Tres cruces para acompañar a Jesús en su Desamparo

  • Los miembros de la junta de gobierno de la cofradía y un grupo de hermanos estrenaron las primeras nuevas túnicas blancas de cola con cinturón de esparto

Probablemente  la cofradía de Jesús Caído vuelva a salir el próximo Martes Santo de la capilla que lleva su nombre en el colegio mayor Beato Diego, si no lo impiden las obras que está previsto que comienzen en el tercer trimestre de esta año en el citado centro universitario.

Por si acaso ayer parecía que había hasta más gente que otros años presenciando la salida de las tres cruces de guía que abren el cortejo, una singularidad  de la hermandad, cuyos portadores fueron los primeros en salir a la calle con las nuevas túnicas blancas de cola con cinturón de esparto,  que también llevaban los miembros de la junta de gobierno y un grupo de hermanos y que  el año que viene se pretende que vistan todos los penitentes.

Por la mañana, el vicerrector adjunto al rector,

Francisco Alvarez, por ausencia de Diego Sales, cedió el bastón de mando para que figurará en el paso de misterio, donde fue colocado  sobre las manos del  angelito  situado junto al farol derecho del frontal.

En el cortejo no faltaron los ya clásicos pequeños monaguillos, tampoco una amplia representación de la Academia de Formación del Cuerpo Nacional de Policía Nacional de Avila, ni de la Universidad de Cádiz, con el vicerrector de Postgrado, Francisco López Aguayo,  la decana de Medicina, Felicidad Rodríguez; Victor Pérez por la Escuela Superior de Ingeniería, y Antonio Peinado por la Facultad de Ciencias Empresariales, además de alumnos con la bandera de la UCA y  banderines de distintos centros de la misma.

Asimismo en la presidencia se situaban el director espiritual de la hermandad, el marianista Luis Castro, el director del colegio San Felipe Neri, Javier Anso,  una representación de la APA del centro de la Compañía de María, la concejala Carmen Mestre y el hermano mayor del Carmen, Manuel Cotorruelo.

Ambos pasos estrenaron capataces, Manuel Valenzuela y Fernando Osorio en el primero y Salvador Quintero y Rafael Mayoral en el segundo, que cumplieron sus respectivos   horarios de salida, el de misterio, adornado con un millar de liros morados,  con el acompañamiento de la agrupación musical Polillas y el de la Virgen de los Desamparados, que llevaba calas, alhelíes y orquídeas, por la banda de música de las Cigarreras de Sevilla, cuya capilla musical  también interpretó diversas composiciones en  la capilla.

Desde el interior Pedro  Pablo Reynoso, hermano mayor de la cofradía, seguía atento la salida del cortejo para incorporarse al mismo junto con su padre, también Pedro y  que igualmente estuvo a cargo de la hermandad. Precisamente el segundo presentó el último número de “A paso horquilla”, que edita Línea 6, y en cuya portada se reproduce una foto de Jesús Caído realizada por Antonio González.

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