La COPE llega a un acuerdo con la periodista a la que despidió por ser lesbiana

  • La cadena radiofónica pagará 93.000 euros, más 12.000 por salarios atrasados a la locutora

La COPE y la periodista Isabel Quintairos han llegado a un acuerdo para romper su relación laboral, después de que la cadena de radio hubiese despedido a la trabajadora por su condición de homosexual e ideología nacionalista, según una sentencia de un Juzgado de Santiago ratificada por el Tribunal Superior de Galicia, al considerar nulo el despido.

La periodista fue despedida el 18 de julio del año pasado, tras casarse con una mujer y después de cumplir una excedencia para trabajar contratada por el Bloque Nacionalista Galego (BNG), y la Justicia sentenció despido nulo por haberse vulnerado sus derechos fundamentales.

La cadena de la Conferencia Episcopal volvió a despedirla a los dos días de haber sido readmitida, y ayer, cuando iba a celebrarse el juicio por este segundo despido, trabajadora y empresa llegaron a un acuerdo para romper su relación laboral con una indemnización de 93.000 euros, más 12.000 de salarios atrasados y 3.000 por daños morales, según confirmó la trabajadora.

Quintairos destacó, la importancia de la resolución judicial favorable y el acuerdo al que ha llegado con la empresa, porque sienta jurisprudencia y amparará a otras personas en su situación.

La redactora se mostró satisfecha por el precedente que sienta su caso, ya que "una cosa es que tengamos derechos -dijo- y otra es que se cumplan, y esta sentencia ayudará a velar por los derechos de los trabajadores, tanto en el plano laboral como en el personal, como ha sido mi caso, porque yo laboralmente no tenía problemas".

Sobre si la causa del despido fue la homosexualidad o el nacionalismo, la periodista cree que "fueron las dos" y agregó que "es evidente que una empresa propiedad de la Conferencia Episcopal no es demasiado proclive ni al ascenso de las mujeres ni al reconocimiento de los derechos que tengan que ver con el mundo homosexual. Eso no cabe discutirlo", sentenció.

Respecto a si queda mucho camino por recorrer en el conjunto de la sociedad para que no se repitan casos como el suyo, la trabajadora considera que "obviamente sí, porque si las empresas no tuviesen la seguridad de que van a salir impunes en estos asuntos, no pasarían".

"A nadie se le ocurre -agregó- despedir a nadie porque es miope, o moreno, o bajito, porque son circunstancias que nadie puede variar y es exactamente lo mismo en la orientación sexual, porque no es una opción, a pesar de lo que se dice, uno es lo que es".

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