La Junta Militar birmana eleva a 78.000 los fallecidos por el ciclón 'Nargis'

  • El Gobierno sigue controlando toda la ayuda humanitaria pero se muestra más abierto con los países vecinos

Alrededor de 78.000 personas han muerto y otras 56.000 se encuentran desaparecidas, según los últimos datos difundidos ayer por la televisión oficial birmana sobre el número de víctimas causadas por el ciclón Nargis a su paso por Myanmar el pasado día 3 de mayo.

Estas cifras casi duplican las anteriores que hablaban de 43.318 muertos, 27.838 desaparecidos y otros 1.403 heridos. No obstante, siguen quedando muy lejos de las ofrecidas por la Cruz Roja, que indica que el número de fallecidos puede ser de 128.000, o Naciones Unidas, que lo sitúa en torno a 100.000.

Asimismo, ambas organizaciones internacionales han subrayado que entre 1,5 y 2,5 millones de personas necesitan con toda urgencia alimentos, agua y refugio.

Por si las consecuencias del ciclón fuesen pocas, las precipitaciones no cesan y ayer adquirieron tintes torrenciales en el delta del Irrawaddy, lo que convertirá en lodo los caminos dañados en una región cubierta por pantanos. Pese a la incidencia de esta meteorología en el reparto de ayuda en Myanmar, puesto entre interrogantes por la comunidad internacional, la Junta Militar insiste en que sus operaciones logísticas funcionan sin contratiempos.

De hecho, el primer ministro birmano, Thein Sein, dio por concluida la primera fase de ayuda de emergencia y anunció un nuevo escalón en el despliegue: "Vamos a entrar en la segunda fase, la etapa de reconstrucción". Esta confianza de las palabras pretende guardar correspondencia con la contundencia a quienes dificulten la llegada del auxilio, aunque algunos testigos alertan de que el peor enemigo para estos repartos está incluso dentro del Ejército encargado de llevarlo a cabo.

Cooperantes y birmanos han denunciado la presencia de artículos con banderas de otros países o con las siglas de las agencias de la ONU o de otras en los comercios y mercados de Rangún y de otras localidades. En este sentido, los periódicos estatales anunciaron que se tomarán acciones legales contra quien acumule o venda suministros de emergencia.

La Junta Militar de Myanmar, que afronta sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea (UE) por sus violaciones sistemáticas de los derechos humanos, entrega los visados con cuentagotas, aunque se muestra más abierta con China, Tailandia, la India y otros gobiernos amigos de la región.

"La respuesta del régimen al desastre del ciclón Nargis es conocida como la peor reacción a un desastre por cualquier estado o régimen del mundo", afirmó hoy la ONG Comisión Asiática de Derechos Humanos.

"Cualquiera que sea la necesidad que las personas damnificadas afrontan, escasez de agua, de alimentos básicos o de medicinas, preocupa poco al régimen porque el único desastre que puede reconocer es la amenaza contra su propio poder", añadió.

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