Con aires trianeros

  • Los palios de Las Penas, Esperanza del Amor y Patrocinio del Prendimiento tocaron en el Palillero marchas dedicadas a la Virgen de la Esperanza de Triana en un día con muchas luces y algunas sombras

El domingo para abajo. El Lunes para arriba. Opiniones para todos los gustos, como el día de ayer. Palios y pasos de Cristo para satisfacer todas las vivencias cofrades. Frío en el ambiente que alerta a los agoreros del mal tiempo y calor en la calle gracias a un Lunes Santo magnífico.

Día de reflexión. La comidilla es si la experiencia piloto de la inversión de la carrera oficial había sido fructífera. Pero el Lunes, yendo para arriba o para abajo tiene mucho que mostrar cada año. Es el sonido cofrade de los varales del Virgen de las Penas, es el rigor del Cristo de la Vera Cruz, el blanco de los contrastes del Amor, la alegría que viene desde el Carmen y el rigor penitencial de Vera-Cruz.

Noche con mucha gente en el Palillero que trajo un cumplimiento escrupuloso de los horarios. Ahora bien, todavía hay cosas que resultan incomprensibles. La cofradía del Prendimiento llegó perfecta a su hora a las diez y cuarto a la plaza del Palillero. Entre ella y la cofradía que le precedía, la del Nazareno del Amor, había un corte. Sin embargo, y a pesar de que tenía espacio para andar, permaneció hasta diez minutos en Montañés antes de pasar a la plaza. Todo un misterio.

gran expectación

Con Aquiles López, director espiritual del Consejo Local de Hermandades y Cofradías como testigo de excepción y con la visita habitual de la alcaldesa Teófila Martínez en el palco oficial, comenzó a discurrir el paso de la cofradía viñera de La Palma.

Algunos le llaman la cofradía mediática con desprecio, pero cuando las cosas se hacen bien, merecen la pena verlas desde el principio hasta el final. Cortejo y extenso con muy buenos detalles, con la única salvedad de que ésta, al igual que las restantes, tienen un excesivo paso de tiempo por el Palillero.

La Palma es pura expectación. Es una de las más esperadas. Unos buscan la belleza de sus imágenes. Otros la devoción y otros, por qué no, el morbo, la sorpresa de lo que puede deparar cada año el paso de palio.

Con la entrada de los dos pasos de La Palma se crea una atmósfera especial. A ello contribuye mucho el numeroso cuerpo de acólitos que acompaña a esta hermandad.

Sonido de cornetas y tambores para el Cristo de la Misericordia, con la banda del Cristo del Amor de El Puerto con aires de Las Tres Caídas de Triana: Manué y Bulerías de San Román.

Tras la larga penitencia muy bien organizada y las secciones de nazarenos llegó el paso de palio con Ramón Velázquez al frente. El paso en sí es una maravilla, pero la cuadrilla le da un aire mágico. Si hubo toques trianeros en el misterio, aquí las marchas elegidas también transportaban directamente a la Capilla de los Marineros de Triana; Triana de Esperanza y La Esperanza de Triana.

nazareno blanco

El barrio de La Viña daba lugar a la corporación franciscana del Nazareno del Amor. La cita de este Cristo por el Palillero es ineludible con la marcha Nazareno del Amor, del maestro Guerrero. Este año la cuadrilla en su paso por el centro neurálgico de la carrera oficial va más sobrio que otros anteriores, más suave, cosa que no ocurría en el paso de palio , que ya desde Montañés venía con un mecido de los llamados de balcón a balcón. La noche venía trianera y la segunda marcha que se le tocó fue Esperanza de Triana Coronada. Fuertes horquillazos y pronunciados mecidos para el verde esperanza.

la dureza

De San Francisco al Mentidero en un instante gracias al Lunes Santo. La cofradía del Prendimiento venía perfectamente formada, aunque había una excesiva separación entre penitente y penitente, lo que hacía que se alargara en exceso.

El paso de Nuestro Padre Jesús en su Prendimiento venía un poco justo de fuerzas, quizás el que más de todos los que han procesionado en las dos primeras jornadas. A ello no contribuyó la mala maniobra ordenada por el capataz del misterio en la primera vuelta del Palillero. Se pidió girar demasiado pronto, no se corrigió sobre la marcha y además se ordenó andar con el paso todavía son colocar bien, por lo que el público tuvo el respiradero a centímetros.

El palio venía mucho más entero. La Virgen del Patrocinio también le hizo un guiño a Triana ya que entró en el Palillero con los sones de la marcha Reina de Triana, que cuenta con un solo al final que le sirvió para lucirse. El paso alternó un mecido muy lento, con otro más fuerte, pero sin perder nunca la compostura.

rigor final

La cofradía de la Vera Cruz es una de esas que dejan un buen sabor cuando pasan. Sin apenas fijarse en los detalles, se aprecia que el cortejo tiene un encanto especial, no se sabe muy bien por qué. Todo perfectamente colocado y organizado. Es casi una academia en su disposición.

El Cristo de la Vera Cruz trae por primera vez a la Semana Santa la música de capilla, que unida al silencio del público y a las horquillas de fondo dejan momentos inolvidables. Con Benito Jodar, esta auténtica cuadrilla de hermanos tiene muy claro que su misión es andar con elegancia.

La llegada del palio era sobrecogedora con los tambores destemplados. Los aires trianeros festivos habían acabado ya hacía un rato y venía la sobriedad de Soledad, la marcha gaditana dedicada a esta Virgen. Y para subir Novena, Santísimo Cristo de Desamparo y Abandono en un buen trabajo de la cuadrilla.

El Lunes Santo acabó y deja paso un Martes en el que ya la gente teme que el mal tiempo empiece a entrar en los próximos días, sobre todo el Jueves Santo.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios