo". La hija del matrimonio tuvo que ser atendida de una "crisis de ansiedad lógica", informó Santa María. La hija del matrimonio, de 25 años, pasó los momentos posteriores a la muerte de su madre en la casa de una vecina de abajo y sobre las 17.20 de ayer se marchó llorando del edificio junto a un conocido.

El caso ha alarmado al Ayuntamiento de Arganda, que tras la muerte de la mujer de 46 años ha convocado, para hoy a las 12.00, una concentración en la plaza de la Constitución de la localidad madrileña, para expresar así su repulsa por los hechos. Tras conocer el caso, la Junta de Portavoces del Consistorio se reunió de manera urgente para acordar por unanimidad esta convocatoria. También se unió a su llamamiento el Consejo de la Mujer del Ayuntamiento de Arganda.

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