Detenido un joven tras apuñalar a su abuela minusválida y quemar su casa en Tarragona

  • La anciana, de 83 años y movilidad reducida, tenía un cuchillo clavado en su cuello cuando llegaron los bomberos

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La Policía Nacional detuvo el sábado en Reus (Tarragona) a un joven de 20 años acusado de apuñalar a su abuela, de 83 años y movilidad reducida, antes de prender fuego a su vivienda. Fue el humo causado por las llamas el que alertó a los vecinos, que llamaron al servicio de Bomberos. Al llegar a la vivienda, hallaron a la anciana con el cuchillo clavado en la parte derecha de su cuello. La víctima se encuentra ingresada desde entonces en el hospital barcelonés de la Vall d'Hebrón, donde permanece en estado grave.

Los hechos tuvieron lugar el sábado, cuando J.R.G.Z, de 20 años, presuntamente apuñaló a su abuela, de 83 años y movilidad reducida, por causas aún desconocidas. Además, se investiga la relación del ahora detenido, a quien la Policía Nacional interceptó a última hora del sábado, en el inicio de un fuego que se inicio en el domicilio de la anciana, ubicado en la Avenida de Barcelona de Reus.

El humo provocado por este incendio llamó la atención de los vecinos, que alertaron a los bomberos sin conocer la agresión previa. A su llegada, y tras acceder al inmueble por el balcón y mediante una grúa, los efectivos se encontraron a la mujer con un cuchillo clavado en el lateral del cuello. Además, según determinó el hospital Vall d'Hebrón, donde se encuentra ingresada en estado grave, sufre quemaduras de segundo grado en extremidades y espalda y heridas diversas inciso-contusas en la cabeza.

Pese a su estado, la víctima pudo aportar unos datos que, junto a las primeras pesquisas de la Policía, permitieron apuntar a uno de sus nietos como principal sospechoso, algo verificado por el juez, que el martes decretó su ingresó en prisión. En su historial cuenta con una absolución decretada en noviembre de 2005, cuando tenía 17 años, por falta de pruebas en el incendio de una fábrica de muebles. En su sentencia, el juez señala la falta de pruebas pero admite que en el entorno del chico se habían producido hasta siete incendios intencionados en la pizzería donde trabajaba, contenedores cercanos a sus lugares de trabajo, vehículos e incluso la vivienda de sus padres.

Vecinos del inmueble señalaron a los periodistas que el joven padecía trastornos mentales. Una de las vecinas, Verónica del Río, reconoció haber sentido "miedo" al ver "muchísimo humo negro y llamas muy fuertes" que salían del séptimo piso, donde vivía la víctima, "minusválida". "Se arrastró hasta la terraza, donde los bomberos la encontraron de rodillas, cogida a la barandilla y pidiendo auxilio", agregó.

Otra de las vecinas, Misi, que vive en un piso inferior al de la anciana, oyó "los gritos de la mujer pidiendo auxilio". Por su parte, Dolores Calero, muy afectada, calificó lo sucedido como algo "terrible". "No me lo puedo creer, es una verdadera pena", lamentó.

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