Acusado de proxenetismo de rumanas uno de los policías de Coslada

  • El abogado del 'Sheriff Ginés' renuncia a defenderle alegando "motivos personales".

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La 'Operación bloque' arrancó hace meses, cuando la Policía Nacional recibía la denuncia de un prostituta rumana en el marco de una investigación de la mafia del país balcánico por trata de blancas. El testimonio de esta mujer provocó que terminara involucrando a un policía de Coslada, que resultó estar implicado en este asunto, ya que obligaba a algunas prostitutas de la localidad madrileña a darles parte de sus ganancias convirtiéndose en su proxeneta. Este acusado, junto a diez más, fueron enviados a prisión. Entre los imputados también se encuentra el considerado cabecilla de la banda, Ginés Jiménez, quien este martes se quedaba sin defensa, después de que su letrado, José Andrés Díez, renunciara a ello por "motivos personales".

La extorsión que la patrulla policial ejercía en comercios y locales de ocio, se extendía también a los clubes de alterne del municipio, convirtiéndose los agentes, ahora detenidos, en auténticos proxenetas de las prostitutas que ejercían en ellos. No sólo se quedaban con su dinero sino que, además, abusaban de ellas y algunas sufrían continuas palizas que no se atrevían a denunciar "por miedo a las represalias de los policías", según explicó Daniel Tecu, presidente de la Federación de Asociaciones Rumanas de Europa (Fadere).

Uno de ellos fue, precisamente quien 'ayudó' a destapar el caso de corrupción de Coslada, después de que la Policía Nacional lo vinculase con la investigación de locales y el ejercicio de la prostitución en la zona". Sin embargo, en su declaración judicial varios agentes negaron haber abusado de las mujeres que trabajaban en los clubes. Los detenidos reconocieron que habían estado con prostitutas "siempre pagando" e incluso hablaron de haberse apropiado de una "caja de marihuana" intervenida en un registro, que llegaron a usar en una de las orgías que organizaban con las prostitutas.

En este sentido, las mujeres de los imputados por este caso, cuatro de ellas embarazadas, conocieron tras destaparse la trama la 'afición' de sus parejas a las prostitutas y a las orgías. Según señalaron durante el proceso, fueron ellos mismos quienes reconocieron sus aventuras, pero pese a ello, las novias no dudaron en aguantar el chaparrón y acudir a las puertas de los juzgados de Coslada para estar, por ahora, con ellos.

Tras las declaraciones de ayer, once de los detenidos fueron enviados de madrugada a la prisión madrileña de Alcalá Meco. Sólo para dos de ellos fueron decretadas sendas fianzas: 6.000 euros para David M. G, y 12.000 para Pedro P. F., que ya se encuentran en libertad. Entre los encarcelados está el considerado cabecilla de la trama, que, durante su declaración aseguraba que sí que existía una trama en el Cuerpo que dirigía, aunque negó pertenecer a ella. De hecho, puntualizó que todos los pertenecientes al Bloque (que llevaban un símbolo tatuado) no lo admitían como líder.

Jiménez recibía otra mala noticia. Su abogado ha renunciado a defenderle, alegando "discrepancias" y "motivos personales". Pese a renunciar a su defensa, el letrado José Andrés Díez cree en la inocencia de su defendido y se queja de que la jueza haya basado su solicitud de prisión en la alarma social creada por el caso. Al conocer la decisión de la magistrada, Díez manifestó ayer a los medios congregados en la puerta de acceso a los Juzgados de Coslada que su cliente estaba "destrozado" y que era "consciente" de lo que se le venía encima.

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